WEBLOG TASHAYYU'

Aspectos de la auténtica tradición religiosa y espiritual del Profeta Muhammad (saww) y sus descendientes los Imames de Ahlul-Bayt (as)

EL PROFETA NUH

بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

La obra Qisasul-Anbiyya (historia de la vida de los Profetas) del Sayyid Akhbari, Nimatullah Musawi al-Yazairi, contiene la historia de los Profetas, la cual está compuesta por un prefacio, partes y capítulos, así como un epílogo, reuniendo una abundante cantidad de datos extraídos de las más confiables fuentes de hadith shiíe, así como algunos comentarios que nos permitirán introducirnos en el análisis de determinados temas vinculados a la vida de los Profetas.

LA VIDA DEL PROFETA NUH Y EL DILUVIO

Su longevidad y fecha de su muerte, el por qué fue llamado con este nombre, el grabado del anillo y su bondadosa conducta

El Imam Ali ibn Musa al-Ridha (as) dijo: Cuando Nuh (Noé) se subió al Arca, Allah por medio de una revelación le indicó que en caso de que temiese ahogarse repitiese mil veces la frase La illaha ila Allah (No hay divinidad sino Allah) para que él y sus seguidores encontrasen la salvación. Después de que Nuh y sus acompañantes se embarcaron y recogieron las anclas, repentinamente comenzó una fuerte tempestad; en ese momento Nuh olvidó balbucear las palabras exactas que se le habían enseñado y en lengua siriaca pidió ayuda a Allah. Entonces el Arca continuó suavemente su camino y Nuh se dijo a sí mismo: Las palabras que me salvaron de esta calamidad deberán acompañarme para siempre. Y fue este el motivo por el cual Nuh grabó en su anillo esta frase: Señor mío, mil veces repito La illaha ila Allah, enmiéndanos.

El Shayj Saduq, basándose en documentos fiables registró en su obra Amali lo siguiente: Nuh vivió aproximadamente dos mil quinientos años; ochocientos cincuenta antes de ser designado como Profeta y novecientos cincuenta años después de su nombramiento, habitó entre su tribu. Nuh tardó doscientos años en construir su Arca y quinientos años después de descender de ésta y haberse calmado el desbordamiento del mar, se dedicó a poblar la tierra. En una ocasión que se encontraba tomando el sol se le apareció el Ángel de la Muerte y después de saludarlo le dio la nueva de que había venido para llevarlo a la vida eterna, Nuh solicitó tiempo para cambiar de lugar e irse a la sombra; entonces dijo al Ángel de la Muerte: El tiempo que he permanecido en la tierra, es igual al tiempo que me tomó para retirarme del sol hacia la sombra, y entonces falleció.

En una ocasión un hombre de la gente de Sham (Siria) preguntó al Imam ‘Ali (as): ¿Cómo se llamaba Nuh? El Imam respondió: Su verdadero nombre era Sakan pero era conocido como Nuh ya que durante novecientos cincuenta años se la pasó haciendo nuheh (lamentaciones y súplicas a Allah).

Así también está registrado una narración del Imam al-Sadiq (as) donde dice: El verdadero nombre del Profeta Nuh era Abdul-Gaffar, y fue conocido así como Nuh porque se lamentaba triste y apesadumbrado. El Imam también dijo: Nuh se llamaba Abdul-Malik, y es conocido como Nuh ya que durante quinientos años seguidos lloró.

El Shayj Saduq a este respecto declaró: En cuanto al nombre legítimo del Profeta Nuh en realidad es un nombre que muestra la belleza de la devoción tal como Abdul-Gaffar, Abdul-Malik y Abdul-A’la.

Rawandi en su obra Qisasul-Anbiya registró la siguiente narración del Shayj Saduq y él a su vez se basó en una cadena de narraciones hasta llegar a Wahab, la cual está respaldada con documentos fiables que dice: La invitación del Profeta Nuh durante novecientos cincuenta años, no trajo como consecuencia más que desobediencia de su tribu a tal grado que en presencia de su Profeta los mismos padres advertían a sus hijos que en caso de que siguiesen con vida no lo imitasen, puesto que lo consideraban un demente.

El Imam al-Hadi (as) declaró: Un día Iblis (Lucifer) se le apareció a Nuh y le dijo, tú me has hecho un gran favor, puedes considerarme tu buen amigo. Nuh se molestó al oir las palabras de Iblis. Allah por medio de una revelación le ordenó a su Enviado que dialogase con él. Entonces, el demonio le dijo: Cuando vemos que el hombre está celoso, siente codicia, avidez o envidia, tiene prisa o se subleva, entonces atacamos y nos apoderamos de sus creencias e intelecto. Luego lo contaminamos con un atributo demoniaco. Respecto a la gran ayuda que me proporcionaste fue la súplica que hiciste en contra de los terrestres con la cual los encaminaste hacia el infierno y a mí me tranquilizaste, ya que de lo contrario hubiese tenido que debatir con ellos durante largo tiempo.

En la obra Kamaluddin está registrada una narración del Imam al-Sadiq (as), respaldada con documentos fiables, que dice: Cincuenta años después de que Nuh descendió del Arca, se le apareció el Arcángel Gabriel y le dijo, el tiempo de tu profecía ha finalizado, el período de tu vida ha terminado; ahora entrega el nombre oculto de Allah y su sabiduría a tu hijo Sem, ya que el período entre la muerte de un Profeta y el nombramiento del próximo deberá estar a cargo de un sucesor sabio y devoto. Cam y Jafet los otros dos hijos del Profeta Nuh no heredaron nada de la profecía y Nuh les dio la nueva de la venida de un próximo Profeta o sea la llegada del Profeta Hud.

El Mensajero de Allah dijo: El promedio de vida de los habitantes de la tribu del Profeta Nuh era de trescientos años y él mismo vivió dos mil cuatrocientos cincuenta años. Respecto a la longevidad del Profeta Nuh existen muchas y diferentes versiones tales como mil cuatrocientos cincuenta años, mil cuatrocientos setenta años, mil trescientos años, pero la mayoría y más fiable de los reportes al respecto es de dos mil quinientos años.

El Shayj Tabarsi respecto a la aleya: «éste fue un siervo muy agradecido» (Suratul-Isra [17]: ayah 3) comenta, que cada vez que Nuh se vestía o ingería alimento agradecía a Allah; al comenzar decía Bismillah (en el nombre de Allah) y al terminar Alhamdulillah (gracias a Allah).

Abdul-Azhim Hasani, respaldado en una serie de documentos fiables, cuenta la siguiente narración del undécimo Imam, Hasan al-Askari (as): Nuh vivió dos mil quinientos años. Un día que se encontraba dormido en la Arca repentinamente sopló un fuerte viento el cual levantó sus ropas y dejó al descubierto su bajo vientre. Cam y Jafet al ver lo sucedido comenzaron a burlarse; entonces Sem les pidió que se abstuvieran, sin embargo ellos continuaron jactándose. Cuando el Profeta Nuh despertó y se enteró de lo sucedido maldijo a sus dos hijos. Así también Nuh suplicó por su hijo Sem y pidió a Allah que los descendientes de Cam y Jafet estuviesen bajo la dirección de los descendientes de Sem hasta el último día y esto es comprensible ya que según lo dicho por Nuh, Sem era obediente y sincero, no obstante Cam y Jafet eran lo contrario.

En la obra Maymaul-Bayan el difunto Tabarsi registra un comentario de Ibn Babuyah respecto a la narración anterior que dice: En mi opinión es inconcebible el que nombre a Jafet como uno de los hijos que se burló de su padre, ya que si analizamos todas las narraciones registradas al respecto, designan a Cam como culpable mientras que en relación a Sem y Jafet dicen que se acercaron a su padre y le cubrieron con una manta.

Rawandi respaldado por una serie de documentos fiables, registra de Ibn Abbas lo siguiente: Iblis se le acercó a Nuh y le dijo, te debo un gran favor ya que maldijiste a tu pueblo y murieron muchos de ellos. Ahora te recomiendo lo siguiente, primero aléjate de la insolencia y el egoísmo; segundo, distánciate de la soberbia y arrogancia; y tercero evita la envidia. Y fue el egoísmo el que me impidió prosternarme ante Adam y el que hizo que fuera expulsado del Paraíso; la arrogancia fue la causante de que Adam, que disfrutaba de los exquisitos manjares del Jardín, comiese del árbol prohibido y fuese expulsado del Paraíso; y la envidia la razón por la cual el hijo de Adam mató a su hermano. Entonces Nuh le preguntó a Iblis: ¿En qué estado debe encontrarse el hombre para que tú predomines sobre él? Iblis contestó: En estado de cólera.

El surgimiento de Nuh entre su pueblo, la historia del diluvio

Nuh ibn Mutiwashlij ibn Ajnuj, fue el primer Profeta después de Enoc y nació el mismo año en que falleció el Profeta Adam. Contaba con cuatrocientos años cuando fue nombrado Profeta. El pueblo comenzó a molestarlo: lo golpeaban hasta que caía perdiendo el conocimiento y cuando recobraba el sentido decía “Señor mío dirige a mi pueblo, ellos no saben”. Pero su gente le pegaba tanto al grado que le salía sangre de los oídos. Entonces llevaban su cuerpo desvanecido y lo aventaban frente al portal de su casa. Allah Todopoderoso, por medio de una revelación, le envió un mensaje diciendo: «De tu pueblo sólo creerán los que ya creían. No te aflijas, pues, por lo que hicieren» (Suratu Hud [11]: ayah 36). Después de esto fue que Nuh maldijo a su pueblo cuando dijo: «Señor, no dejes en la tierra a ningún infiel con vida» (Suratu Nuh [71]: ayah 26). Entonces Allah durante cuarenta años hizo estériles tanto a los hombres como a las mujeres. Nuh pidió a su pueblo que se arrepintieran: «Pedid perdón a vuestro Señor que Él es indulgente» (Suratu Nuh [71]: ayah 10), ya que ellos fueron contumaces. En consecuencia tanto ellos como sus dioses fueron presa de la ira de Allah y se ahogaron. Después de haber echado anclas el Arca y cuando nuevamente se inició la idolatría entre la humanidad, los individuos designaron a sus ídolos con los mismos nombres que el pueblo de Nuh había elegido para sus dioses: los idólatras del Yemen “Ya’uz y Ya’uq”; los pobladores de Damatul-Yandal (en las cercanías de la ciudad de Tabuk en Arabia) “Korud”; los de Hemiar el ídolo “Nasr”, así también los hudhila el ídolo “Sawa”. Esta situación continuó hasta la llegada del Islam. En muchas de las narraciones se menciona que Allah, Todopoderoso sea, no se apiadó de ninguno de los habitantes del pueblo de Nuh.

Allah respecto a la esposa del Profeta Nuh y la esposa del Profeta Lot dice: «ambas estaban sujetas a nuestros Siervos justos, pero les traicionaron» (Suratut-Tahrim [66]: ayah 10). Ibn Abbas expresó: La esposa de Nuh era incrédula ya que le aseguraba a la gente: “Mi esposo no es más que un demente”. Y cuando alguien era atraído por las palabras de Nuh sin demora lo denunciaba ente el sultán opresor de esa época. En cuanto a la traición de la esposa de Lot, fue que cuando atendía a los invitados reía y los incitaba. De cualquier forma las dos eran infieles en cuanto a sus creencias y a ninguna de las esposas de los Profetas se les puede tachar de adúlteras. Algunos como Sadi consideran la traición de estas como incredulidad y otro grupo lo considera como hipocrecía.

Continuará…

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EL PROFETA ADAM

بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

La obra Qisasul-Anbiyya (historia de la vida de los Profetas) del Sayyid Akhbari, Nimatullah Musawi al-Yazairi, contiene la historia de los Profetas, la cual está compuesta por un prefacio, partes y capítulos, así como un epílogo, reuniendo una abundante cantidad de datos extraídos de las más confiables fuentes de hadith shiíe, así como algunos comentarios que nos permitirán introducirnos en el análisis de determinados temas vinculados a la vida de los Profetas.

LA VIDA DEL PROFETA ADAM, HAWA Y SUS HIJOS

La posición que ocupan Adam (Adán) y Hawa (Eva), la causa de su denominación y el inicio de su creación, y las preguntas que hicieron los ángeles al ser creados Adam y Hawa.

Allah Todopoderoso en su Libro Sagrado respecto a la filosofía de la creación de Adam dice: «En verdad, Yo sé lo que vosotros no sabéis. Y enseñó a Adam los nombres de todos los seres. Luego los expuso ante los ángeles y les dijo: Informadme de los nombres de éstos, si es que sois veraces. Ellos dijeron: Glorificado seas. No conocemos más que aquello que Tú nos has enseñado. En verdad, Tú eres el conocedor, el sabio. Allah dijo: Oh Adam, informales de sus nombres. Y cuando Adam les hubo infomado de sus nombres, Allah dijo: ¿No os dije que ciertamente, conozco lo oculto de los cielos y la tierra y que sé lo que manifestáis y lo que ocultáis?» (Suratul-Baqara [2]: ayahs 30-33).

Respecto a la aleya arriba mencionada debemos declarar que el sucesor es aquel que por medio de otro obtiene el puesto de representante; y en esta aleya se repite dos veces “en ella” para darle énfasis y dejar claro que se refiere al Profeta Adam (as), que fue creado para ser representante de Allah sobre la tierra frente a un grupo de yinns que ocupaban el mundo antes de su llegada, y Adam no fue creado con el fin de ocupar el Paraíso. Pero hubiese sido mejor que él con su proceder no hubiese dado lugar para ser expulsado del Edén, pudiendo vivir en él con honor y estima, y tanto su esposa como él hubiesen disfrutado de los obsequios y veneración de los ángeles.

Cuando dijeron los ángeles “vas a poner en ella” fue porque quedaron sorprendidos al saber que Adam fue nombrado representante de Allah sobre la tierra para probarla y enmendarla. Y cuando dijeron “a quien corrompa en ella y derrame sangre” fue por la misteriosa filosofía que encierra en sí misma la creación, y no porque fuese una frase para replicar a Allah o para insinuar algo respecto a Adam, ni tampoco es correcto que digamos que fue para calumniarlo o difamarlo.

Quizás los ángeles expresaron la frase anterior por la información que Allah les había proporcionado respecto al hombre; o tal vez habían obtenido esta información del Lûhi Mahfuzh (Tablas Secretas, escritura divina donde está recopilado el destino de cada hombre); o a lo mejor fue una comparación que hicieron estos entre el hombre y el yinn; otra posibilidad es que pudo haber sido que ellos obtuvieron información respecto a la situación y secretos de los seres que existieron supuestamente antes de estos dos. Pero la frase “Nosotros celebramos tu alabanza y proclamamos tu santidad”, es una declaración de los ángeles que manifiestan que reconocen tres fuerzas en el hombre creado que son: la pasión, la cólera y el intelecto. Las dos primeras fuerzas los conducían a la perdición y derramamiento de sangre, y la tercera hacia la obediencia. Así los ángeles admitían la filosofía de la creación del hombre dentro de la honra y estima de las dos primeras fuerzas y en principio no reconocieron la creación del ser humano como propia para la sabiduría. De esta manera, descuidando los privilegios y virtudes de las otras dos fuerzas que podrían, junto con el intelecto, haber sido dirigidas por un camino útil y conveniente, se consideraron superiores a Adam.

Asimismo, los ángeles no pudieron divisar que posiblemente la combinación y unión entre la unidad y la partículas podría dar un mejor resultado, incluso para aprovechar los beneficios incontables que existen en la creación, siendo ésta la filosofía original por la cual el hombre fue nombrado representante de Allah sobre la tierra. Tampoco percibieron la manera en que la ciencia de los nombres fue introducida al alma de Adam, que fue por medio de una creación o inducción divina.

Y donde dice “y presentó” se sobreentiende que alude a la realidad de los nombres y atributos que lo denotan. En respuesta a aquellos que dijeron “Si los ángeles hubiesen pedido a Allah que les otorgase la ciencia al igual que lo hizo con Adam, sin duda que ellos al igual que Adam serían de los bien informados”, debemos señalar que los mismos ángeles contestaron a su pregunta cuando dijeron “No sabemos más que lo que Tú nos has enseñado”.

Por otro lado, cada cosa debe ser ubicada en su lugar específico. La sabiduría divina guarda en sí misma esta necesidad. Por ello los nombres y la ciencia fueron reveladas a Adam, y no a los ángeles.

Dijo el Imam al-Sadiq (as): El motivo por el cual Adam fue llamado así es porque él fue creado de adim (piel, costra, cáscara) de la tierra. El Shayj Saduq dijo: Adim es el cuarto nombre de las cortezas que cubren la tierra y Adam, padre de la humanidad,  fue creado de ésta. Y también está registrada una narración del Imam al-Sadiq (as) donde dice: Hawa fue llamada con este nombre ya que ella fue creada de haii (de un ser vivo) o sea de Adam.

Respecto al origen del nombre de Adam existen diferentes puntos de vista. El primer grupo opina que no es una palabra árabe y que tampoco se deriva de otra; el segundo grupo opina que se deriva de  adamah que significa leonado, tezado, de color rubio oscuro; y el tercer grupo sostiene que es un derivado de Adam que significa, amistad, alianza, unión.

El Shayj Saduq narra de Ibn Salam que en una ocasión le preguntaron al Mensajero de Allah si Adam fue creado de diferentes arcillas o de una sola. El Santo Profeta respondió: La materia de su origen fue creada de las diferentes arcillas existentes. Si hubiera sido de cualquier otra forma, los hombres del mundo no podrían reconocerse y todos tendrían una figura uniforme. Así como la tierra en este mundo es de diferentes colores tales como: blanca, roja, castaño oscuro y amarilla, y al igual que, influenciadas por el medio ambiente se crearon las regiones fértiles y marismas de un modo similar se expandieron las diferentes razas y colores de hombres sobre la tierra.

Existe una narración del Imam ‘Ali (as) que dice así: Allah exaltado sea, ordenó a Gabriel que tomara de la tierra de los valles y montañas, cuatro diferentes tipos de arcilla: blanca, roja, negra y de color ocre. Entonces le ordenó que reuniera muestras de las aguas del mundo o sea: agua digerible, agua salada, agua amarga y agua fétida y las agregara a la arcilla. Luego ordenó que se produjera y fluyera agua asimilable de la boca de Adam, agua salada de sus ojos, agua amarga de sus oídos y agua hedionda de su nariz.

En la obra Tawhid Mufadal está registrada un relato del Imam al-Sadiq (as) a este respecto que dice así: El agua pura y digerible fue situada en la boca de Adam para que la comida que digería fuese placentera. La razón por la cual fue colocada el agua salada en los ojos de Adam fue para otorgar bienestar a sus córneas y hacerlas perdurables. Y fue puesta el agua ácida en sus oídos para evitar que entrasen los insectos en el orificio de éstos, pudiendo llegar hasta el cerebro ya que inmediatamente después de que el insecto entra en el oído, muere y es muy difícil que pueda llegar hasta el sistema nervioso.

Existe una narración del Imam ‘Ali (as) respecto a la primera comparación que hizo Lucifer, donde dijo: «Yo soy mejor que él. Me has creado de fuego y a él le has creado de barro» (Suratul-‘Arâf [7]: ayah 12); y si Lucifer hubiese conocido las gemas que Allah puso entre los descendientes de Adam, nunca se hubiese enorgullecido. Entonces el Imam ‘Ali (as) continuó diciendo: Allah creo a los ángeles de luz, a los yann (primeros yinn o genios) de fuego, a los yinn que son una especie de yann los creo de aire y agua, y al hombre de arcilla. Entonces puso en circulación dentro del hombre a la luz, al fuego, al aire y al agua, para que por medio de la luz razonase; por medio del fuego comiese y bebiese, y si el estómago no contase con ese color que tiene, nunca podría digerir la comida que entra en él; y si no existiese ese aire y frío dentro de la columna del hombre, nunca aminoraría la temperatura; y así también, si no existiese el agua dentro del hombre, éste ardería por la combustión del estómago. Por ello fue que Allah, alabado sea, otorgó estos cinco elementos. Lucifer, a pesar de que únicamente está creado de un elemento, se enaltecía de este.

Yamil ibn Diray cuenta que una ocasión preguntó al Imam al-Sadiq (as): ¿Acaso Lucifer era un ángel? Y ¿Acaso tenía él que cumplir un deber celestial? El Imam me contestó: No, no fue ninguna de estas dos. Lucifer pertenecía al grupo de los yinn que andaban con los ángeles, y los ángeles creían que era de la misma naturaleza de la que ellos habían sido creados. Pero cuando les llegó la orden que debían prosternarse, se reveló su verdadera naturaleza.

Sayyid Ibn Tawus en su obra Sa’adus Su’ud narra que en los libros del Profeta Idris (as) el asunto de la creación de Adam es tal y como está registrado en el Luh Mahfuzh, que después fue narrado por uno de los musulmanes en forma incompleta, y dice así: Entonces Allah Todopoderoso colocó durante cuatro años el molde de arcilla de Adam en el camino que frecuentaban los ángeles hacia el cielo, luego habla de los yinn y del inicio de su corrupción y de la salida de Lucifer y continua diciendo, Lucifer se refugió en Allah y le pidió que lo colocara en la categoría de los ángeles. Allah le concedió su petición y lo envió junto con los ángeles para que expulsaran a los grupos de yinns corruptos que ocupaban la tierra y así lo hicieron.

La prosternación de los ángeles, una investigación respecto al Paraíso deseado y la enseñanza de los nombres y la verdad

«Y recuerda cuando Nosotros dijimos a los ángeles: Prosternaos ante Adam y todos ellos se prosternaron excepto Iblis, que se negó y se llenó de arrogancia, y fue de los que no creen» (Suratul-Baqara [2]: ayah 34); «Dijo Iblis: Yo soy mejor que él. Me has creado de fuego y a él le has creado de barro» (Suratul-‘Araf [7]: ayah 12); «Dijo Iblis: Por haberme Tú extraviado, yo les induciré a apartarse de Tu camino recto. Llegaré a ellos por delante y por detrás, por su derecha y por su izquierda y encontrarás que la mayoría de ellos no son agradecidos» (Suratul-‘Araf [7]: ayahs 16-17); «Dijo Iblis: Señor mío, dame un plazo hasta el día en que sean resucitados. Dijo Allah: Se pues, de aquellos a quienes se ha dado un plazo hasta un Día cuyo tiempo es sabido» (Suratul-Hiyr [15]: ayahs 36-38); «Y recuerda cuando dijimos a los ángeles: Prosternaos ante Adam, y todos se prosternaron excepto Iblis que era uno de los yinn y desobedeció la orden de su Señor. ¿Vais a tomarle a él y a su descendencia, que son vuestros enemigos,  como protectores en Mi lugar?» (Suratul-Kahf [18]: ayah 50).

Existe una narración de Ibn ‘Abbas que dice que los ángeles y los yinn se encontraban constantemente combatiendo entre sí y en uno de estos combates, cuando Lucifer era aún pequeño, fue tomado prisionero y vivió entre los ángeles hasta que se negó a prosternarse ante Adam. Tawus y Mayahid narran que Lucifer antes de desobedecer la orden de Allah, vivía en la tierra y se llamaba Azazil (término hebreo y en árabe conocido como Hariz). A los ángeles que en ese entonces ocupaban la tierra se les llamaba yinn y Lucifer era el más culto dentro de ese grupo de ángeles. Cuando Lucifer desobedeció lo dispuesto por Allah, a causa de la ira de su Creador fue llamado Iblis (que significa tristeza, asombro, desesperanza de Allah). “Y fue altivo entre los infieles” ya que la sapiencia y eternidad de Allah así lo percibieron.

“Señor, déjame esperar hasta el Día de la Resurrección” O sea, el demonio le pidió a Allah que lo dejara existir hasta el momento cuando los hombres después del segundo toque de trompeta salgan de sus tumbas para dar cuenta de sus actos. Todo morirá después del primer toque de la trompeta, y después del segundo toque, el hombre resucitará. Entre los dos toques existe un período de cuarenta años.

“Como me has descarriado…” quiere decir que me has privado de tu Misericordia y de tu Paraíso, probándome por medio de la prosternación hacia Adam y fui de los descarriados, o Tú ordenaste mi rebeldía. Claro está que esto es únicamente una interpretación, ya que el mismo demonio con sus desorientadas creencias culpa a Allah de su desobediencia.

El Imam al-Baqir (as) dijo respecto a la interpretación de la aleya “He de atacarles por delante” significa que haré que el Día del Juicio lo consideren insignificante, “y por detrás” los incitaré a que atesoren sus riquezas y nieguen el derecho a los demás, para que sus bienes los hereden otros, “por la derecha”, los llevaré hacia la perversión y los haré que corrompan la religión, “y por la izquierda”, haré que acepten aquello en lo que sus corazones se encaprichen.

En una ocasión un ateo le preguntó al Imam al-Sadiq (as): ¿Acaso prosternarse ante alguien fuera de Allah es permisible? No, respondió el Imam. El ateo continuó: ¿Entonces porque Allah ordenó a los ángeles que se prosternaran frente a Adam? El Imam le respondió: En verdad que su prosternación no fue hecha para Adam sino que para obedecer la orden de su Creador.

La opinión de los eruditos islámicos respecto a la prosternación de los ángeles coincide en que no fue una prosternación para adorar a mostrar devoción hacia Adam, ya que sería considerado como asociación a Allah. Pero mantienen tres diferentes interpretaciones que a continuación mencionamos:

  1. Un grupo sostiene que la prosternación de los ángeles fue únicamente realizada para Allah y que Adam era considerado como su Qiblah (orientación hacia La Meca).
  2. Otro grupo opina que este término contiene en sí mismo el significado de humildad, obediencia y sumisión, y que la prosternación de Adam fue hecha con ese propósito. Claro está que esto se contradice con algunas narraciones y con el significado de la aleya «Caed prosternados ante él» (Suratul-Hiyr [15]: ayah 29) y la aleya «y los que se prosternaron se prosternaron ante Adam» (Suratu Sad [38]: ayah 72).
  3. El tercer grupo afirma que la prosternación ante Adam no fue una reverencia y honra por parte de los ángeles sino que fue una alabanza a Allah, ya que fue realizada para obedecer su orden. Esta última concuerda más con el texto de la narración.

Así como es nombrado en algunas narraciones, Adam era considerado como la Qiblah que por medio de él los ángeles se prosternaron ante Allah.

‘Ali ibn Ibrahim expone: La primera falta que se efectuó en contra de Allah fue la muestra de egoísmo de Lucifer cuando dijo: «» (Suratu Sad [38]: ayah 77). Lucifer con actitud reprochable preguntó: ¿Cómo es posible? Tú eres justo. ¿Acaso todos mis buenos actos serán anulados? Allah le respondió: No es así, puedes pedirme lo que quieras del mundo a cambio de tus buenas acciones. Lucifer primero pidió que le fuera otorgada una larga vida, hasta el Día de la Resurrección y segundo demandó el dominio e influencia sobre los descendientes de Adam, y Allah le concedió sus peticiones. Entonces solicitó a Allah que por cada ser que naciese su fuerza se acrecentase y que pudiese ver a los seres humanos y pudiese manifestarse ante ellos de diferentes formas, para que los humanos no logre reconocerlo. La petición también fie aceptada por Allah. En ese momento, Lucifer hizo una demanda mayor y Allah manifestó: He destinado sus corazones como el sitio en el que tú puedas tentarlos. Lucifer quedo conforme y dijo: Juro por tu gloria que he de descarriarlos a todos, salvo a aquellos que sean de tus siervos puros e inmaculados y he de atacarlos por la derecha.

El Imam al-Sadiq (as) respecto a lo que dijo Adam en cuanto Allah le otorgó a Lucifer la fuerza de dominar, expuso: Señor mío, Tú has otorgado a Lucifer la fuerza de dominar a mis descendientes. ¿Qué me otorgarás a mí y a mi descendencia para contrarrestarlo? Allah dijo: Por cada pecado deberán pagar con su equivalente y por cada buena obra les daré diez recompensas. Adam pidió algo más y Allah aceptó el arrepentimiento del hombre hasta el último momento de su vida. Adam solicitó más aún y Allah dijo: Te perdonaré todos tus pecados, y Adam quedó satisfecho. Entonces preguntaron al Imam: ¿Por qué causa Lucifer fue considerado por el favor de Allah? A lo cual el Imam contestó: Por haber realizado durante cuatro mil años la oración de dos ciclos en el cielo.

En el Nahyul-Balagha está registrada una narración en donde el Imam ‘Ali (as) mencionó lo mismo, con la única diferencia que el Imam registró seis mil años. Nosotros no estamos seguros que el número de años se refiere a nuestros años solares o a los años de la otra vida.

Abu Sa’id Yudri expuso: Me encontraba donde el Santo Profeta cuando entró un hombre y le preguntó respecto a la aleya: ¿Ha sido la altivez, la arrogancia o acaso eras de los elegidos? (Suratu Sad [38]: ayah 75) ¿Quiénes son los elegidos que son superiores a los ángeles? El Profeta respondió: Ellos son Ali, Fatimah, los Hasanain (Imam Hasan e Imam Husayn) y yo, que adoramos y alabamos a Allah dos mil años antes de la creación de Adam; y los ángeles para imitarnos se dedicaron a adorarlo, y cuando Allah creó a Adam ordenó a los ángeles que se prosternaran ante él y nos excluyó a nosotros de esta orden; entonces Lucifer se negó a obedecerle y Allah le dijo: ¿Ha sido la altivez, la arrogancia o acaso eres de los elegidos? Y el nombre de nosotros cinco está grabado sobre la parte alta de la cortina del empíreo.

Existe un relato del Mensajero de Allah que dice: Adam y su esposa vivieron en el Paraíso por un período de siete horas comparadas con nuestro tiempo antes de ser expulsados, y después de este suceso fue que Allah los envió a la tierra.

En la obra Ilal-Ash Sharaia, está registrada la siguiente narración de Wahhab: Cuando Lucifer desobedeció la orden de prosternarse ante Adam, Allah le ordenó: ¡Sal de él! Enseguida ordenó a Adam que saludara a los ángeles diciendo: Asalamu Alaykum wa Rahmatullahi wa Barakatuh, y así lo hizo. Y los ángeles en conjunto respondieron: Wa alaiki Salam wa Rahmatullahi wa Barakatuh, y ahí fue donde Allah, alabado sea, le dio la nueva noticia a Adam que desde ese momento ésta sería la forma de saludar y bendecir a él y a su descendencia, hasta el Día del Juicio Final.

Respecto a que si el Paraíso en que reinaba Adam se encontraba en este mundo o en otro lugar del cielo, hay diferentes opiniones. Suponiendo que ese Paraíso se encontrase en el cielo, ¿Acaso era el Yannatul-Juld, o tal vez otro Paraíso? La mayoría de los sabios shiíes, los exegetas y también los Mutazali opinan que cuando es mencionado el Paraíso, se refiere al Yannatul-Juld. Abu Hashim sostiene la idea de que el Paraíso esta en este mundo; y otro grupo de sabios musulmanes lo consideran un jardín en la tierra.

El abandono de un acto excelso por parte de Adam, la forma en que fue aceptado el arrepentimiento de Adam y aquello que le fue enseñado, las circunstancias en que Adam descendió del Paraíso y el pesar por la separación de éste.

En las obras Ilal y Amali está registrada una narración del Imam Hasan ibn ‘Ali (as) en donde indica que estando él presente, un grupo de judíos se presentó ante el Santo Profeta para que les respondiera, entre otras, a la siguiente pregunta: ¿Por qué Allah hizo obligatorio la oración cinco veces durante el día y la noche? El Santo Profeta respondió: El tiempo para la oración de la tarde fue destinado así, ya que Adam en ese momento comió del árbol prohibido y fue expulsado del Paraíso. Allah hizo obligatorio esta oración para los descendientes de Adam y así también para mi comunidad. Esta es una de sus oraciones más queridas y nos recomendó que pusiéramos especial cuidado y atención a la misma. Respecto al tiempo destinado para la oración del ocaso, es el momento en que Allah aceptó el arrepentimiento de Adam; y el lapso desde que Adam comió del árbol prohibido hasta que Allah aceptó su arrepentimiento fue de trescientos años; y el tiempo aproximado que separa la oración de la tarde con la de la noche, en la otra vida, es de mil años; el primer ciclo de la oración del ocaso que Adam realizó fue por el error que cometió él, el segundo ciclo por el error que cometió Eva y el tercero por su arrepentimiento. Así Allah, bendito sea, hizo obligatorio estos tres ciclos para mi comunidad. Otro de los judíos continuo preguntando: ¿Por qué cuando realizan la ablución se lavan cuatro partes del cuerpo que podríamos considerar como las más limpias?

El Santo Profeta argumentó: Cuando Adam fue tentado por el demonio y el árbol atrajo su vista, perdió su honra y prestigio, entonces se levantó y fue el primer paso que dio hacia la desobediencia, luego tomó con sus manos la fruta que colgaba de la rama del árbol y la comió, en ese momento fue que su belleza y vestidura se separaron de su cuerpo y una gran tristeza y congoja se apoderaron de él, y colocó su mano sobre su cabeza. Allah aceptó su arrepentimiento e hizo para él y su descendencia obligatoria la ablución. Entonces ordenó que lavaran su rostro ya que sus ojos se habían fijado en el árbol, y lavaron los dos brazos, ya que sus manos tocaron la fruta, y pasaran la mano húmeda sobre sus dos pies, ya que por medio de estos dio el primer paso hacia la falta. El judío continuó preguntando: Por qué Allah hizo para tu comunidad obligatorio el ayuno durante treinta días y no durante más tiempo? El Santo Profeta le contestó: Cuando Adam comió del árbol prohibido, este alimento tardó treinta días en salir de su cuerpo y por ello fue que Allah hizo obligatorio para él y mi gente soportar sed y hambre durante un mes. En cuanto a un tiempo mayor,  fue exceptuado para el hombre y esta fue una gracia de Allah. Entonces el Santo Profeta pronunció esta aleya «Se os ha prescrito el ayuno, al igual que se prescribió a los que os precedieron. Quizás así temáis a Allah» (Suratul-Baqara [2]: ayah 183).

En una ocasión Abu Salt Hirawi preguntó al Imam al-Ridha (as): ¡Oh hijo del Mensajero de Allah! ¿De qué árbol fue el fruto que comieron Adam y Hawa? Ya que existen diferentes opiniones al respecto. Unos sostienen que fue una espiga de trigo, otros un racimo de uvas y otros afirman que fue del árbol de la envidia. El Imam le respondió: Todo ello es correcto. Abu Salt volvió a preguntar: ¿Entonces cuál es la causa de las diferentes opiniones? El Imam al-Ridha (as) confirmó: Los árboles del Paraíso no se asemejan a los árboles de este mundo. Así pudo haber sido una espiga de trigo pero su fruto un racimo de uvas. Cuando Allah le dio la gracia a Adam de ser adorado por los ángeles, se sintió arrogante, ya que se preguntó a sí mismo ¿Acaso mi Señor creó hombre alguno superior a mi? Allah, sapiente, que conocía las intenciones de Adam le dijo: ¡Oh Adam! Medita en el pilar de mi Trono y dime ¿qué ves? Adam en lo más alto de éste descubrió esta frase: La illaha ila Allah, Muhammadan Rasulullah, ‘Ali ibn Abi Talib Amir al-Mu’minin wa Zawyatag Fatimah Sayyidati nisa’il ‘Alamin wal-Hasan wal-Husayn Sayyidul-Shahab Ahlil-Yannah (No existe divinidad alguna que Allah único, Muhammad es el enviado de Allah, ‘Ali ibn Abi Talib es el Amir de los creyentes, su esposa Fatimah la señora entre las mujeres del mundo y Hasan y Husayn los jóvenes señores del Paraíso). Entonces Adam sorprendido preguntó: Señor mío ¿Quiénes son ellos? Se oyó una voz que decía: Ellos son tus descendientes y la creación suprema, y también son más importantes que tú. Si Allah no los hubiese creado, tampoco hubiese creado los cielos, la tierra, el Paraíso, el infierno. Abstente de sentir envidia y celos de ellos. Cuando Adam percibió el rango que ocupaban estos, no pudo mantenerse alejado de los engaños del demonio, de la llama de la envidia y la rivalidad, hasta que por fin comió del árbol prohibido; así también lo hizo Hawa, después de mirar con deseo la jerarquía de Fatimah al-Zahra (as), y como consecuencia los dos fueron enviados a la tierra y separados de la contigua beneficencia de Allah.

En la obra Ilali Yamiul-Ajbar está registrada una narración del Imam al-Sadiq (as) que dice: Cuando Adam llegó a la tierra, le apareció una mancha negra en la mejilla y poco a poco se le fue extendiendo hasta la punta de los dedos de los pies. Adam al verse en ese estado se sintió desconsolado y apesadumbrado; hasta que el Arcángel Gabriel se le apareció y le preguntó la razón de su tristeza. Adam le contestó que la causa eran las manchas negras que le habían aparecido en su cuerpo. Entonces el Arcángel Gabriel le dijo: Levántate y realiza la oración del alba. Cuando Adam realizó este precepto, desaparecieron las manchas de su rostro y pecho. Por sugerencia de Gabriel realizó la oración del mediodía y las manchas que tenía hasta la cintura desaparecieron; en seguida realizó la oración de la tarde y las manchas que tenía hasta las rodillas se disiparon; luego de realizar la oración del ocaso se esfumaron las manchas que tenía hasta los tobillos, y cuando llevó a cabo la oración de la noche recobró por completo la salud. Cuando Adam se recuperó, agradeció a su Señor, entonces el Arcángel Gabriel le dijo: Al igual en tus hijos y descendientes hay manchas negras como las que se expandieron en tu cuerpo y cuando realizan las cinco oraciones del día y se alejan del pecado, así como tú te salvaste de esta enfermedad, ellos también se salvaran de sus pecados.

Mufaddal cuenta del Imam al-Sadiq (as)  lo siguiente: Allah Todopoderoso, creó el alma del ser humano dos mil años antes de que creara su cuerpo; y el alma del Profeta Muhammad (saww) y las de su familia las creó superiores a las demás. Y cuando las presentó a los cielos y a la tierra, la luminosidad de estas estrellas se expandió en todo el mundo cubriendo también las faldas de las montañas. Allah describió a estos purificados de la siguiente forma: Ellos son mi prueba sobre la tierra. Creé el Paraíso para ellos y sus seguidores, y el infierno para sus enemigos. Entonces aquel que se jacte de poseer el mismo rango, jerarquía o lugar especial que ellos ocupan en cuanto a Mí, lo castigaré fuertemente y aquel que acepte su representación le daré un lugar en el Paraíso, puesto que su sucesión es un encargo para la creación. Pues ¡Oh cielos, tierra y montañas! ¿Acaso ustedes podrían aceptar una carga tan apreciada y singular? Todos ellos temieron aceptar una carga tan seria y pretender ser iguales a esa esencia tan pura, hasta que Allah colocó a Adam y Eva en el Paraíso y les dijo: «Y comed de cuanto queráis, pero no os acerquéis a este árbol, si no, seréis de los obstinados» (Suratul-Baqara [2]: ayah 35). Entonces ellos dos vieron hacia el Profeta Muhammad (saww) y a los purificados Imames (as) que ocupaban la más elevada jerarquía en el Paraíso y preguntaron sorprendidos quienes eran los poseedores de un rango tan honorable y Allah les contestó: Sentíos honrados y alzad vuestras vistas y concentradlas en el Empíreo. Ellos dirigieron sus vistas hacia el cielo de los bienaventurados y vieron escrito en él con su luz interminable el nombre del purificado Profeta Muhammad (saww) y su impecable familia Ahlul-Bayt (as) y quedaron sorprendidos al ver tan alta posición y favor. Entonces Allah les dijo: Si no fuese por estas purificadas almas, nunca os hubiese creado a vosotros. Tened cuidado de no mirarlos con envidia ni ambicionar su jerarquía, que en ese caso seréis de los obstinados. Los dos Adam y Eva preguntaron: ¡Oh mi Señor! ¿Quiénes son los obstinados? Allah les contestó: Son aquellos que sin tener derecho pretenden apropiarse de su elevado grado.

Tanto Eva como Adam pidieron a su Señor que les mostrase la posición que ocupan los obstinados en el infierno y observaron los diferentes castigos a consecuencia de la ira de Allah. Entonces Allah pidió a Adam y a Eva que no mirasen a la luz purificada con rivalidad ya que perderían su proximidad a esta «…pero el demonio les insinuó el mal…y les juró: En verdad os aconsejo el bien» (Suratul-Baqara [2]: ayah 21). De esta manera, las indirectas del demonio les hicieron sentir envidia y seguidamente comieron del árbol prohibido. Luego vieron sus cuerpos desnudos y su Señor les llamó: «¿No os había prohibido ese árbol y no os había dicho que el demonio era para vosotros un enemigo declarado?» (Suratul-‘Araf [7] ayah 22). Dijeron: «¡Señor! Hemos sido injustos con nosotros mismos. Si no nos perdonas y te apiadas de nosotros, seremos ciertamente de los que se pierden» (Suratul-‘Araf [7] ayah 23). Allah les dijo que se habían alejado de su proximidad y los dejó en el desamparo por un tiempo hasta que aceptó su arrepentimiento, por ellos fue que el Arcángel Gabriel se les apareció y dijo: Ustedes, por sentir rivalidad y deseo de poseer el rango supremo de los purificados Imames y guías de la humanidad, habéis sido expulsados del lugar que poseían en el cielo de los bienaventurados. En este momento pedid a vuestro Señor por el nombre de los elegidos, para que Allah acepte vuestro arrepentimiento. Señor nuestro, nosotros te pedimos por la verdad de los más nobles ante ti, Muhammad, Ali, Fatimah, Hasan, Husayn y demás Imames que son Tu misericordia para nosotros. Y así fue como Allah aceptó su arrepentimiento y todos los Profetas que le siguieron se basaron en este documento y repitieron este acaecimiento a sus sucesores, ya que este depósito divino fue demasiado pesado para cualquier criatura y únicamente el ser humano fue quien aceptó esta carga. El Sagrado Corán dice al respecto: «Propusimos el depósito a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero se negaron a hacerse cargo de ello, tuvieron miedo. El hombre en cambio se hizo cargo, es ciertamente muy obstinado, muy ignorante» (Suratul-Ahzab [33]: ayah 72).

Al analizar la narración anterior no debemos conjeturar que Adam ambicionaba la jerarquía de los elegidos. De cualquier manera su actitud se debió a la de una acción provechosa; y no por codiciar un puesto o abandonar la protección hacia el depósito divino, o sea la wilayat (custodia) del Profeta Muhammad (saww) y los purificados Imames (as).

El undécimo Imam Hasan al-Askari (as) respecto a la interpretación de la aleya: «pero no os acerquéis a este árbol» (Suratul-Araf [7]: ayah 19; Suratul-Baqara [2]: ayah 35), dijo que el término árbol en esta aleya, se refiere a la sabiduría de Muhammad y de su descendencia ya que Allah, alabado sea, los creó superiores a toda su creación y este árbol fue creado especialmente para ellos; así también él necesitaba de su permiso para comer de éste, y sus castos descendientes únicamente podían disfrutar de su fruto después de haber saciado al necesitado, al huérfano y al preso, fruto que los satisfacía luego de haber sentido hambre, sed, cansancio y debilidad. Entre todos los árboles del Paraíso éste era un árbol especial, ya que los demás árboles estaban cargados de un tipo de fruta específica, pero de éste colgaban de sus ramas al mismo tiempo diferentes frutas como uvas, higos, azufaitas, trigo, y otros, esta es la razón por la cual el árbol prohibido ha sido interpretado de diferentes maneras, y otras de las interpretaciones registradas por el Imam al-Askari (as) respecto a la aleya mencionada es que: No os acerquéis a este árbol, ya que más tarde demandaréis la excelencia y mérito de los Imames impecables y vosotros sabéis que esto es especial de ellos y aquel que cuente con el permiso de Allah para comer de este árbol le será inspirada la sabiduría divina de sus ascendientes y descendientes, y aquel que sin permiso se acerque y coma su fruto, en verdad que será de los descarriados y no llegará a ser de los cercanos a Allah, si no seréis de los obstinados, ya que habéis pecado y deseado el rango de los elegidos, los Ahlul-Bayt y actuado en contra con lo deseado por Allah. Pero el demonio les hizo caer, y el demonio les insinuó y los desvió del camino recto, primeramente se volteó hacia Adam y le dijo: «Vuestro Señor no os ha prohibido acercaros a este árbol sino por temor de que os convirtáis en ángeles, si coméis de este árbol os enteraréis de lo oculto y gozaréis de gran fuerza y poder tal y como los elegidos de su reino y os hagáis inmortales» (Suratul-Araf [7]: ayah 20). Lucifer se encontraba escondido en la boca de una serpiente y desde ahí hablaba con Adam. Adam nunca imaginó que estuviese hablando con el demonio y respondió a la serpiente: Esas son insinuaciones del demonio y yo no toco aquello que mi Creador me negó. Lucifer al escuchar la respuesta de Adam, se sintió frustrado y fue en busca de Eva y le dijo: ¿Acaso sabías que Allah os ha permitido nuevamente comer fruto del árbol prohibido? Y los ángeles que colocó para que cuidasen del árbol no os molestarán, y te aseguro que si tú comes primero de ese árbol ocuparás un rango superior al de Adam. Luego, Eva se dirigió hacia el árbol, pero los ángeles con sus largas lanzas no le permitieron acercarse. Entonces Allah manifestó a los ángeles custodios del árbol: ustedes únicamente protegéis al árbol de aquel que sin pensar y reflexionar en las consecuencias de lo que quiere hacer, lo pone en problemas. Dejadla tranquila para que pueda meditar y ella misma decidir qué es lo que quiere hacer y ser meritoria de un castigo o recompensa. Por otra parte, Eva supuso que al permitirle los ángeles que se acercara al árbol era porque Allah le permitía comer su fruto y en su corazón elogió a la serpiente embustera. Entonces fue hacia donde se encontraba Adam y le contó lo sucedido y así fue como Adam fue hecho preso por las redes del demonio y comió del árbol. El Sagrado Corán dice al respecto: «Pero el Demonio les hizo caer perdiéndolos y les sacó del estado en que estaban» (Suratul-Baqara [2]: ayah 36) y los privó de los placeres eternos. Luego Allah les ordenó a Adam y Eva, y también al demonio serpiente que bajaran a la tierra y fuesen enemigos unos de los otros y se engañasen entre sí; que se ocupasen de su vida material hasta que les llegase la muerte.

Creemos oportuno mencionar que la serpiente, antes de hacerse cómplice de este engaño era uno de los mejores animales que ocupaban el Paraíso, mientras que Lucifer vivía en los confines del Paraíso y le era prohibida la entrada a este lugar.

Respecto a que como pudo Lucifer tener contacto con Adam, existen diferentes versiones ya que éste había sido expulsado del Paraíso. Un grupo mantiene que cuando Adam se acercaba a las puertas del Jardín, el demonio se le aproximaba para hablar con él e insinuarle; otro grupo sostiene que el demonio habló con ellos en la tierra, y el tercer grupo dice que Lucifer se escondió detrás de los dientes en la boca de la serpiente para poder conversar con Adam y Eva. Pero lo importante es que ellos se dejaron llevar por los engaños e insinuaciones del demonio y desobedecieron lo que su Señor les había ordenado. Está registrado en un relato del Imam al-Sadiq (as) lo siguiente: Cinco personas son las que se encuentran entre los que más han llorado y ellos son: Adam, Yaqub (Jacob), Yusuf (José), Fatimah y ‘Ali ibn Husayn. Adam lloró porque se había alejado del Paraíso eterno, lloraba tanto que sus mejillas se asemejaban a grandes montañas por las cuales fluía el agua de torrentes ríos.

Bakir ibn A’yan narró: En una ocasión el Imam al-Sadiq (as) me preguntó, ¿Acaso sabes cuál es la naturaleza de Hayarul-Aswad (piedra negra)? Yo contesté negativamente, entonces el Imam continuo diciendo: Esa piedra era uno de los más importantes ángeles divinos y cuando el Creador les hizo pactar y prometer, él fue el primero en admitirlo y por ello fue que Allah lo consideró de su confianza y fortaleció su pacto y le encargó su depósito y pidió a sus siervos, en especial a Adam, que cada año fuese a donde se encontraba el ángel y nuevamente reafirmara su pacto. Así continuó hasta el día en que Adam desobedeció y fue expulsado del Paraíso y Allah hizo que olvidase lo pactado respecto al Profeta Muhammad (saww) y su descendencia Ahlul-Bayt (as). Entonces envió a ese ángel a la tierra, a la India, en donde se encontraba Adam. Lo envió en forma de una perla blanca. Por el poder y gracia divina habló y preguntó a Adam, ¿acaso me conoces?, naturalmente al no reconocerla, la perla continuo diciendo, claro, no debes acordarte ya que el demonio se apoderó de ti y te olvidaste de Allah. Entonces cambió su forma a la anterior, a la que tenía en el Paraíso, a la que Adam conocía y con la cual mantuvo la amistad, y le preguntó, ¿Dónde ha quedado ese pacto y promesa divina? Adam que apenas parecía entender lo que estaba ocurriendo se acercó hacia él y de nuevo pactó. Una vez más Allah convirtió al ángel en perla y joya preciosa y Adam con la ayuda del Arcángel Gabriel la colocó sobre sus hombros y la llevó a La Meca. Así, todos los días una vez por la mañana y otra por la tarde reiteraba su pacto, hasta el día en que el Arcángel Gabriel bajó nuevamente a la tierra y edificó la Ka’bah. El Arcángel Gabriel y éste ángel se encontraron con Adam entre el ángulo oriental y la puerta de la Ka’bah. Fue ahí donde renovaron y afirmaron su pacto. Por consiguiente hoy en día esta piedra preciosa está colocada en el ángulo oriental de la Casa de Allah. Entonces Adam se dirigió hacia la montaña de Safa y Eva hacia la de Marwah diciendo Allahu Akbar, colocaron la Hayarul-Aswad en su lugar actual. Por ello es que los peregrinos cuando realizan la circunvalación y llegan a donde se encuentra la Piedra Negra gritan Allahu Akbar.

El Imam al-Baqir (as) narró de sus antepasados: Allah, alabado sea, le ordenó al Arcángel Gabriel, yo he perdonado a Adam y a Eva. Entonces tu lleva una de las cortinas del Paraíso y colócala en ese mismo lugar donde los ángeles que ocupaban la tierra antes de la llegada de Adam habían construido la Ka’bah y sus columnas. Por orden de Allah fue levantado el pabellón y Adam y Eva entraban a este por el lado que se encuentra frente a las montañas Safa y Marwah. El pabellón era sostenido por una columna de diamante rojo que con su luz iluminaba las montañas que rodeaban la Meca. Esa luz se expandía hasta lo que hoy en día se consideran los límites del Haram. Estos límites fueron resguardados por la grandeza y majestuosidad del pabellón y la columna, ya que las dos fueron traídas como regalo del Paraíso. Las clavijas en las que se encontraban amarradas las cuerdas para estirar el pabellón era el perímetro del Masyidul-Haram. Entonces Allah por medio de una revelación ordenó al Arcángel Gabriel que colocara a setenta mil ángeles en ese lugar sagrado para que cuidaran del pabellón, para que los demonios expulsados del Reino de los Cielos no dañaran a Adam y Eva.

A continuación pidió al Arcángel Gabriel que alejara a estos dos del perímetro que rodeaba las columnas de su Casa, para que aumentase la altura de ésta, y así los ángeles y los descendientes de Adam pudiesen hacer la circunvalación alrededor de la Casa. El Arcángel Gabriel, a este respecto dijo a Adam: Los setenta mil ángeles que tienen a cargo vuestra custodia en la tierra, acaban de pedir a Allah que construya para ellos un lugar divino como el Baytul-Ma’mur (que se encuentra en el cuarto cielo) para que puedan hacer el Tawaf (circunvalación) alrededor de éste. Entonces el Arcángel Gabriel que había traído piedras del Monte de Safa y de Marwah, del Tur Sina y del Yabul Islam que se encuentra en la parte posterior de la Ka’bah, inició los cimientos de la Casa de Allah. Él cumplía la orden de terminar por completo la construcción de la Casa diseñada por Allah; así también por orden de Allah trajo piedras del monte Abu Qubis. La Casa de Allah estaba diseñada con dos puertas, una de ellas se abría hacia el oriente y otra hacia el occidente. Cuando terminó la construcción de la Casa, los ángeles circunvalaron en el perímetro de ésta, después Adam y Eva también lo hicieron siete veces alrededor de la Ka’bah. Más tarde se fueron a recorrer la tierra en busca del sustento.

El matrimonio de Adam y Hawa, el nacimiento de los hijos de Adam y su generación. La historia de Qabil (Caín) y Habil (Abel).

Abu Hamza Zumali dijo haber escuchado a ‘Ali ibn Husayn (as) decir a un hombre del Quraysh: Cuando fue aceptado por Allah el arrepentimiento de Allah, él y Eva comenzaron a sostener relaciones sexuales, y cuidaban mucho de no cometer actos prohibidos. Por ello se alejaban del perímetro de la Ka’bah cuando querían intimar y después de realizar el baño completo regresaban a la Casa de Allah. Adam y Eva tuvieron veinte hijos y veinte hijas, y cada vez que Eva paría, daba a luz un varón y una niña. Su primer hijo fue Habil que nació junto con su hermana Aqlima. En el segundo alumbramiento dio a luz un varón de nombre Qabil y Ludha. Ludha fue la hija más bella de Adam y él siempre temía por ella, siendo esta la causa por la que tomó la determinación de casarla con Habil, y a Aqlima con Qabil. Qabil se molestó por lo que su padre había dispuesto y le reprochó: Por qué quieres que me case con Aqlima la hermana fea de Habil y quieres que mi bella hermana Ludha se case con él. Adam decidió realizar un sorteo y el resultado fue el mismo que antes había dispuesto. Posterior a este suceso fue que Allah prohibió el matrimonio entre hermanos.

El hombre de Quraysh preguntó: ¿Pues cómo se llevó a cabo el matrimonio de sus hijos? Y en caso de que así hubiese sido entonces actuaron como los zoroastros. ‘Ali ibn Husayn (as) le respondió: Los zoroastros lo realizaron después de que Allah lo había prohibido y tú no debes olvidar que Allah creo a Eva de Adam y la hizo halal (lícita) para él; y la prohibición del matrimonio con las mujeres vedadas fue ordenado después de este suceso.

El Imam al-Sadiq (as) relató lo siguiente: El primer hijo que nació de la unión de Adam y Hawa fue una niña de nombre Itaq y fue ella el primer ser humano que pervirtió sobre la tierra. Allah creó a un lobo y a un buitre de gran tamaño y les dio poder para que la destruyeran. Después de este hecho, Allah otorgó a Adam y a Hawa un hijo llamado Qabil y cuando Qabil llegó a la edad de la adolescencia se casó con una joven de la misma naturaleza de los yinn de nombre Yahanah. Posterior a esto Allah concedió a Adam y a Hawa otro hijo llamado Habil, y Habil se casó con una joven de la misma naturaleza de los ángeles del Paraíso de nombre Nazlah. Por orden de Allah, Adam debía nombrar a su hijo pequeño, su sucesor y darle como herencia la descendencia de la profecía y el tesoro de la ciencia divina. Qabil, que había quedado atónito por la decisión que su padre había tomado, se reveló ante éste. Las explicaciones dadas por Adam para la obediencia de esta orden divina no pudieron persuadir a Qabil y finalmente les propuso hacer un ofrecimiento para Allah y la ofrenda de aquel que fuese aceptada sería señal de su cercanía a Allah. La señal de aceptación de su ofrecimiento serían unas llamas de fuego que bajarían del cielo y se lo tragarían. Qabil, que tenía bajo su dominio grandes campos, tomó un poco de trigo de baja calidad y lo dio como ofrenda en esta prueba, y Habil, que poseía grandes rebaños de ovejas, obsequió a la mejor de sus ovejas. Bajaron las llamas del cielo y se tragaron a la oveja que había ofrecido Habil. El demonio que desde lejos observaba lo sucedido se le acercó a Qabil y comenzó a instigarlo e insistía: Si continua así la situación, la descendencia de tu hermano dominará sobre la tuya ya que él cuenta con particularidades más valiosas que ti ante tu padre. Lo mejor es que lo quites de tu camino. Qabil a consecuencia de las insinuaciones del demonio mató a su hermano. A continuación el demonio le ordenó que construyera un templo de fuego y que lo adorara para que de esta manera fuese aceptado su ofrecimiento. Por lo tanto, el primer ente que construyó un templo de fuego fue Qabil. Adam se presentó en el lugar donde había sido muerto su hijo y durante cuarenta días lloró desconsoladamente y maldijo a la tierra que había absorbido la sangre de su heredero y esto ocurrió en donde actualmente se encuentra la mezquita Yama’ de Basora. El día en que fue muerto Habil su esposa dio a luz un niño que Adam por gratitud a su padre lo llamó también Habil. Allah después de la muerte de Habil le dio otro hijo a Adam al cual llamó Sheiz Hubbatullah (Seth), quien al llegar a la adolescencia contrajo nupcias con una novia del Paraíso llamada Na’imah. Como fruto de esa unión nació una niña llamada Huriah que después de años se casó con Habil, nieto de Adam, y su descendencia es la que habita en la actualidad este planeta. Cuando estaba por finalizar el período de la profecía de Adam, éste recibió la orden por parte de Allah de entregar la profecía y el tesoro de la sabiduría divina que poseía, a su hijo Sheiz y que le recomendase que fuese fiel y disimulase, de lo contrario le sucedería lo mismo que le sucedió a su hermano Habil.

‘Ali ibn Ibrahim Qummi registró del Imam Zaynul-‘Abidin (as) la siguiente narración: Qabil no sabía como debía quitarle la vida a su hermano, hasta que por medio de las insinuaciones del demonio y sugestiones de su alma aplastó la cabeza de éste entre dos piedras. Cuando mató a su hermano se sintió horrorizado y temeroso. No sabía qué hacer con el cuerpo de Habil. Entonces dos cuervos bajaron cerca de donde él se encontraba y después de sostener una pelea, un cuervo mató al otro y luego lo puso bajo la tierra. Qabil que vio su debilidad dijo: ¡Oh pobre de mí! Ni siquiera pude ser como un cuervo como para que se me ocurriese enterrar el cuerpo de mi hermano. Cuando Qabil regresó a su casa y su padre lo vio solo, le preguntó por Habil. Qabil que eludía responder, finalmente se vio obligado a llevar a su padre al lugar del suceso y contarle lo que había sucedido. Fue en ese momento cuando Adam maldijo a la tierra que había absorbido la sangre de su querido hijo y sucesor. Y es por eso que desde ese momento ninguna tierra absorbe la sangre de los seres humanos. Entonces Adam lloró durante cuarenta noches y días por la pérdida de su querido hijo.

El Imam al-Sadiq (as) reseñó lo siguiente: Después de la muerte de Adam, Qabil y Lucifer comenzaron a mofarse de él y se dedicaron a gozar, tocar música y cualquier sonido rítmico para expresar sus emociones.

En la obra Tahdhib está registrado un relato, el cual no está respaldado por un sanad (documento fiable), que dice: Cuando Adam fue expulsado del Yannatul-Mawa se sintió solo y el miedo se apoderó de él. Entonces pidió a Allah que le permitiese estar junto a un árbol del Paraíso. Su Señor le envió una datilera para que la cuidase. Cuando Adam se encontraba en el lecho de muerte le dijo a sus hijos lo siguiente: Durante toda mi vida fui amigo de este árbol y me gustaría que después de mi muerte continué siendo así. Cuando muera quiero que corten una de sus ramas en dos y las coloquen a mis costados. Los hijos de Adam actuaron tal y como su padre lo había deseado. Esta costumbre fue olvidada en la época de la ignorancia, sin embargo, el Profeta del Islam la resurgió en su tiempo.

El Imam al-Sadiq (as) manifestó: Allah por medio de una revelación le dijo al Profeta Noé que hiciera Tawaf durante una semana alrededor de la Ka’bah. Cuando terminó de circunvalar, el agua llegaba hasta sus rodillas. Entonces colocó la caja que contenía los huesos del Profeta Adam en la Arca. Cuando llegó a la puerta de Kufa, se separó de sus acompañantes y enterró la caja en un lugar llamado Ghurai. Así también de este mismo Imam está registrada la siguiente narración: Adam padre de la humanidad, vivió novecientos treinta años. Otros han registrado que vivió mil años.

Sayyid ibn Tawus en su obra Sa’adus Su’ud relata lo siguiente: En las cartas del Profeta Enoc está registrado que Adam después de haber pasado diez días con alta temperatura falleció un viernes once del mes de Muharram. Su tumba se encuentra en una cueva del Monte Abu Gabis y su rostro está puesto en dirección hacia la Ka’bah. El vivió aproximadamente mil treinta años y Hawa murió un año después del fallecimiento de Adam, tras soportar quince días una enfermedad. Ella está sepultada en la misma tumba que Adam.

Filme árabe titulado “Adam wa Hawa” realizado en el año 2009, y tomado del Bereshit (génesis), libro primero del Profeta Moisés en la Torah (pentateuco).