HÉGIRA


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LAS VIRTUDES DEL MES DE SHA’BAN

shaban

Sha‘ban es un mes noble y es el mes del Profeta Muhammad (saww), quien ayunaba todo este mes uniendo este ayuno con el mes bendito de Ramadhan. El Mensajero de Allâh, solía decir: « Sha‘ban es mi mes y quien ayune un día de mi mes, tendrá el Paraíso por recompensa.»

Las siguientes virtudes son extraídas de los hadith (narraciones) y akhbar (reportes) tradicionales de los Imames de Ahlul-Bayt sobre este mes:

El primer día del mes de Sha’ban, el Príncipe de los Creyentes, Imam ‘Ali (as) se encontró con un grupo de musulmanes que se hallaban en la mezquita discutiendo. El Imam les saludó y ellos por respeto al Imam se levantaron y le pidieron que se uniera al debate. El Imam les dijo: « ¡Oh hombres! Que habláis de temas que no les benefician. Sabed que Allâh Altísimo, tiene siervos que se callan por temor a Allâh, siendo incapaces de hablar. Cuando meditan en la Majestuosidad Divina, se quebrantan sus lenguas, tiemblan sus corazones, se paralizan sus intelectos y quedan atónitos frente a la Grandeza, Majestuosidad y Esplendor de Allâh.»

El Imam ‘Ali (as) continuó aconsejándoles y les relató un hecho que le ocurrió al ejército de los musulmanes en tiempos del Profeta Muhammad (saww):

«Era una noche muy oscura y todos los musulmanes dormían, excepto cuatro compañeros soldados que se encontraban orando y recitando el Corán. De pronto, apareció el enemigo y emprendió el ataque. Estaban prácticamente al borde del fracaso, cuando de los labios de los cuatro orantes emanó una luz que lo iluminó todo. Esto animó el espíritu de los creyentes y pronto lucharon denodadamente.»

Más tarde le relataron al Mensajero de Allâh (saww) lo que les había ocurrido y les dijo: « Estas luces son el resultado de los actos de estos compañeros vuestros en el mes de Sha’ban. ¿Acaso no les narré la derrota sufrida por Iblis, sus ayudantes y sus ejércitos, lo cual es más de lo que ocurrió con estos enemigos suyos?» Ellos dijeron: «Sí, ¡Oh Mensajero de Allâh!» El Mensajero de Allâh (saww) les dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, Iblis fue el primero en enviar sus ejércitos sobre el primer día de Sha’ban, a los países de la tierra cubriendo todas sus fronteras, diciéndole: ‘Esfuérzate por seducir algunos de los siervos de Allâh hacia ti en este día.’ Y Allâh Enviará a los Ángeles a los países de la tierra y los cubrirá todo, Declarando: ‘Envuelve a mis siervos y guíalos. Todos ellos serán felices por ti, excepto para quien lo niega, se rebela y transgrede, porque aquel terminará en el partido de Iblis y su ejército’.»

Cuando es el primer día de Sha’ban, Allâh Altísmo ordena que se abran las puertas del Paraíso, y decreta al Árbol Bendito de Tuba (Felicidad) que extienda sus ramas hacia este mundo. Luego establece que se abran las puertas del Fuego, y ordena al Árbol de Zaqqum (de aspecto infernal, cuyo fruto tiene sabor desagradable) que baje sus ramas hacia este mundo. Entonces la llamada de nuestro Señor Altísimo proclama: « ¡Oh siervos de Allâh! Estas son las ramas del Árbol de Tuba, únanse hacia estas que les elevarán al Paraíso. Y estas son las ramas del Árbol de Zaqqum, cuídense de estas, porque les llevarán al Abismo.» El Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que se ocupa en la buena voluntad y la justicia en este día, se habrá unido así mismo a una rama de las ramas del Árbol de Tuba, que le llevará al Paraíso. Y el que toma así mismo la puerta del mal en este día, será atado a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum, que le llevará al Fuego.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Si alguien es obediente hacia Allâh por medio de la Oración en este día, se ha unido a una rama de ellas. Quien ayuna en este día, se ha atado a una rama de ellas. Quien perdona una injusticia, se ha vinculado a una rama de ellas. Quien realiza la reconciliación entre un hombre y su esposa, o entre un padre y su hijo, o de dos parientes, o de dos extraños, se ha aproximado a una rama de ellas. Quien alivia la deuda de un necesitado, se ha acercado a una rama de ellas. Quien observa sus propias cuentas y ve una antigua deuda de la cual los acreedores se han desesperado, y lo pague, se ha aferrado a una rama de ellas. Quien toma la responsabilidad de un huérfano, se ha unido a una rama de ellas. Quien defienda a un creyente, se ha atado a una rama de ellas. Quien recita el Corán o alguna parte del Libro, se ha adherido a una rama de ellas. Quien recuerde frecuentemente a Allâh y sea agradecido, se ha vinculado a una rama de ellas. Quien visite a los enfermos, se ha aferrado a una rama de ellas. Quien asiste a un funeral, se ha aproximado a una rama de ellas. Quien cuida al herido, se ha acercado a una rama de ellas. Quien sea bondadoso con sus padres y les alegre en este día, se ha unido a una rama de ellas. Y de manera similar, quien haya realizado algo desde las puertas de la bondad en este día, se ha atado a una rama de ellas.»

Luego el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que se aferra a cualquier cosa desde las puertas del mal y desobedece en este día, se ha unido a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum, que le llevará al Fuego.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que es deficiente en sus oraciones obligatorias o la realice incorrectamente por negligencia, se aferrará a una de sus ramas. Quien no observa los ayunos obligatorios, los descuida y los desperdicia, se ha unido a una rama de ellas. Quien se acerque a una persona necesitada, conociendo su mal estado y que, sabiendo que si no lo ayuda quedará desprotegido, aun así lo abandona, se habrá atado a una rama de ellas. Aquel a quien una persona le ha ofendido, le presenta sus excusas y no las acepta prefiriendo la venganza, se ha adherido a una de las ramas. Quien cause desavenencias en un matrimonio, o en una familia, o entre dos amigos, se ha colgado a una rama de ellas. Quien es duro con aquel que tiene medios restringidos y es consciente de sus circunstancias difíciles, y lo ofende, se ha unido a una rama de ellas. Quien tiene una obligación de deuda y la niega, se ha atado a una rama de ellas. Quien es injusto con un huérfano, hiriéndolo y usurpando su riqueza, se ha encaminado a una rama de ellas. Quien desea deshonrar el honor de su hermano creyente y se burla delante de la gente, se ha sujetado a una de las ramas. Quien cante canciones que inciten al pecado se ha aferrado a una rama de ellas. Quien cuente sus acciones injustas hacia los creyentes y se enorgullece de ello, se ha adherido a una de las ramas. Quien no visite a su vecino enfermo por vanidad se ha vinculado a una rama de ellas. Quien se entera de la muerte de su vecino y evita ir a su funeral considerándolo sin importancia, se ha agarrado a una de las ramas de ella. Quien trate injustamente al prójimo y lo menosprecia, se ha adherido a una de las ramas. Quien desobedezca a sus padres, se ha unido a una de las ramas. Quien ha sido repudiado por ellos, y no les hace agradar en este día, se ha conectado a una rama de ellas. Y de manera similar, quien realice todo tipo de acciones de las puertas del mal, se ha atado a una rama de ellas.»

Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, como para aquellos que se han unido a las ramas del Árbol de Tuba, estas ramas los elevaran al Paraíso. Y en cuanto a aquellos que se han unido al Árbol de Zaqqum, estas ramas los llevarán hacia el Abismo.

Luego el Mensajero de Allâh (saww) levantó su cabeza para mirar al cielo y sonrió. Después bajo su cabeza mirando al suelo y su rostro se ensombreció, y mirando hacia sus compañeros les dijo: «Juro por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, he visto el Árbol de Tuba alzando sus ramas y elevándose a quienes se habían aferrado al Paraíso, y he observado también cómo algunos se sostenía de una sola rama y a otros que se habían unido a dos o más ramas según sus obras. Ciertamente vi a Zayd ibn Harisa sostenido de muchas ramas que lo elevaban a lo más alto, por lo que sonreí. Luego miré hacia la tierra y juro por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, observé el Árbol de Zaqqum bajando sus ramas y los que estaban aferrados a estas en el Abismo. Y de entre ellos, algunos a una sola y otros a más de una, según sus acciones. Por cierto vi a algunos hipócritas aferrados a muchas de sus ramas, y estas estaban bajando hacia los niveles más profundos del Infierno, por lo que me apené.»

Imam Hasan al-‘Askari (as) dijo: «Entonces el Mensajero de Allâh (saww) miró al cielo, sonrió y estaba feliz, pero luego miró hacia abajo a la tierra y frunció el ceño y se entristeció.» Luego se volvió hacia sus compañeros y les dijo: «¡Oh siervos de Allâh! Si hubieran visto lo que su Profeta Muhammad (saww) ha visto, se mantendrían sedientos de Allâh durante el día, mantendrían sus estómagos hambrientos por Él, no habrían dormido durante las noches por Él, habrían establecido sus pasos y cuerpos para Él, habrían dado la caridad de su riqueza, y hubiesen sacrificado sus almas para los Combates Sagrados.»

Ellos dijeron: «Qué vistes, Oh Mensajero de Allâh (saww), que nuestros padres, madres, hijos, hijas, familias y parientes sean sacrificados por ti?» El Mensajero de Allâh (saww) les dijo: «Por Aquel que me ha enviado como un verdadero Profeta, vi las ramas del Árbol Tuba regresando al Paraíso. Una llamada de nuestro Señor Altísimo clamó a los Proveedores del Paraíso: ¡Oh Mis Ángeles! Miren a todos los que están unidos a una rama de las ramas del Tuba en este día. Miren a la silueta máxima proyectada por esa rama; denle todos los alrededores, palacios, casas y Recompensas.»

«Denles eso, algunos de entre ellos se les dará un área de la distancia de viaje de mil años en cada dirección, para algunos se les dará aún más, tres veces más, cuatro veces más, y más que eso de acuerdo con sus creencias y la majestad de sus hechos. He visto a su compañero, Zayd ibn Harisa, siendo asignado mil veces que todos juntos, de acuerdo con su preferencia hacia ellos en la fuerza de sus creencias y la majestad de sus hechos, por eso me reí y fui feliz.»

«He visto aquellas ramas del Árbol de Zaqqum bajando al Infierno. Un clamor de nuestro Señor llamó a sus Guardianes: ¡Oh Mis Ángeles! Miren a los que están adheridos a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum en este día. Miren el área cubierta por la sombra de esa rama en todas las direcciones, denles en consecuencia un sitio en el Fuego, como los palacios de Fuegos, zanjas profundas, serpientes, escorpiones, cadenas y grilletes, y prisiones para castigarlos. Entre ellos estarán aquellos a los que se les dará un área a la distancia de viaje de un año, dos años, cien años, o más de acuerdo con la debilidad de su fe y la maldad de sus obras. He visto a algunos hipócritas siendo asignados más que todos ellos juntos según con su incremento de la infidelidad y su maldad. Por eso fruncí el ceño y estaba apesadumbrado.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) miró hacia los límites de la tierra y sus lugares. A veces se preguntaba y a veces estaba preocupado. Luego se volvió a sus compañeros y les dijo: «Bienaventurados los obedientes, que han sido honrados por Allâh y sus Ángeles. Ay de los malhechores, quienes han sido abandonados por Allâh, y han sido sustraídos a sus Demonios. Por Aquel que me ha enviado como verdadero Profeta, vi a aquellos que estaban aferrados a las ramas del Árbol de Tuba, cómo los Demonios planeaban atacarlos. Allâh les envía ángeles quienes le matan, haciéndoles caer y dispersándolos. Un clamor de nuestro Señor les declara: ¡Oh Mis Ángeles! Miren todos los reinos de la tierra cubriendo todos sus rincones, hasta el área cubierta por la brisa de estas ramas y asesinen a los Demonios y arrójenlos lejos de cada creyente.» El Ángel va y los ayuda contra Satán y los aleja de él.

«Pero magnifiquen este día de Sha’ban tras haber magnificado Sha’ban. ¿Cuántos serán felices en este día? Y ¿Cuántos serán infelices? De estar entre los felices en este día, y de no estar entre los infelices.»

Las Palabras del Altísimo «Y que  dos hombres de entre vosotros sean testigos.» (Suratul-Baqara [2], ayat 282). El Príncipe de los Creyentes (as) dijo: «De entre los hombres dos testigos.» de los musulmanes libres y justos. El Imam ‘Ali (as) dijo: «Llámalos para testimoniar, de asegurar su religión, de su riqueza por ellos, de usar el Método de Allâh y Su Testamento, porque estos son beneficios y bendiciones, y no te opongas a estas dos cosas, porque acabarás en la destrucción y en la desilusión, los cuales no te beneficiaran en absoluto.» Tafsir del Imam Hasan al-‘Askari (as).

Ha sido narrado por Ibn Khalawayh quien comentó sobre las munayat shabaniyah (letanías del mes de Sha’ban), diciendo: “Esta es la invocación del Imam ‘Ali (as) Amir al-Mu’minin (Príncipe de los creyentes) y de los santos Imames, sus descendientes (as), quienes solían recitarlo en el mes de Sha’ban.”


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

EL MES BENDITO DE RAMADHAN

Ramadhan

Shahru ramadhana alladhi unzila fīhi’l-qur’anu hudan lilnasi wabayyinatin mina’l-huda wa’l-furqani fa-man shahida minkumu’l-shahra falyasumhu «El mes de Ramadhan, en el cual fue hecho descender el Corán, como una guía para la gente, como indicaciones claras de la guía y del discernimiento. Por tanto, quien de vosotros esté presente ese mes, que ayune en él» (Suratul-Baqara [2], ayat 185). El Mes de Ramadhan es el Mes de Al-lâh, Señor de los Mundos, y es el más Noble de los meses. Un Mes en el que se abren las puertas del Cielo, las de los Paraísos, y las de la Misericordia, y en el que se cierran las puertas del Infierno.

La práctica del sawm (ayuno) de la comida y bebida desde el amanecer hasta la puesta del sol durante el mes bendito de Ramadhan fue establecido por primera vez cuando la primera comunidad musulmana vivía en Medina entre las tribus judías. Antes de la instrucción coránica del ayuno que fue revelado para el mes de Ramadhan, el Profeta Muhammad (saww) había ordenado a sus compañeros ayunar en el décimo día del mes de Ramadhan. Evidentemente, estas primeras prácticas de ayuno fueron reemplazadas por el ayuno completo en el mes de Ramadhan, cuyos mandatos exactos también se sometieron a una nueva modificación por el Santo Profeta como es atestiguado en el Sagrado Corán. Por ejemplo, las relaciones sexuales fueron originalmente no permitidas durante las noches de Ramadhan, pero este mandato fue modificado posteriormente por el Corán el cual dice: «Al-lâh supo que se traicionaban a sí mismos, así que aceptó su arrepentimiento y los perdonó» (Suratul-Baqara [2], ayat 187).

A través de los primeros doscientos años tras la muerte del Profeta Muhammad (saww), las comunidades musulmanas shiíes y sunnis llegaron a considerar el ayuno como una de las prácticas fundamentales en el Islam. Para los musulmanes sunnis, el ayuno consiste en uno de los cinco pilares (tawhid, salat, zakat, sawm y haŷŷ). Para los musulmanes shiíes, el ayuno es uno de los siete pilares en el Islam (walayah, taharah, salat, zakat, sawm, haÿÿ y yihad).

De acuerdo al Sagrado Corán, el ayuno fue prescrito para los creyentes que puedan aprender la taqwah (piedad): «Oh creyentes, se les ha ordenado que ayunen, de la misma manera que fue ordenado a quienes les precedieron. Quizás así sean temerosos de Al-lâh» (Suratul-Baqara [2], ayat 183), una palabra que puede significar piedad, atención plena o conciencia divina. El gran teólogo y filósofo shiíe, Nasiruddin al-Tusi, escribe que el ayuno de la comida y bebida restringe al alma de sus inclinaciones instintivas. Explica que esta forma de ayuno es practicada durante treinta días en un año, de modo que una forma o patrón de comportamiento se impregna en el alma humana, hasta el punto de que todas las facultades y deseos se restringen de las cosas indebidas.

En consecuencia, el concepto de ayuno tiene un significado más profundo que la importancia de no comer o beber. El Sagrado Corán en la Sura Maryam usa la misma palabra árabe del sawm (ayuno) , para referirse al voto de silencio por María, la madre del Profeta Jesús (as). En este espíritu, los musulmanes shiíes, bajo la guía de los Imames de Ahlul-Bayt (as), también han hecho hincapié en la forma interna del ayuno. Del mismo modo que el ayuno externo consiste en abstenerse de comer y beber durante el mes de Ramadhan, el ayuno espiritual interno consiste en abstenerse de todos los pensamientos, palabras y acciones impuras por cada día en la vida individual.

En conclusión, el mes de Ramadhan sirve como un tiempo de espiritualidad elevada y devoción para todos los musulmanes. El ayuno de la comida y la bebida durante el mes de Ramadhan es la forma exotérica del ayuno apropiado en el período de la shari’ah. Sin embargo, las formas esotéricas del ayuno abrazan disciplinas espirituales y éstas son obligatorias en todos los tiempos según la orientación que nos legaron los Imames de Ahlu-Bayt (as).

La tradición nos comenta que ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de su padre, y éste de ‘Abdullah ibn al-Mughira, de quien escuchó de Amru al-Shamy, que Abu ‘Abdullah as-Sadiq (as) dijo: «El número de meses en la Presencia de Al-lâh, son de doce meses en el Libro de Al-lâh, desde el día en que Creó los cielos y la tierra. Así, el principio de los meses es el Mes de Al-lâh, y es el Mes de Ramadhan; y el corazón del Mes de Ramadhan es la Noche del Decreto; y el Corán fue Revelado en la primera noche del Mes de Ramadhan. Por lo tanto, bienvenidos al Mes con el Corán» (Kitab al-Kafi, vol.IV “El Libro del Ayuno”, capítulo 2, pág. 1).

Ha sido narrado de Fadl ibn Hasan al-Nisabur (que Al-lâh esté complacido con él) que dijo: «Escuché del Imam ‘Ali al-Ridha (as) que el primer mes del año para la gente del haqq (verdad) es el mes de Ramadhan» (Shayj Saduq, Man la Yahduru al-Faqih, capítulo 1, pág. 522).

Ha sido narrado por ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de su padre, y éste de Ibn Mahbub, quien narró de ‘Ali ibn Raib, que Abdul-Salih al-Kazim (as) dijo: «Suplicar con este du’a (súplica) durante el Mes de Ramadhan, se acoge con beneplácito a la entrada del nuevo año.» Y el Imam mencionó que si alguien suplica expectante con ello, sinceramente no sería golpeado durante ese año con luchas ni aflicción, por la cual su Religión y su cuerpo no serían dañados, y Al-lâh le Protegerá del mal de lo que en ese año le vendría. (Kitab al-Kafi, vol IV, El Libro del Ayuno, capítulo 5, pág. 3). Escuchemos esta súplica en su respectiva recitación árabe:

 

Otra súplica durante el alba, es la du’a Akhir fi as-Sahr (súplica para el final del tiempo del amanecer), la cual nos dice la siguiente tradición: Estamos reportando a través de nuestra cadena a mi abuelo Abu Ya’far al-Tusi, por su cadena a ‘Ali ibn al-Hasan ibn Fazzal, del Libro del Ayuno, y reportado también por Ibn Abu Qurra en su libro, en donde las palabras son una y ambos dijeron juntos que es de Ayub ibn Yaqtin, que le escribió a Abu al-Hasan al-Ridha (as) pidiéndole que corrigiera esta súplica por él. Así que el Imam le respondió: «Sí, y es una súplica de mi padre Abu Ya’far en el amanecer durante el Mes de Ramadhan

El narrador cita que el Imam relató: «Mi padre Abu Ya’far (as) dijo: Si la gente conocía de la grandeza de esto pidiendo en la Presencia de Al-lâh y la inmediatez de Su Respuesta a este intérprete, lucharían por ella, aunque fuera por las espadas, y es Al-lâh quien designa con Su Misericordia a quien Él desea.»

Abu Ya’far (as) dijo: «Si yo pacto bajo juramento, reivindicaría que el Magnífico Nombre de Allah ha sido incluido en ello. Por lo tanto, cuando tú estás suplicando, esfuérzate en la súplica, porque es del Conocimiento Oculto, y lo oculta a excepción de sus legítimos, y si ellos no son de sus legítimos, son los hipócritas, los agresivos y los ingratos. Y esta es una súplica de la imprecación» (Iqbal al-Amal, vol. 1, pág. 78).


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LA PROVISIÓN DEL MES DE SHAWWAL

Shawwal

Shawwal es el décimo mes del calendario Hiyri (hégira), y el primer día de este mes es el Id al-Fitr (Fiesta del Desayuno). Literalmente Shawwal significa “tomar las provisiones para un viaje.” Cuando los meses fueron nombrados, este mes coincidió con la temporada de caza de los árabes, por lo que se llamó Shawwal. El Profeta Muhammad (saww) dijo que este mes fue llamado Shawwal porque los pecados de los fieles y las consecuencias negativas de sus acciones son absueltas.

La exclamación del Takbir en la primera noche de Shawwal

De ‘Ali ibn Muhammad, quien toma de Ahmad ibn Abu Abdullah, y éste de su padre, quien registra de Khalaf ibn Hammad, que toma de Said al-Naqqash quien cita: «Abu Abdullah (as) me dijo: En el al-Fitr (primero de Shawwal), hay un Takbir (exclamación de la grandeza de Allah), pero está oculto. Le dije al Imam: ¿Dónde está? El Imam dijo: La noche del al-Fitr está durante el Maghrib, al final del Isha, en la oración del Fayr y en la oración del Id. Entonces se termina. Le dije al Imam: ¿Cómo se debe decir? El Imam dijo: Deberías decir: Allahu Akbaru, Allahu Akbaru, la ilaha il-la Allah wa Allahu Akbaru, Allahu Akbaru wa lilahi alhamdulil-lahu Akbaru ala ma hadaana» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 1)

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien tomó de Ibn Abu Umeyr, que le transmitió Muhammad ibn Abu Hamza, que toma de Muawiya ibn Ammar, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Exclamar el Takbir en la noche de al-Fitr, y la mañana de al-Fitr, tal como lo hiciste durante el décimo de Dhul-Hiyya» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 2).

De Muhammad ibn Yahya, quien tomó de Ahmad ibn Muhammad, que reporta al-Qasim ibn Yahya, y éste de su abuelo al-Hasan ibn Rashid quien cita: «Le dije a Abu Abdullah (as) que la gente está diciendo que el Perdón desciende sobre el que ayuna el mes de Ramadhan durante la Noche del Destino. Así el Imam dijo: ¡Oh Hasan! El trabajador, mejor dicho, recibe su salario al ser libre (de completar su trabajo) en la noche del Id. Le dije al Imam: ¡Que pueda ser sacrificado por ti! Entonces ¿Qué es lo que nos conviene hacer? El Imam dijo: Cuando el sol se oculta, debe bañarse y cuando hayas orado los tres ciclos de al-Maghrib, levanta las manos y dices: ¡Oh Quien posee los Favores! ¡Oh Quien es Extensivo! ¡Oh Quien es Benevolente! ¡Oh Quien eligió a Muhammad y lo ayudó! Envía bendiciones sobre Muhammad y su Progenie, perdóname por cada pecado que tenga que enumeraste, para mí, lo he olvidado y está contigo en Tu Libro. Caer en postración y recitar cien veces: Me arrepiento ante Allah (mientras estás en postración, debes preguntar por tu necesidad). Y se ha reportado que Amir al-Mu’minin (as) solía realizar dos ciclos de oración, recitando en el primero, la Suratul-Fatiha [1] y la Suratul-Ijlas [112] mil veces; y en el segundo ciclo, la Suratul-Fatiha [1], y la Suratul-Ijlas [112], una vez» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 3).

Imam Ya’far as-Sadiq (as) dijo: «Allah perdonará todos los pecados pasados y futuros de quienes realizan la ziyarat del Imam Husayn (as) en una de las tres vísperas. Le pregunte al Imam: Que pueda ser sacrificado por ti, ¿cuáles son las tres vísperas? El Imam contestó: La víspera del Id al-Fitr, la víspera del Id al-Adha y la víspera del décimoquinto día de Shaban.»

La Salat en el Día del Id

Zurara ibn A’in narra del Imam Abu Ya’far (as) que el Imam dijo: «No hay Salat en el Día de al-Fitr ni en al-Adha excepto en presencia de un Imam Justo» (Man la Yadahurul-Faqih, vol. I, pág 506).

Se ha narrado en el Fiqah al-Ridha (as) ofrecido bajo el cielo del Imam: «La festividad del Salat con el Imam ha sido obligatoria. Y sólo puede ser ofrecido a través de un Imam seguido por un jutbah (sermón). El Imam también dijo: Aquellos quienes no puedan ofrecer Salat bajo un Imam, entonces no necesita repetirlo» (Mustadrak ul-Wasail, vol. VI pág. 122).

Se le preguntó al Imam Ya’far ibn Muhammad (as) acerca de la persona quien no presenció el Id, ¿puede ofrecer el Salat en casa? El Imam contestó: Sí, pero no hay Salat en Congregación excepto con un Imam Justo. Y aquel quien no presenció sea un hombre o una mujer que realice cuatro rak’ah (ciclos de oración), de los cuales dos son para el Id y dos para el Jutbah, y de manera similar hay cuatro rak’ah para aquellos que residen en el campo o desierto. (Mustadrak ul-Wasail, vol VI, pag.144; Bihar al-Anwar vol. 87, pág.375; Daimul-Islam vol.I, pág.186).

Imam Ya’far as-Sadiq (as) dijo: «Salat en el Día de al-Fitr o en al-Adha con o sin congregación son de dos y dos rak’ah diciendo siete y cinco Taqbir» (Man la Yadahurul-Faqih, vol. I, pág. 506).

La Zakatul-Fitrah debido al Ayuno

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de Muhammada ibn Isa ibn Ubayd, y éste de Yunus, que relata Abdullah ibn Sinan, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Cada uno de ustedes incluye en su propiedad, ya sea de hombres libres o esclavos, por lo que sobre ustedes recae el pago de la Zakatul-Fitrah (donación religiosa, caridad purificadora) en su nombre. El Imam dijo: Dar la Fitrah antes de la Oración es superior, y después de la Oración es contado como caridad» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 1).

Un número de nuestros compañeros narraron de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Ibn Abu Najran y ‘Ali ibn al-Hakam, quienes tomaron de Safwan al-Yammal quien dijo: «Le pregunte a Abu Abdullah (as) acerca del Zakatul-Fitrah, por lo que el Imam dijo: Sobre los jóvenes y sobre los ancianos, los libres y los esclavos de cada ser humano, deben ofrecer un Sa’a (unidad de medida aproximada a 3 Kg.) de trigo, o un Sa’a de dátiles, o un Sa’a de pasa» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 2).

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, que narra ‘Ali ibn al-Hakam, que transmite Sayf ibn Ameyra, y éste toma de Is’haq ibn Ammar quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de la inmediatez de la Zakatul-Fitrah por un día. Así que el Imam dijo: No hay ningún problema en ello. Volví a preguntarle: Entonces ¿Cuál es su opinión si nosotros reunimos y hacemos su precio en monedas de plata y lo damos a un musulmán? El Imam dijo: No hay ningún problema» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 6).

De Abu al-Abbas al-Kufy, quien toma de Muhammad ibn Isa, que narra Abu ‘Ali ibn Rashid quien dijo: «Le pregunté acerca de la Zakatul-Fitrah, ¿Para quién es? El Imam dijo: Para el Imam. Le dije al Imam: ¿Puedo informar a mis compañeros? El Imam dijo: Sí, los que pretenden purificarse de ellos. Y el Imam menciona: No hay problema si tuvieras que dar, y convertir el precio de aquello con monedas de plata» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 23).

Ha sido narrado de Muhammad ibn Ismail, quien toma de al-Fazl ibn Shazaan, que reporta Ibn Abu Umeyr, que transmite Yamil ibn Darra, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «No hay ningún problema con aquel hombre que da en nombre de sus siervos mientras están ausentes de su instrucción, asimismo de aquellos siervos que dan en su nombre mientras él está ausente» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 7).

De ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien toma de Ibn Abu Umeyr, que narra Muawiya ibn Ammar quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de un recién nacido que vino al mundo en la noche de al-Fitr. ¿Hay Zakatul-Fitrah sobre él? El Imam dijo: No. El Mes ha concluido. El narrador le preguntó acerca del judío que se convirtió al Islam en la noche de al-Fitr. ¿Hay Fitrah sobre él? El Imam dijo: No» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 12).

Un número de nuestros compañeros reportan de Saheyl ibn Ziyad, quien toma de al-Hasan ibn Mahbub, que transmite Umar ibn Yazid quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca del hombre que tiene un huésped de su hermano (es decir, viene a quedarse antes del avistamiento de la luna de Shawwal). De modo que el Día de Fitrah se presenta. ¿Tiene que pagar la Fitrah en su nombre? El Imam dijo: Sí. La Fitrah es obligatoria para todos quienes tienen sus siervos, sea varón o mujer, joven o viejo, ya sean libres o esclavos» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 16).

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, que toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus, quien mencionó de Abu Abdullah (as) diciendo: «Le dije al Imam ¡Pueda ser sacrificado por ti! ¿Hay Fitrah sobre las gentes de los valles? Así que el Imam dijo: La Fitrah es sobre cada uno que consume comida. De modo que sobre él se paga aquella subsistencia» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 14).

Ha sido narrado de un número de nuestros compañeros quienes toman de Ahmad ibn Muhammad, que toma de Ibn Abu Umeyr, quien reporta de uno de nuestros compañeros, haber tomado de Is’haq ibn Ammar, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «No hay problema si un hombre da a otro hombre en nombre de dos, de tres y de cuatro, significando con ello la Fitrah» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 17).

El día del Id es un día triste para un Creyente

Ha sido narrado de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de ‘Ali ibn al-Husayn, que reporta Amru ibn Usman, y éste toma de Hanan ibn Sadeyr, que transmite Abdullah ibn Dinar, que Abu Ya’far (as) ha dicho: «¡Oh Abdullah! No hay ningún Id de los musulmanes, ya sea al-Adha o al-Fitr, excepto que renueve el dolor de la Progenie de Muhammad en ella. Le dije al Imam: ¿Y por qué es así? El Imam dijo: Debido a que están viendo sus derechos en manos de otros» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 74, pág. 2).

Dhikr de los Imames de Ahlul-Bayt (as) para el Id al-Fitr (festividad de rompimiento del ayuno), recitado con suma tonalidad y entusiasmo por el Hajj Shayj Abdul-Amir Abdul-Khaliq al-Amiri, uno de los representantes y auditor externo de la Escuela Shayjí para la comunidad shiíe de Basora en Iraq.