HÉGIRA


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

EL MES SAGRADO DE MUHARRAM

Muharram

El mes de Muharram es el primer mes del calendario islámico y es uno de los cuatro meses sagrados del año. El décimo día de Muharram es el día de Ashura que es parte del duelo del mes y se llora la muerte del nieto del Profeta Muhammad (saww), Mawlana Imam Husayn (as) ibn ‘Ali y su familia en la batalla de Karbala, respetando el sacrificio de los mártires al rezar en abundancia y de abstenerse de todos los eventos alegres. En adición, hay un tratado importante denominado la Ziyarat Ashura, en la cual se lee en el día de Ashura y los demás días que dura el duelo, y también se envían salutaciones a Mawlana Imam Husayn y su familia.

La tradición imamí nos muestra los hadith sobre el mes de Muharram:

Nos relata Ya’far ibn Muhammad ibn Masrour, de quien recoge de Husayn ibn Muhammad ibn Aamir, y este de su tío Abullah ibn Aamir, quien toma de Ibrahim ibn Abu Mahmoud, quien dijo que el Imam Ridha (as) pronunció: «Muharram es un mes que incluso fue respetado por la gente del período preislámico y que estaba prohibido la lucha durante el mismo. Pero ellos (los musulmanes sunnis) derramaron nuestra sangre durante ello, y desgarraron nuestra santidad durante ello y cautivaron a nuestros hijos y nuestras mujeres durante ello, y quemaron nuestras tiendas, y tomaron todo lo que había de nuestras pertenencias.»

Y no vieron una santidad para Rasulullah con respecto a nuestros asuntos familiares, así que durante el dia de Husayn (as), nuestros ojos se ulceran (grito de sangre), nuestras lagrimas fluyen, nuestros seres queridos fueron humillados en la tierra de la angustia, aflicciones en Karbala y es nuestra herencia, ¡Oh tierra de la angustia y de aflicciones, nos hiciste heredar la angustia y las aflicciones hasta el Día del Juicio.

Entonces sobre la personalidad sin precedentes de Husayn (as), dejamos que los lamentos giman, porque el llanto reduciría los pecados mayores. Luego dijo: «Era para que mi padre, cada vez que entraba el mes de Muharram, no se veía sonreír, y la penumbra se apoderaba de él hasta que pasaban diez días. Así que cuando era el décimo, ese era el día de Ashura, el día de sus dificultades, de su dolor y de sus lamentos, y entonces decía: Es el día en que Husayn (as) fue martirizado.» Shayj Saduq, al-Amali, Cap. 2, pág. 128.

Mi padre narró de todos mis eruditos, desde Saad ibn Abdullah, de Muhammad ibn Husayn ibn Abil Jattab, de Abi Dawud al-Mustariq, y de algunos de nuestros compañeros que dijeron: «Abu Abdullah citó: ‘Ali ibn Husayn (Imam Sayyad) lloró por su padre, Husayn ibn ‘Ali, durante veinte años o cuarenta años, y cada vez que le traían comida, lloraba por Husayn. Un día, su siervo le dijo: ¡Me sacrifico por ti, oh hijo de Rasulullah! Temo que puedas morir por el dolor. El Imam Sayyad respondió: Solo me quejo de mi dolor y mi tristeza ante Allah, y sé por Allah lo que vosotros no sabéis (Suratu Yûsuf [12]: ayat 86). En verdad cada vez que recuerdo el crimen de los hijos de Sayyida Fatimah, me ahogo con lágrimas sobre ellos.» Kamil al-Ziyarat, Tomo 1, cap. 35, pág. 107.

La práctica de Ashura

Ha sido narrado de Hakim ibn Dawud ibn Hakim, y de otra persona, que tomaron de Muhammad ibn Musa al-Hamdany, y esta de Muhammad ibn Jalid al-Tayalisi, quien tomo de Sayf ibn Umeyra y Salih ibn Uqba, quienes tomaron de Alqama ibn Muhammad al-Hazramy y Muhammad ibn Ismail, quienes también tomaron de Salih ibn Uqba, y este de Malik al-Yahny, quien dijo haber escuchado de Abu Ya’far al-Baqir (as) que dijo: «Quien realiza la Ziyarat (visita) de Husayn en el décimo día de Muharram (Ashura) y permanece llorándolo, se encontraría con Allah el Altísimo en el Día del Juicio con las recompensas de dos millones de Hayy (peregrinaciones), dos millones de Umra y dos millones de expediciones militares, y la Recompensa de cada Hayy, Umra y expedición militar es como quien realizó el Hayy, la Umra y la expedición militar junto a Rasulullah y con los Imames Rectamente Guiados.»

El narrador dijo: Entonces, ¿Qué hay para quien está en ciudades distantes y en lugares lejanos y no le es posible viajar durante ese día? El Imam dijo: Si fuera ese día, debería ir al desierto o ascender a un lugar alto en su casa y gesticular los saludos a Husayn (as), luchar contra sus asesinos a través de la súplica, y rezar dos ciclos después, haciendo esto durante la mañana antes del mediodía.

Luego llorar a Husayn (as) y ordenar a los que estén en casa que hagan lo mismo, establecer en su casa, sus dificultades manifestando la ansiedad sobre él, y se encuentran con el llanto en las casas fortaleciéndose mutuamente con las calamidades que le sucedieron a Husayn (as), por lo tanto, yo sería un garante para ellos, si lo hicieran hacia Allah Altísimo y Majestuoso en todas estas recompensas.

Así que dije: ¿y usted sería el garante de ellos, si lo hicieran, y el guía al respecto? El Imam dijo: Yo soy el garante de esto para ellos y el guía para quien hace esto. Le dije al Imam: ¿Cómo deberían fortalecerse el uno al otro? El Imam dijo: Deberían decir, que Allah magnifique nuestra recompensa por nuestras aflicciones sobre las dificultades de Husayn, y nos haga a todos ustedes y a nosotros mismos como los buscadores de su venganza junto con su Guardian, el Imam al-Mahdi de la progenie de Muhammad (saww). Kamil al-Ziyarat, tomo 8, pág 326.

Ha sido narrado de Muhammad ibn al-Hasan en “al-Misbaah”, quien toma de Muhammad ibn Ismail ibn Bazi’e, y este de Salih ibn Uqba, que toma de Alqamah, que escuchó a Abu Ya’far mencionar las recompensas de la Ziyarat de Husayn (as) durante el día de Ashura, luego dijo: «¿Qué hay para quien está en ciudades distantes y en lugares lejanos, y no es posible para él viajar durante ese día? Entonces dijo: Cuando sea así, debe ir al desierto, o ascender a un lugar alto, y gesticular hacia el Imam con los saludos y esforzarse con respecto a la súplica en contra de sus asesinos, y rezar dos ciclos después de ello. Y esto debe hacerse en la mañana antes del declive del sol.» Luego mencionó un largo Ziyarat y luego dijo: y si tienes la capacidad que puedas visitar todos los días desde tu casa con esta Ziyarat, hazlo. Wasail al-Shiah – H 19675.

Al Shayj Muhammad ibn al-Mash’hady en su santuario, del Shayj al-‘Aalim Imaduddin Muhammad ibn Abu al-Qasim al-Tabary que narró para mí, recitándoselo, en los meses del año 553 a la visita de nuestro Maestro Amir al-Mu’minin (as), del Shayj al-Faqih Abu ‘Ali al-Hasan ibn Muhammad, de su padre Shayj Abu Ya’far, del Shayj al-Mufid Abu Abdullah Muhammad ibn Muhammad ibn al-Nu’man, de Ibn Qawlawayh, y Abu Ya’far ibn Babuwayh, de Muhammad ibn Yaqoub al-Kulayni, de ‘Ali ibn Ibrahim y de su padre, de Abu Umeyr, y de Abdullah ibn Sinan quien dijo: «Me acerqué a mi Maestro Abu Abdullah Ya’far ibn Muhammad en el día de Ashura y lo encontré sombrío, el dolor era evidente en él, y sus lágrimas rodaban sus mejillas como perlas cayendo. Entonces dije: ¡Oh Rasulullah! De lo que te hace llorar, que Allah no haga que tus ojos lloren. El Imam me dijo: ¡Oh lo has olvidado o no sabes que Husayn ibn ‘Ali fue asesinado en un día como este! Hasta que dijo: ¡Oh Abdullah ibn Sinan! Lo mejor de lo que puedes pensar en un día como este, es que debes recurrir al uso de prendas puras y realizar el Tasallab. Entonces dije: ¿Y qué es el Tasallab? El Imam dijo: Abre los botones y descubres tus brazos, como si fueras uno en las calamidades. Entonces deberías salir a una tierra desolada, o un lugar donde nadie puede verte o recurrir a una tierra baldía o en la intimidad, desde cuando se levanta el día. Luego deberías realizar cuatro ciclos, haciendo las mejores reverencias y las postraciones, y saludos entre cada uno de los ciclos. Recita en el primer ciclo la Suratul-Fatiha y la Suratul-Kafirun. Y en el segundo ciclo, la Suratul-Fatiha y la Suratu Ijlas. Entonces reza dos ciclos al final recitando la primera Suratul-Fatiha y la Suratul-Ahzab, y en el segundo ciclo, la Suratul-Fatiha y la Suratul-Munafiqun, o lo que sea fácil para ti del Corán, luego saludos y gira tu rostro hacia el lugar donde yace la tumba de Husayn. Así que deberías pensar en ti mismo como asesinado junto con los que estaban con sus hijos y su familia. Debes enviar saludos, rezarle y maldecir a sus asesinos, negando sus obras. Allah Poderoso y Majestuoso elevará para usted, por aquellos niveles en el paraíso y devaluará sus pecados.»

Luego caminé a paso vivo desde el lugar en el que se encuentra, si fuera el desierto o cualquier lugar en el que puedan estar, diciendo, Somos de Allah y hacia él estamos volviendo y suplicamos, hasta que el Imam dijo: Esto es mejor que tal Hayy y tal Umra, su riqueza se gasta en estos, su cuerpo se cansa, y usted se separa por estos de su familia y de sus hijos. Y sepan que Allah el Altísimo daría diez cualidades de ello a aquel que ora esta oración, en este día y suplica con sinceridad, llevando a cabo estas acciones con convicción y sinceridad. Allah lo protegería de la muerte maligna, lo protegería de las tramas y la pobreza, no manifestaría un enemigo contra él hasta que muriera, y lo protegería de la locura y la lepra, con respecto a sí mismo y a sus hijos, ni hagáis ningún camino para Satan y sus demonios, ni contra ninguno de sus descendientes de ninguna de las cuatro maneras.

Ibn Sinan dijo: Me fui y estuve diciendo, la alabanza se debe a Allah que me ha concedido tu reconocimiento y tu amor, y le pido la asistencia sobre la obligación de ser obediente a ti. Mustadrak al-Wasaail – H 6844.

Ha sido narrado desde el antiguo santuario, de Alqama ibn Muhammad al-Hazramy, que Abu Ya’far al-Baqir hubo dicho: «Quien tiene intenciones para la Ziyarat de Husayn ibn ‘Ali ibn Abu Tali en el día de Ashura, que es el décimo día de Muharram, debería llorar con lamentaciones en pena y se encontrará con Allah Todopoderoso y Majestuoso con la recompensa de dos mil Hayy, dos mil Umra y dos mil expediciones militares, las recompensas de cada Hayy, Umra y la expedición militar son recompensas similares a la de quien realizó el Hayy, la Umra y participaron en la expedición militar junto con Rasulullah y los Imames.»

Alqama ibn Muhammad al-Hazramy dijo: Le dije a Abu Ya’far, entonces ¿qué debería hacer uno que está en las ciudades remotas y lugares lejanos, y el viaje no es posible para él durante el día? El Imam dijo: Cuando es ese día, el día de Ashura, debería tomar un ghusl. A la gente que le gusta realizar la Ziyarat desde las ciudades lejanas o sus proximidades, por lo que debería ir al desierto o ascender en lo alto de su casa. Debería orar dos ciclos, recitando en ello la Suratu-Ijlas. Entonces cuando ha saludado completando la oración, debe hacer gestos de salutación e intentando a través de su sumisión, y su intención hacia el lugar en el que se encuentra Abu Abdullah al-Husayn (as).

Entonces debería estar diciendo, mientras te encuentras en humildad y servilismo, ¡La paz sea contigo, Oh Rasulullah, Oh hijo del dador de las buenas nuevas! Realiza la Ziyarat similar a la conocida Ziyarat en la mayoría de los párrafos, sin detalle de las maldiciones y saludos, hasta que Alqama ibn Muhammad al-Hazramy dijo de Abu Ya’far: Si estas de acuerdo con tu habilidad, Oh Alqama, deberías realizar la Ziyarat todos los días con esta Ziyarat en tu casa, y en tu área, y donde sea que estés en las ciudades de la tierra de Allah, entonces deberías hacer eso y para ti serían las recompensas de todo ello. Esfuérzate en la súplica contra sus asesinos y sus enemigos y hazlo en la mañana antes del declive del sol. Mustadrak al-Wasaail – H 12066.

Y de la familia de Muhammad ibn ‘Ali al-Qazminy, de al-Muzaffar ibn Ahmad al-Qazminy, de Muhammad ibn Ya’far al-Asady, de Sahl ibn Ziyad, de Suleyman ibn Abdullah, de Abdullah ibn al-Fazl al-Hashimy quien dijo que le anunció Abu Abdullah: «¡Oh hijo de Rasulullah! ¿Cómo se convirtió el día de Ashura en el día de la calamidad, la tristeza, el dolor, llorando aparte en que falleció Rasulullah, el día que falleció Fatimah, el día que mataron a Amir al-Mu’minin, y el día que Hasan fue asesinado por el veneno?»

Entonces el Imam dijo: El día de Husayn es de la mayor calamidad de todos los días, y es que los compañeros del manto eran los más prestigiosos de las criaturas de Allah Poderoso y Majestuoso y fueron cinco. Luego, cuando falleció el Profeta, quedaron Amir al-Mu’minin, Sayyida Fatimah, Hasan y Husayn, y ellos estaban entre la gente como un consuelo y protección. Así que cuando Fatimah falleció, habían entre ellos Amir al-Mu’minin, Hasan y Husayn para la gente como consuelo y protección para ellos.

Luego, cuando Amir al-Mu’minin falleció, hubo de quedar entre ellos Hasan y Husayn como consuelo y protección para la gente. Después cuando Hasan falleció, quedó Husayn como consuelo y protección para la gente. Así que cuando Husayn fue asesinado, no hubo ninguno de los compañeros del manto tras él como consuelo y protección. Entonces su partida fue como irse de todos ellos, al igual que sus restantes fuese como el resto de todos ellos. Por lo tanto, es por esa razón que su día es el día de mayor calamidad. Wasaail al-Shiah – H 19695.

Salat en el Día de Ashura

De Muhammad ibn al-Hasan en el libro al-Misbah, de Abdullah ibn Sinan, de Abu Abdullah (as) que dijo en un hadith: «El más superior de ustedes puede venir durante este día, lo que significa que el día de Ashura es que deliberes para limpiar la ropa, así que te pones esto y deberías estar de luto. Le dije al Imam: ¿Y qué es estar de luto?»

El Imam dijo: Afloja los botones de la camisa y descubre los antebrazos como los deudos. Luego sales a una tierra desolada, o un lugar donde nadie puede verte, o delibera en una casa que está vacía, o en aislamiento, tan pronto como se levanta el día. Entonces rezas cuatro rakats de salat, realizando bien los rukus y los suyuds, y modestamente saludas (salam) entre cada dos rakats.

Debes recitar en el primer rakat la Suratul-Fatiha y decir: «Oh, vosotros que no creéis» (Suratul-Kâfirûn [109], ayat 1); y en el segundo rakat, di: «Allah es uno» (Suratul-Ijlâs [112], ayat 1). Luego deberías rezar otros dos rakats, recitando en el primero la Suratul-Fâtiha y la Suratul-Ahzâb [33], y en el segundo rakat, la Suratul-Fâtiha y «Cuando los hipócritas vienen a ti» (Suratul-Munâfiqûn [63], ayât 1) o lo que sea fácil del Corán.

Luego deberías saludar y voltear tu rostro hacia el lugar de descanso de la tumba de Husayn (as). Que parezca su propio fallecimiento y los que están con usted, su familia, sus hijos, y saluden y envíen la Salawat, y maldecir a sus asesinos y desautorizar sus actos. Allah elevará para usted, debido a esto, hacia los niveles del paraíso, y eliminará las malas acciones que tengas. Luego menciona una súplica después de ello.

Luego dijo el Imam: Así que esto es más superior, Oh Ibn Sinan, que tal número de Hayy y tal número de Umra voluntaria, y su gasto de riqueza durante ello, ejerciendo su cuerpo durante el mismo y separándose de su familia y de sus hijos.

Y sabed que Allah le dará al que reza este salat durante este día, y suplicar con esta súplica con sinceridad, y hacer esto con certeza, se confirmarían diez características: de que Allah lo salvaría de la muerte maligna, lo protegería del aborrecimiento y la pobreza, de un enemigo que no vencería sobre él hasta que muera, Allah lo salvaría de la locura, de la lepra y del vitíligo en sí mismo, de sus hijos hasta cuatro generaciones suyas, de no abrir un camino para la autoridad gobernante sobre él, ni sobre sus amigos, y ni sobre su descendencia, hasta cuatro generaciones. Wasailtu-shia vol.8 pág. 90; Mustadrakul-wasail vol. 6 pág. 279.

No ayunar en Ashura y Arafat

Le pregunté al Imam sobre el ayuno en el día de Arafa. El Imam respondió: no ayunar en aquel día, ya que es el día para suplicar y pedir bendiciones. Kitab al-Kafi, tradición 1, vol. 3, pág. 321.

Imam Muhammad al-Baqir (as) dijo: «Rasulullah no ayunó en Arafat, ya que el ayuno durante el mes de Ramadhan se hizo obligatorio.» Kitab al-Kafi, tradición 2, vol. 3, pág. 321.

Imam Muhammad al-Baqir (as) e Imam Abu Abdullah (as) dijeron: «No ayunar en el día de Arafat ni Ashura, ni en La Meca ni en Medina, ni en su país y en ninguna otra ciudad.» Kitab al-Kafi, tradición 3, vol. 3, pág. 321.

Pregunté acerca del Soam-e-Ashor del Imam Muhammad al-Baqir (as). El Imam respondió: «Este ayuno fue abandonado tras el ayuno obligatorio en el mes de Ramadhan y es una innovación resucitar aquello que se ha descartado.» Hice la misma pregunta al Imam Abu Abdullah y recibí la idéntica respuesta, pero el Imam añadió: «No hay palabras en este ayuno en el Corán, nada en el hadith de Rasulullah. Este ayuno es la tradición de la familia de Ziad.» Kitab al-Kafi, tradición 4, vol. 3, pág. 321.

Pregunté sobre el Soam los días 9 y 10 de Muharram del Imam Abu Abdullah.El Imam respondió: «El ejército sirio, en los planes de Karbala, se regocijó el día 9 tras formarse y avanzar para rodear al Imam Husayn (as) y sus compañeros. Ibn Ziad reforzó su ejército y miró con orgullo las filas interminables de sus soldados, que habían superado en número a los compañeros del Imam Husayn (as), estaba convencido de que nadie se le uniría al campamento del Imam Husayn (as), el pueblo de Iraq lo considerará débil y no se atreverá a proteger al Imam contra su enorme concentración. Ashura fue ese día cuando el Imam Husayn (as) junto con sus compañeros yacían en la arena de Karbala, con las cabezas retiradas de sus cuerpos. ¿Es apropiado ayunar en ese día? Seguramente no. ¡Por el Señor de la Kabah! No es un día de ayuno, es el día de la tristeza y el gemido. Todos los creyentes, en la tierra y en los cielos deberían estar de duelo en este día. Este fue un día de alegría para el pueblo de Siria, los difuntos de Maryana e Ibn Ziad. Allah los amonestó aquel día; este es el día en que todas las partes del mundo lloran expectantes ante el apartado sirio. Allah los resucitará con un corazón “muerto” y los castigará severamente a quienes ayunen en este día con el propósito de buscar bendiciones. Allah les quitará sus bendiciones e implantará la incredulidad en su corazón, permaneciendo allí hasta el último día, quien se complace en adquirir y apilar bienes mundanos, no sólo para él sino también para su familia y parientes. E Iblis tendrá participación en sus hechos y actividades.» Kitab al-Kafi, tradición 7, vol. 3, pág. 321.

La Súplica de la Ziyarat Ashura

 


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EL MES OMINOSO DE SAFAR

safar

Safar es el segundo mes del calendario islámico y tiene 29 días. El nombre de safar proviene de la palabra árabe sufr (amarillo), ya que en su origen, este mes habría estado situado en el otoño, “cuando las hojas se vuelven amarillas”. De todas formas, este mes está considerado el más ominoso del calendario, ya que según la tradición, fue en este periodo cuando Adam fue expulsado del jardín del Edén; la familia de Mawlana Imam Husayn ibn ‘Ali (as) fue capturada tras la batalla de Karbala entrando al palacio de Yazid en Siria; el martirio de Sakina bint al-Husayn, hija pequeña del Imam Husayn, hecha prisionera en Karbala; y la conmemoración shiíe de Arba’in, cuarenta días de luto después de Ashura.

Una breve mirada a la tradición de la Ziyarat Arba’in

Tihzib al-Ahkam, un grupo de nuestros compañeros, de Harun ibn Musa al-Talaukbary, de Muhammad ibn ‘Ali ibn Ma’mar, de ‘Ali ibn Muhammad ibn Mas’ada y Hasan ibn ‘Ali ibn Fazzal, de Sa’dan ibn Muslim, de Safwan ibn Mihran al-Yammal, quien narra del sexto Imam Ya’far al-Sadiq (as) con respecto a la Ziyarat Arba’in:

«Testifico que soy un mu’min (creyente) contigo y con tus antepasados, testifico las leyes de mi religión y la realización de mis obras, según lo entregado para ti y tus antepasados.» Bihar al-Anwar, vol. 53, pág. 92.

Al-Misbah de al-Shayj que dijo según reporta Mawlana Imam Abu Muhammad al-Askari (as) que citó: «Los signos de un mu’min son cinco salats y cincuenta y un rakats en el día, la Ziyarat  Arba’in, el uso del anillo en la mano derecha, una frente polvorienta, y la recitación audible de Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim.» Misbah al-Mutahayid, vol. 1, pág. 551.

 


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LAS VIRTUDES DEL MES DE SHA’BAN

shaban

Sha‘ban es un mes noble y es el mes del Profeta Muhammad (saww), quien ayunaba todo este mes uniendo este ayuno con el mes bendito de Ramadhan. El Mensajero de Allâh, solía decir: « Sha‘ban es mi mes y quien ayune un día de mi mes, tendrá el Paraíso por recompensa.»

Las siguientes virtudes son extraídas de los hadith (narraciones) y akhbar (reportes) tradicionales de los Imames de Ahlul-Bayt sobre este mes:

El primer día del mes de Sha’ban, el Príncipe de los Creyentes, Imam ‘Ali (as) se encontró con un grupo de musulmanes que se hallaban en la mezquita discutiendo. El Imam les saludó y ellos por respeto al Imam se levantaron y le pidieron que se uniera al debate. El Imam les dijo: « ¡Oh hombres! Que habláis de temas que no les benefician. Sabed que Allâh Altísimo, tiene siervos que se callan por temor a Allâh, siendo incapaces de hablar. Cuando meditan en la Majestuosidad Divina, se quebrantan sus lenguas, tiemblan sus corazones, se paralizan sus intelectos y quedan atónitos frente a la Grandeza, Majestuosidad y Esplendor de Allâh.»

El Imam ‘Ali (as) continuó aconsejándoles y les relató un hecho que le ocurrió al ejército de los musulmanes en tiempos del Profeta Muhammad (saww):

«Era una noche muy oscura y todos los musulmanes dormían, excepto cuatro compañeros soldados que se encontraban orando y recitando el Corán. De pronto, apareció el enemigo y emprendió el ataque. Estaban prácticamente al borde del fracaso, cuando de los labios de los cuatro orantes emanó una luz que lo iluminó todo. Esto animó el espíritu de los creyentes y pronto lucharon denodadamente.»

Más tarde le relataron al Mensajero de Allâh (saww) lo que les había ocurrido y les dijo: « Estas luces son el resultado de los actos de estos compañeros vuestros en el mes de Sha’ban. ¿Acaso no les narré la derrota sufrida por Iblis, sus ayudantes y sus ejércitos, lo cual es más de lo que ocurrió con estos enemigos suyos?» Ellos dijeron: «Sí, ¡Oh Mensajero de Allâh!» El Mensajero de Allâh (saww) les dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, Iblis fue el primero en enviar sus ejércitos sobre el primer día de Sha’ban, a los países de la tierra cubriendo todas sus fronteras, diciéndole: ‘Esfuérzate por seducir algunos de los siervos de Allâh hacia ti en este día.’ Y Allâh Enviará a los Ángeles a los países de la tierra y los cubrirá todo, Declarando: ‘Envuelve a mis siervos y guíalos. Todos ellos serán felices por ti, excepto para quien lo niega, se rebela y transgrede, porque aquel terminará en el partido de Iblis y su ejército’.»

Cuando es el primer día de Sha’ban, Allâh Altísmo ordena que se abran las puertas del Paraíso, y decreta al Árbol Bendito de Tuba (Felicidad) que extienda sus ramas hacia este mundo. Luego establece que se abran las puertas del Fuego, y ordena al Árbol de Zaqqum (de aspecto infernal, cuyo fruto tiene sabor desagradable) que baje sus ramas hacia este mundo. Entonces la llamada de nuestro Señor Altísimo proclama: « ¡Oh siervos de Allâh! Estas son las ramas del Árbol de Tuba, únanse hacia estas que les elevarán al Paraíso. Y estas son las ramas del Árbol de Zaqqum, cuídense de estas, porque les llevarán al Abismo.» El Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que se ocupa en la buena voluntad y la justicia en este día, se habrá unido así mismo a una rama de las ramas del Árbol de Tuba, que le llevará al Paraíso. Y el que toma así mismo la puerta del mal en este día, será atado a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum, que le llevará al Fuego.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Si alguien es obediente hacia Allâh por medio de la Oración en este día, se ha unido a una rama de ellas. Quien ayuna en este día, se ha atado a una rama de ellas. Quien perdona una injusticia, se ha vinculado a una rama de ellas. Quien realiza la reconciliación entre un hombre y su esposa, o entre un padre y su hijo, o de dos parientes, o de dos extraños, se ha aproximado a una rama de ellas. Quien alivia la deuda de un necesitado, se ha acercado a una rama de ellas. Quien observa sus propias cuentas y ve una antigua deuda de la cual los acreedores se han desesperado, y lo pague, se ha aferrado a una rama de ellas. Quien toma la responsabilidad de un huérfano, se ha unido a una rama de ellas. Quien defienda a un creyente, se ha atado a una rama de ellas. Quien recita el Corán o alguna parte del Libro, se ha adherido a una rama de ellas. Quien recuerde frecuentemente a Allâh y sea agradecido, se ha vinculado a una rama de ellas. Quien visite a los enfermos, se ha aferrado a una rama de ellas. Quien asiste a un funeral, se ha aproximado a una rama de ellas. Quien cuida al herido, se ha acercado a una rama de ellas. Quien sea bondadoso con sus padres y les alegre en este día, se ha unido a una rama de ellas. Y de manera similar, quien haya realizado algo desde las puertas de la bondad en este día, se ha atado a una rama de ellas.»

Luego el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que se aferra a cualquier cosa desde las puertas del mal y desobedece en este día, se ha unido a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum, que le llevará al Fuego.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) dijo: «Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, el que es deficiente en sus oraciones obligatorias o la realice incorrectamente por negligencia, se aferrará a una de sus ramas. Quien no observa los ayunos obligatorios, los descuida y los desperdicia, se ha unido a una rama de ellas. Quien se acerque a una persona necesitada, conociendo su mal estado y que, sabiendo que si no lo ayuda quedará desprotegido, aun así lo abandona, se habrá atado a una rama de ellas. Aquel a quien una persona le ha ofendido, le presenta sus excusas y no las acepta prefiriendo la venganza, se ha adherido a una de las ramas. Quien cause desavenencias en un matrimonio, o en una familia, o entre dos amigos, se ha colgado a una rama de ellas. Quien es duro con aquel que tiene medios restringidos y es consciente de sus circunstancias difíciles, y lo ofende, se ha unido a una rama de ellas. Quien tiene una obligación de deuda y la niega, se ha atado a una rama de ellas. Quien es injusto con un huérfano, hiriéndolo y usurpando su riqueza, se ha encaminado a una rama de ellas. Quien desea deshonrar el honor de su hermano creyente y se burla delante de la gente, se ha sujetado a una de las ramas. Quien cante canciones que inciten al pecado se ha aferrado a una rama de ellas. Quien cuente sus acciones injustas hacia los creyentes y se enorgullece de ello, se ha adherido a una de las ramas. Quien no visite a su vecino enfermo por vanidad se ha vinculado a una rama de ellas. Quien se entera de la muerte de su vecino y evita ir a su funeral considerándolo sin importancia, se ha agarrado a una de las ramas de ella. Quien trate injustamente al prójimo y lo menosprecia, se ha adherido a una de las ramas. Quien desobedezca a sus padres, se ha unido a una de las ramas. Quien ha sido repudiado por ellos, y no les hace agradar en este día, se ha conectado a una rama de ellas. Y de manera similar, quien realice todo tipo de acciones de las puertas del mal, se ha atado a una rama de ellas.»

Por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, como para aquellos que se han unido a las ramas del Árbol de Tuba, estas ramas los elevaran al Paraíso. Y en cuanto a aquellos que se han unido al Árbol de Zaqqum, estas ramas los llevarán hacia el Abismo.

Luego el Mensajero de Allâh (saww) levantó su cabeza para mirar al cielo y sonrió. Después bajo su cabeza mirando al suelo y su rostro se ensombreció, y mirando hacia sus compañeros les dijo: «Juro por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, he visto el Árbol de Tuba alzando sus ramas y elevándose a quienes se habían aferrado al Paraíso, y he observado también cómo algunos se sostenía de una sola rama y a otros que se habían unido a dos o más ramas según sus obras. Ciertamente vi a Zayd ibn Harisa sostenido de muchas ramas que lo elevaban a lo más alto, por lo que sonreí. Luego miré hacia la tierra y juro por Aquel que me envió como un verdadero Profeta, observé el Árbol de Zaqqum bajando sus ramas y los que estaban aferrados a estas en el Abismo. Y de entre ellos, algunos a una sola y otros a más de una, según sus acciones. Por cierto vi a algunos hipócritas aferrados a muchas de sus ramas, y estas estaban bajando hacia los niveles más profundos del Infierno, por lo que me apené.»

Imam Hasan al-‘Askari (as) dijo: «Entonces el Mensajero de Allâh (saww) miró al cielo, sonrió y estaba feliz, pero luego miró hacia abajo a la tierra y frunció el ceño y se entristeció.» Luego se volvió hacia sus compañeros y les dijo: «¡Oh siervos de Allâh! Si hubieran visto lo que su Profeta Muhammad (saww) ha visto, se mantendrían sedientos de Allâh durante el día, mantendrían sus estómagos hambrientos por Él, no habrían dormido durante las noches por Él, habrían establecido sus pasos y cuerpos para Él, habrían dado la caridad de su riqueza, y hubiesen sacrificado sus almas para los Combates Sagrados.»

Ellos dijeron: «Qué vistes, Oh Mensajero de Allâh (saww), que nuestros padres, madres, hijos, hijas, familias y parientes sean sacrificados por ti?» El Mensajero de Allâh (saww) les dijo: «Por Aquel que me ha enviado como un verdadero Profeta, vi las ramas del Árbol Tuba regresando al Paraíso. Una llamada de nuestro Señor Altísimo clamó a los Proveedores del Paraíso: ¡Oh Mis Ángeles! Miren a todos los que están unidos a una rama de las ramas del Tuba en este día. Miren a la silueta máxima proyectada por esa rama; denle todos los alrededores, palacios, casas y Recompensas.»

«Denles eso, algunos de entre ellos se les dará un área de la distancia de viaje de mil años en cada dirección, para algunos se les dará aún más, tres veces más, cuatro veces más, y más que eso de acuerdo con sus creencias y la majestad de sus hechos. He visto a su compañero, Zayd ibn Harisa, siendo asignado mil veces que todos juntos, de acuerdo con su preferencia hacia ellos en la fuerza de sus creencias y la majestad de sus hechos, por eso me reí y fui feliz.»

«He visto aquellas ramas del Árbol de Zaqqum bajando al Infierno. Un clamor de nuestro Señor llamó a sus Guardianes: ¡Oh Mis Ángeles! Miren a los que están adheridos a una rama de las ramas del Árbol de Zaqqum en este día. Miren el área cubierta por la sombra de esa rama en todas las direcciones, denles en consecuencia un sitio en el Fuego, como los palacios de Fuegos, zanjas profundas, serpientes, escorpiones, cadenas y grilletes, y prisiones para castigarlos. Entre ellos estarán aquellos a los que se les dará un área a la distancia de viaje de un año, dos años, cien años, o más de acuerdo con la debilidad de su fe y la maldad de sus obras. He visto a algunos hipócritas siendo asignados más que todos ellos juntos según con su incremento de la infidelidad y su maldad. Por eso fruncí el ceño y estaba apesadumbrado.»

Entonces el Mensajero de Allâh (saww) miró hacia los límites de la tierra y sus lugares. A veces se preguntaba y a veces estaba preocupado. Luego se volvió a sus compañeros y les dijo: «Bienaventurados los obedientes, que han sido honrados por Allâh y sus Ángeles. Ay de los malhechores, quienes han sido abandonados por Allâh, y han sido sustraídos a sus Demonios. Por Aquel que me ha enviado como verdadero Profeta, vi a aquellos que estaban aferrados a las ramas del Árbol de Tuba, cómo los Demonios planeaban atacarlos. Allâh les envía ángeles quienes le matan, haciéndoles caer y dispersándolos. Un clamor de nuestro Señor les declara: ¡Oh Mis Ángeles! Miren todos los reinos de la tierra cubriendo todos sus rincones, hasta el área cubierta por la brisa de estas ramas y asesinen a los Demonios y arrójenlos lejos de cada creyente.» El Ángel va y los ayuda contra Satán y los aleja de él.

«Pero magnifiquen este día de Sha’ban tras haber magnificado Sha’ban. ¿Cuántos serán felices en este día? Y ¿Cuántos serán infelices? De estar entre los felices en este día, y de no estar entre los infelices.»

Las Palabras del Altísimo «Y que  dos hombres de entre vosotros sean testigos.» (Suratul-Baqara [2], ayat 282). El Príncipe de los Creyentes (as) dijo: «De entre los hombres dos testigos.» de los musulmanes libres y justos. El Imam ‘Ali (as) dijo: «Llámalos para testimoniar, de asegurar su religión, de su riqueza por ellos, de usar el Método de Allâh y Su Testamento, porque estos son beneficios y bendiciones, y no te opongas a estas dos cosas, porque acabarás en la destrucción y en la desilusión, los cuales no te beneficiaran en absoluto.» Tafsir del Imam Hasan al-‘Askari (as).

Ha sido narrado por Ibn Khalawayh quien comentó sobre las munayat shabaniyah (letanías del mes de Sha’ban), diciendo: “Esta es la invocación del Imam ‘Ali (as) Amir al-Mu’minin (Príncipe de los creyentes) y de los santos Imames, sus descendientes (as), quienes solían recitarlo en el mes de Sha’ban.”

 


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EL MES BENDITO DE RAMADHAN

Ramadhan

Shahru ramadhana alladhi unzila fīhi’l-qur’anu hudan lilnasi wabayyinatin mina’l-huda wa’l-furqani fa-man shahida minkumu’l-shahra falyasumhu «El mes de Ramadhan, en el cual fue hecho descender el Corán, como una guía para la gente, como indicaciones claras de la guía y del discernimiento. Por tanto, quien de vosotros esté presente ese mes, que ayune en él» (Suratul-Baqara [2], ayat 185). El Mes de Ramadhan es el Mes de Al-lâh, Señor de los Mundos, y es el más Noble de los meses. Un Mes en el que se abren las puertas del Cielo, las de los Paraísos, y las de la Misericordia, y en el que se cierran las puertas del Infierno.

La práctica del sawm (ayuno) de la comida y bebida desde el amanecer hasta la puesta del sol durante el mes bendito de Ramadhan fue establecido por primera vez cuando la primera comunidad musulmana vivía en Medina entre las tribus judías. Antes de la instrucción coránica del ayuno que fue revelado para el mes de Ramadhan, el Profeta Muhammad (saww) había ordenado a sus compañeros ayunar en el décimo día del mes de Ramadhan. Evidentemente, estas primeras prácticas de ayuno fueron reemplazadas por el ayuno completo en el mes de Ramadhan, cuyos mandatos exactos también se sometieron a una nueva modificación por el Santo Profeta como es atestiguado en el Sagrado Corán. Por ejemplo, las relaciones sexuales fueron originalmente no permitidas durante las noches de Ramadhan, pero este mandato fue modificado posteriormente por el Corán el cual dice: «Al-lâh supo que se traicionaban a sí mismos, así que aceptó su arrepentimiento y los perdonó» (Suratul-Baqara [2], ayat 187).

A través de los primeros doscientos años tras la muerte del Profeta Muhammad (saww), las comunidades musulmanas shiíes y sunnis llegaron a considerar el ayuno como una de las prácticas fundamentales en el Islam. Para los musulmanes sunnis, el ayuno consiste en uno de los cinco pilares (tawhid, salat, zakat, sawm y haŷŷ). Para los musulmanes shiíes, el ayuno es uno de los siete pilares en el Islam (walayah, taharah, salat, zakat, sawm, haÿÿ y yihad).

De acuerdo al Sagrado Corán, el ayuno fue prescrito para los creyentes que puedan aprender la taqwah (piedad): «Oh creyentes, se les ha ordenado que ayunen, de la misma manera que fue ordenado a quienes les precedieron. Quizás así sean temerosos de Al-lâh» (Suratul-Baqara [2], ayat 183), una palabra que puede significar piedad, atención plena o conciencia divina. El gran teólogo y filósofo shiíe, Nasiruddin al-Tusi, escribe que el ayuno de la comida y bebida restringe al alma de sus inclinaciones instintivas. Explica que esta forma de ayuno es practicada durante treinta días en un año, de modo que una forma o patrón de comportamiento se impregna en el alma humana, hasta el punto de que todas las facultades y deseos se restringen de las cosas indebidas.

En consecuencia, el concepto de ayuno tiene un significado más profundo que la importancia de no comer o beber. El Sagrado Corán en la Sura Maryam usa la misma palabra árabe del sawm (ayuno) , para referirse al voto de silencio por María, la madre del Profeta Jesús (as). En este espíritu, los musulmanes shiíes, bajo la guía de los Imames de Ahlul-Bayt (as), también han hecho hincapié en la forma interna del ayuno. Del mismo modo que el ayuno externo consiste en abstenerse de comer y beber durante el mes de Ramadhan, el ayuno espiritual interno consiste en abstenerse de todos los pensamientos, palabras y acciones impuras por cada día en la vida individual.

En conclusión, el mes de Ramadhan sirve como un tiempo de espiritualidad elevada y devoción para todos los musulmanes. El ayuno de la comida y la bebida durante el mes de Ramadhan es la forma exotérica del ayuno apropiado en el período de la shari’ah. Sin embargo, las formas esotéricas del ayuno abrazan disciplinas espirituales y éstas son obligatorias en todos los tiempos según la orientación que nos legaron los Imames de Ahlu-Bayt (as).

La tradición nos comenta que ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de su padre, y éste de ‘Abdullah ibn al-Mughira, de quien escuchó de Amru al-Shamy, que Abu ‘Abdullah as-Sadiq (as) dijo: «El número de meses en la Presencia de Al-lâh, son de doce meses en el Libro de Al-lâh, desde el día en que Creó los cielos y la tierra. Así, el principio de los meses es el Mes de Al-lâh, y es el Mes de Ramadhan; y el corazón del Mes de Ramadhan es la Noche del Decreto; y el Corán fue Revelado en la primera noche del Mes de Ramadhan. Por lo tanto, bienvenidos al Mes con el Corán» (Kitab al-Kafi, vol.IV “El Libro del Ayuno”, capítulo 2, pág. 1).

Ha sido narrado de Fadl ibn Hasan al-Nisabur (que Al-lâh esté complacido con él) que dijo: «Escuché del Imam ‘Ali al-Ridha (as) que el primer mes del año para la gente del haqq (verdad) es el mes de Ramadhan» (Shayj Saduq, Man la Yahduru al-Faqih, capítulo 1, pág. 522).

Ha sido narrado por ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de su padre, y éste de Ibn Mahbub, quien narró de ‘Ali ibn Raib, que Abdul-Salih al-Kazim (as) dijo: «Suplicar con este du’a (súplica) durante el Mes de Ramadhan, se acoge con beneplácito a la entrada del nuevo año.» Y el Imam mencionó que si alguien suplica expectante con ello, sinceramente no sería golpeado durante ese año con luchas ni aflicción, por la cual su Religión y su cuerpo no serían dañados, y Al-lâh le Protegerá del mal de lo que en ese año le vendría. (Kitab al-Kafi, vol IV, El Libro del Ayuno, capítulo 5, pág. 3). Escuchemos esta súplica en su respectiva recitación árabe:

 

Otra súplica durante el alba, es la du’a Akhir fi as-Sahr (súplica para el final del tiempo del amanecer), la cual nos dice la siguiente tradición: Estamos reportando a través de nuestra cadena a mi abuelo Abu Ya’far al-Tusi, por su cadena a ‘Ali ibn al-Hasan ibn Fazzal, del Libro del Ayuno, y reportado también por Ibn Abu Qurra en su libro, en donde las palabras son una y ambos dijeron juntos que es de Ayub ibn Yaqtin, que le escribió a Abu al-Hasan al-Ridha (as) pidiéndole que corrigiera esta súplica por él. Así que el Imam le respondió: «Sí, y es una súplica de mi padre Abu Ya’far en el amanecer durante el Mes de Ramadhan

El narrador cita que el Imam relató: «Mi padre Abu Ya’far (as) dijo: Si la gente conocía de la grandeza de esto pidiendo en la Presencia de Al-lâh y la inmediatez de Su Respuesta a este intérprete, lucharían por ella, aunque fuera por las espadas, y es Al-lâh quien designa con Su Misericordia a quien Él desea.»

Abu Ya’far (as) dijo: «Si yo pacto bajo juramento, reivindicaría que el Magnífico Nombre de Allah ha sido incluido en ello. Por lo tanto, cuando tú estás suplicando, esfuérzate en la súplica, porque es del Conocimiento Oculto, y lo oculta a excepción de sus legítimos, y si ellos no son de sus legítimos, son los hipócritas, los agresivos y los ingratos. Y esta es una súplica de la imprecación» (Iqbal al-Amal, vol. 1, pág. 78).

 


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LA PROVISIÓN DEL MES DE SHAWWAL

Shawwal

Shawwal es el décimo mes del calendario Hiyri (hégira), y el primer día de este mes es el Id al-Fitr (Fiesta del Desayuno). Literalmente Shawwal significa “tomar las provisiones para un viaje.” Cuando los meses fueron nombrados, este mes coincidió con la temporada de caza de los árabes, por lo que se llamó Shawwal. El Profeta Muhammad (saww) dijo que este mes fue llamado Shawwal porque los pecados de los fieles y las consecuencias negativas de sus acciones son absueltas.

La exclamación del Takbir en la primera noche de Shawwal

De ‘Ali ibn Muhammad, quien toma de Ahmad ibn Abu Abdullah, y éste de su padre, quien registra de Khalaf ibn Hammad, que toma de Said al-Naqqash quien cita: «Abu Abdullah (as) me dijo: En el al-Fitr (primero de Shawwal), hay un Takbir (exclamación de la grandeza de Allah), pero está oculto. Le dije al Imam: ¿Dónde está? El Imam dijo: La noche del al-Fitr está durante el Maghrib, al final del Isha, en la oración del Fayr y en la oración del Id. Entonces se termina. Le dije al Imam: ¿Cómo se debe decir? El Imam dijo: Deberías decir: Allahu Akbaru, Allahu Akbaru, la ilaha il-la Allah wa Allahu Akbaru, Allahu Akbaru wa lilahi alhamdulil-lahu Akbaru ala ma hadaana» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 1)

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien tomó de Ibn Abu Umeyr, que le transmitió Muhammad ibn Abu Hamza, que toma de Muawiya ibn Ammar, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Exclamar el Takbir en la noche de al-Fitr, y la mañana de al-Fitr, tal como lo hiciste durante el décimo de Dhul-Hiyya» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 2).

De Muhammad ibn Yahya, quien tomó de Ahmad ibn Muhammad, que reporta al-Qasim ibn Yahya, y éste de su abuelo al-Hasan ibn Rashid quien cita: «Le dije a Abu Abdullah (as) que la gente está diciendo que el Perdón desciende sobre el que ayuna el mes de Ramadhan durante la Noche del Destino. Así el Imam dijo: ¡Oh Hasan! El trabajador, mejor dicho, recibe su salario al ser libre (de completar su trabajo) en la noche del Id. Le dije al Imam: ¡Que pueda ser sacrificado por ti! Entonces ¿Qué es lo que nos conviene hacer? El Imam dijo: Cuando el sol se oculta, debe bañarse y cuando hayas orado los tres ciclos de al-Maghrib, levanta las manos y dices: ¡Oh Quien posee los Favores! ¡Oh Quien es Extensivo! ¡Oh Quien es Benevolente! ¡Oh Quien eligió a Muhammad y lo ayudó! Envía bendiciones sobre Muhammad y su Progenie, perdóname por cada pecado que tenga que enumeraste, para mí, lo he olvidado y está contigo en Tu Libro. Caer en postración y recitar cien veces: Me arrepiento ante Allah (mientras estás en postración, debes preguntar por tu necesidad). Y se ha reportado que Amir al-Mu’minin (as) solía realizar dos ciclos de oración, recitando en el primero, la Suratul-Fatiha [1] y la Suratul-Ijlas [112] mil veces; y en el segundo ciclo, la Suratul-Fatiha [1], y la Suratul-Ijlas [112], una vez» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 71, pág. 3).

Imam Ya’far as-Sadiq (as) dijo: «Allah perdonará todos los pecados pasados y futuros de quienes realizan la ziyarat del Imam Husayn (as) en una de las tres vísperas. Le pregunte al Imam: Que pueda ser sacrificado por ti, ¿cuáles son las tres vísperas? El Imam contestó: La víspera del Id al-Fitr, la víspera del Id al-Adha y la víspera del décimoquinto día de Shaban.»

La Salat en el Día del Id

Zurara ibn A’in narra del Imam Abu Ya’far (as) que el Imam dijo: «No hay Salat en el Día de al-Fitr ni en al-Adha excepto en presencia de un Imam Justo» (Man la Yadahurul-Faqih, vol. I, pág 506).

Se ha narrado en el Fiqah al-Ridha (as) ofrecido bajo el cielo del Imam: «La festividad del Salat con el Imam ha sido obligatoria. Y sólo puede ser ofrecido a través de un Imam seguido por un jutbah (sermón). El Imam también dijo: Aquellos quienes no puedan ofrecer Salat bajo un Imam, entonces no necesita repetirlo» (Mustadrak ul-Wasail, vol. VI pág. 122).

Se le preguntó al Imam Ya’far ibn Muhammad (as) acerca de la persona quien no presenció el Id, ¿puede ofrecer el Salat en casa? El Imam contestó: Sí, pero no hay Salat en Congregación excepto con un Imam Justo. Y aquel quien no presenció sea un hombre o una mujer que realice cuatro rak’ah (ciclos de oración), de los cuales dos son para el Id y dos para el Jutbah, y de manera similar hay cuatro rak’ah para aquellos que residen en el campo o desierto. (Mustadrak ul-Wasail, vol VI, pag.144; Bihar al-Anwar vol. 87, pág.375; Daimul-Islam vol.I, pág.186).

Imam Ya’far as-Sadiq (as) dijo: «Salat en el Día de al-Fitr o en al-Adha con o sin congregación son de dos y dos rak’ah diciendo siete y cinco Taqbir» (Man la Yadahurul-Faqih, vol. I, pág. 506).

La Zakatul-Fitrah debido al Ayuno

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de Muhammada ibn Isa ibn Ubayd, y éste de Yunus, que relata Abdullah ibn Sinan, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Cada uno de ustedes incluye en su propiedad, ya sea de hombres libres o esclavos, por lo que sobre ustedes recae el pago de la Zakatul-Fitrah (donación religiosa, caridad purificadora) en su nombre. El Imam dijo: Dar la Fitrah antes de la Oración es superior, y después de la Oración es contado como caridad» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 1).

Un número de nuestros compañeros narraron de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Ibn Abu Najran y ‘Ali ibn al-Hakam, quienes tomaron de Safwan al-Yammal quien dijo: «Le pregunte a Abu Abdullah (as) acerca del Zakatul-Fitrah, por lo que el Imam dijo: Sobre los jóvenes y sobre los ancianos, los libres y los esclavos de cada ser humano, deben ofrecer un Sa’a (unidad de medida aproximada a 3 Kg.) de trigo, o un Sa’a de dátiles, o un Sa’a de pasa» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 2).

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, que narra ‘Ali ibn al-Hakam, que transmite Sayf ibn Ameyra, y éste toma de Is’haq ibn Ammar quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de la inmediatez de la Zakatul-Fitrah por un día. Así que el Imam dijo: No hay ningún problema en ello. Volví a preguntarle: Entonces ¿Cuál es su opinión si nosotros reunimos y hacemos su precio en monedas de plata y lo damos a un musulmán? El Imam dijo: No hay ningún problema» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 6).

De Abu al-Abbas al-Kufy, quien toma de Muhammad ibn Isa, que narra Abu ‘Ali ibn Rashid quien dijo: «Le pregunté acerca de la Zakatul-Fitrah, ¿Para quién es? El Imam dijo: Para el Imam. Le dije al Imam: ¿Puedo informar a mis compañeros? El Imam dijo: Sí, los que pretenden purificarse de ellos. Y el Imam menciona: No hay problema si tuvieras que dar, y convertir el precio de aquello con monedas de plata» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 23).

Ha sido narrado de Muhammad ibn Ismail, quien toma de al-Fazl ibn Shazaan, que reporta Ibn Abu Umeyr, que transmite Yamil ibn Darra, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «No hay ningún problema con aquel hombre que da en nombre de sus siervos mientras están ausentes de su instrucción, asimismo de aquellos siervos que dan en su nombre mientras él está ausente» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 7).

De ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien toma de Ibn Abu Umeyr, que narra Muawiya ibn Ammar quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de un recién nacido que vino al mundo en la noche de al-Fitr. ¿Hay Zakatul-Fitrah sobre él? El Imam dijo: No. El Mes ha concluido. El narrador le preguntó acerca del judío que se convirtió al Islam en la noche de al-Fitr. ¿Hay Fitrah sobre él? El Imam dijo: No» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 12).

Un número de nuestros compañeros reportan de Saheyl ibn Ziyad, quien toma de al-Hasan ibn Mahbub, que transmite Umar ibn Yazid quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca del hombre que tiene un huésped de su hermano (es decir, viene a quedarse antes del avistamiento de la luna de Shawwal). De modo que el Día de Fitrah se presenta. ¿Tiene que pagar la Fitrah en su nombre? El Imam dijo: Sí. La Fitrah es obligatoria para todos quienes tienen sus siervos, sea varón o mujer, joven o viejo, ya sean libres o esclavos» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 16).

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, que toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus, quien mencionó de Abu Abdullah (as) diciendo: «Le dije al Imam ¡Pueda ser sacrificado por ti! ¿Hay Fitrah sobre las gentes de los valles? Así que el Imam dijo: La Fitrah es sobre cada uno que consume comida. De modo que sobre él se paga aquella subsistencia» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 14).

Ha sido narrado de un número de nuestros compañeros quienes toman de Ahmad ibn Muhammad, que toma de Ibn Abu Umeyr, quien reporta de uno de nuestros compañeros, haber tomado de Is’haq ibn Ammar, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «No hay problema si un hombre da a otro hombre en nombre de dos, de tres y de cuatro, significando con ello la Fitrah» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 75, pág. 17).

El día del Id es un día triste para un Creyente

Ha sido narrado de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de ‘Ali ibn al-Husayn, que reporta Amru ibn Usman, y éste toma de Hanan ibn Sadeyr, que transmite Abdullah ibn Dinar, que Abu Ya’far (as) ha dicho: «¡Oh Abdullah! No hay ningún Id de los musulmanes, ya sea al-Adha o al-Fitr, excepto que renueve el dolor de la Progenie de Muhammad en ella. Le dije al Imam: ¿Y por qué es así? El Imam dijo: Debido a que están viendo sus derechos en manos de otros» (Kitab al-Kafi, vol. IV Libro del Ayuno, cap. 74, pág. 2).

Dhikr de los Imames de Ahlul-Bayt (as) para el Id al-Fitr (festividad de rompimiento del ayuno), recitado con suma tonalidad y entusiasmo por el Hajj Shayj Abdul-Amir Abdul-Khaliq al-Amiri, uno de los representantes y auditor externo de la Escuela Shayjí para la comunidad shiíe de Basora en Iraq.

 


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EL MES SAGRADO DE DHUL-QA’DAH

Dhul-qadah

El mes de Dhul-Qa’dah es el primero de los cuatro meses sagrados y los dichos tradicionales lo presentan como un mes propicio para suplicar a Allâh. Los otros tres son Dhul-Hiyyah, Muharram y Rayab, todos los cuales son mencionados específicamente en la Sura Tawba (9) del Sagrado Corán. Allâh nos advierte de ser injustos consigo mismos durante estos meses. El nombre de Dhul-Qa’dah puede ser traducido libremente como el mes sensato, o el mes de la determinación, ya que es el mes en que los hombres dejan de combatir en las guerras.

Ha sido narrado por un número de nuestros compañeros, quienes recogieron de Sahl ibn Ziyad, quien narró de Abu al-Hasan (as) que hubo de decir en el primer día del mes: «Allâh poderoso y majestuoso nombró a Muhammad como una misericordia para los mundos durante el día 27 del mes de Rayab. Así, quien ayuna ese día, Allâh le escribiría los ayunos de sesenta meses. Y durante el día 25 del mes de Dhul-Qa’dah, la Ka’bah fue colocada, y es la primera misericordia situada sobre la faz de la tierra. Por lo tanto, Allâh poderoso y majestuoso lo hizo como un recurso y una seguridad para la gente. Así aquel que ayune ese día, Allâh le escribiría los ayunos de sesenta meses.» Kitab al-Kafi, “El libro de los ayunos”, vol. IV, pág. 149.

Los días domingos de este mes es meritorio realizar una oración y según los dichos del Profeta Muhammad (saww) tiene mucha bendición. Quien la hiciera se le aceptará su arrepentimiento y sus pecados serán perdonados, incluso sus enemigos estará conformes con él en el Día de la Resurrección y saldrá de este mundo siendo creyente, su tumba le será amplia y brillante, sus padres estarán satisfechos de él, el perdón abarcará a sus padres y a su descendencia, tendrá un amplio sustento, el ángel de la muerte lo tratará con afecto y entregará su alma fácilmente.

En la primera noche de este mes se recita dos Rakaat (ciclos) de oración con la Suratul-Fâtiha (1) y la Suratul-An’âm (6) en cada Rakaat. Es también recomendable tener un poco de queso al principio del mes. Realizar la intención del Ruyatil-Hilal (avistamiento de la luna) y recitar dos Rakaat de oración. En el primer Rakaat tras la Suratul-Fâtiha, recitar la Suratul-Ijlâs (112) 30 veces. En el segundo Rakaat tras la Suratul-Fâtiha, recitar la Suratul-Qadr (97) 30 veces. Ofrecer también la sadaqah (caridad) e inshallah el creyente estará seguro durante todo el mes.

El undécimo día de este mes lunar coincide con el nacimiento del octavo Imam ‘Ali ibn Musa al-Ridha (as), quien nació en el año 148 de la hégira lunar (765 de nuestra era) en Medina, y es preferible saludar al Imam y realizar la súplica del tawassul. Según una narración tradicional, el día 23 de este mes en el año 203 de la hégira lunar (821 de nuestra era), tuvo lugar el martirio del Imam ‘Ali al-Ridha (as), por lo tanto, es preferible saludar al Imam  ya sea cerca de su santuario o desde muy lejos.

La noche vigesimoquinta del mes, es llamada la laylat dahwul-ardh, es decir, la noche en que la tierra fue extendida sobre el agua donde se sitúa la sagrada Ka’bah. En esta noche la misericordia de Allâh es derramada sobre la gente, y una gran recompensa es obtenida por aquellos que practican los actos de adoración en esta noche. Relata ‘Ali ibn al-Hasan al-Washsha que dijo: «cuando era joven, estaba con su padre en la hospitalidad del Imam al-Ridha (as) en la vigesimoquinta noche de Dhul-Qa’dha. Después de cenar, el Imam al-Ridha (as) dijo: En esta noche nació el Profeta Ibrahim (as) y el Profeta Isa hijo de Mariam (as), y la tierra se extendió sobre el agua donde se encuentra situada la sagrada Ka’bah. Por lo tanto, quien ayune en este día, se le dará la recompensa de haber ayunado sesenta meses.» Según otra narración, el Imam al-Ridha (as) añadió: «En verdad, en este día, al-Qa’im aparecerá.»

El vigesimoquinto día de Dhul-Qa’dah es uno de los cuatro días en que el ayuno es mustahab (altamente recomendable). De acuerdo a una narración, al observar el ayuno en este día es igual a setenta años de ayuno, y también borra los pecados de setenta años. Según otra narración, observar el ayuno en este día y practicar actos de adoración en esta noche es igual en recompensa a la adoración de cien años. Todo lo que hay entre el cielo y la tierra pedirá perdón de Allâh para quien lo realiza. En este día, la misericordia de Allâh Todopoderoso se ha extendido. Practicar actos de adoración y celebrar sesiones para mencionar el nombre del Altísimo trae una abundante recompensa.

El último día del mes de Dhul-Qa’dah del año 220 de la hégira lunar (838 de nuestra era), tuvo lugar en Bagdad el martirio del noveno Imam Muhammad ibn ‘Ali al-Yawad (as), quien fue envenenado por el califa abasida Mu’tasam-bil’lah, y fue aproximadamente luego de dos años y medio de la muerte del califa abasida anterior, Ma’mun. El Imam acostumbraba decir mi faray (alivio) será después de treinta meses de la muerte de Ma’mun.

La palabra faray nos hace entender el sufrimiento que le infligieron los califas hasta el punto que el Imam describe su muerte como un “alivio”. De la misma forma, su noble padre, el Imam al-Ridha (as), en el tiempo que fue designado por Ma’mun “heredero al califato”, cada viernes al regresar de la mezquita, luego de la oración, levantaba sus manos ante Allâh y decía: «Oh Señor, si mi alivio está en mi muerte, adelántame su hora.»

El noveno Imam Muhammad ibn ‘Ali al-Yawad (as), en el momento de ser martirizado, tenía 25 años de su edad. Su santuario yace en la ciudad de al-Kadhimiya, Baghdad, en la actual Iraq, junto al mausoleo de su estimado y querido abuelo, el séptimo Imam Musa ibn Ya’far al-Kazim (as).

 


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EL MES DE LA PEREGRINACIÓN DE DHUL-HIYYAH

dhul-hiyya

El mes de Dhul-Hiyyah es también uno de los cuatro meses respetados y benditos del calendario islámico. El Hayy (la peregrinación) se realiza durante este mes y la Idul-Adha es el día 10. El Santo Profeta (saww) dijo: “La noche y el día del 9 de este mes son muy bendecidos por Allâh, la noche es para buscar el perdón de Allâh.” El día 7 y el día 9 son los martirios respectivos de Mawlana Imam Muhammad al-Bâqir (as) y de Hadrat Muslim ibn Aqil (ra), y es mustahab (recomendable) tomar un ghusl (baño completo de agua) en esta noche y recitar la Ziyarat de Mawlana Imam Husayn (as). Si uno no puede ir a realizar el Hayy ni pueda ir a Karbalah debido a la lejanía de la ciudad, debe recitar la Ziyarat de Mawlana Imam Husayn (as), y pasar todo el día en oración y súplicas. Los días 18 y 24, son los días del Id (fiesta), IdulGhadir e IdulMubahala. Amir al-Mu’minin Mawlana Imam ‘Alî (as) dijo: “Si uno recita, antes de la salida del sol (luego de las oraciones del fayr), los versículos Qul huwa Allahu ahad e Inna alzalnnahu, entonces estarás protegido de cometer pecados, incluso si estos hacen todo lo posible de sobrepasarlos.” Nahyul-Asrar, vol. 2, pág. 23.

Veamos a continuación algunas tradiciones de este mes de la peregrinación:

«Y durante el primer día de Dhul-Hiyyah, Ibrahim (as) el Amigo del Beneficiente fue enviado al mundo, para que ayune en ese día, Allâh le prescribió los ayunos de sesenta meses.» Kitâb al-Kafi, vol. 4 El Libro de los Ayunos, cap. 63, pág. 2.

Del reporte de Sahl ibn Ziyad, y éste de ‘Abdul-Rahman ibn Salim, quien lo tomó de su padre quien dijo: «Le pregunté a Abû Abdullâh (as), ¿hay un Id para los musulmanes aparte de los días viernes, del Idul-Adha y del Idul-Fitr? El Imam dijo: Sí, uno más grande que la santidad. Le dije: ¿y cuál es es Id? El Imam dijo: El día en que Rasulullâh nombró a Amir al-Mu’minin declarando: Aquel cuyo Maestro soy yo, así ‘Alî es su Maestro

«Le dije al Imam, ¿y qué día fue? El Imam dijo: Qué harías con el día particular en que circula el año. Bueno, fue el 18 de Dhul-Hiyyah. Así que le dije: ¿Es conveniente para nosotros, saber qué deberíamos estar haciendo durante ese día? El Imam dijo: Mencionar a Allâh, Poderoso sea su Mención, durante el ayuno, la adoración, y la mención de Muhammad y la progenie de Muhammad, porque Rasulullâh le legó a Amir al-Mu’minin que lo tomara como un Id, y de manera similar de aquello en que los Profetas solían legar a sus sucesores, por lo tanto, tomarlo como un Id.» Kitab al-Kafi, vol. 4, El Libro de los Ayunos, cap. 63, pág. 3.

Ha sido narrado de ‘Alî ibn Ibrahim, quien lo tomó de su padre y éste de Ibn Abû Umiyr, quien toma de Muhammad ibn Abû Hamza, y éste último de Muawiya ibn ‘Ammar, que Abû Abdullâh (as) había dicho: «Exclamar el Takbir en la noche de al-Fitr, y en la mañana de al-Fitr tal como lo hiciste durante el décimo día de Dhul-Hiyyah.» Kitab al-Kafi, vol. 4, El Libro de los Ayunos, cap. 71, pág. 2.

El Imam Ya’far al-Sâdiq (as) dijo: «Allâh perdonará todos los pecados pasados y futuros para quien realiza la Ziyarat del Imam Husayn (as) en una de las tres vísperas. Le pregunté al Imam: ¿Qué son las tres vísperas? El Imam respondió: La víspera del Idul-Fitr, la víspera del Idul-Adha y la víspera del décimo quinto día de Shaban.» Kamil al-Ziyarat, an-Nas, cap. 6, pág. 180.

 La importancia de Arafah

Durante el último Hayy, tras circular la Ka’bah siete veces, ofreciendo Salat detrás del lugar del Profeta Ibrahim (as), y de realizar el Sa’i entre Safa y Marwa, como parte de los rituales del Hayy, el Profeta Muhammad junto con sus compañeros partieron hacia Arafah el día 8 de Dhul-Hiyyah. El siguiente hadith describe un mensaje divino importante el cual Rasulullâh recibió en Arafah el día 9 de Dhul-Hiyyah.

De Ya’far ibn Muhammad al-Khazai’i, quien tomó de su padre, que escuchó decir a Abu Abdullâh (as): «Cuando Rasulullâh acampó en Arafah el día 9 de Dhul-Hiyyah, Yibrail (as) se acercó a Rasulullâh y le dijo: ¡Oh Muhammad! Allâh te transmite su saludo y te está diciendo: Anuncia a tu comunidad «Hoy he completado vuestra religión y he consumado mi bendición sobre vosotros y estoy satisfecho de haberles dado como creencia el Islam» (Suratul-Mâ’ida [5]: ayat 3). Este día he perfeccionado para ti tu Religión por la Wilayah de ‘Alî ibn Abî Tâlib, y he completado mi favor en ti y te elegí el Islam como una Religión y no habrá ninguna otra obligación religiosa revelada sobre vosotros después de esto, como te he revelado la Salat (oración), la Zakat (limosna), el Sawm (ayuno), la Hayy (peregrinación) y esta Wilayah es el quinto, y estos cuatro no son aceptables por el quinto, la Wilayah de ‘Alî ibn Abî Tâlib.» Tafsir al-‘Atiyashi, vol. 1, cap. 21, pág. 293.

Recitación de la Ziyarah del Imam Husayn (as) en el Día de Arafah

De mi padre, y éste de ‘Alî ibn Husayn y Muhammad ibn Hasan me narraron de Sa’d ibn Abdullâh, quien tomó de ‘Alî ibn Isa, de Muhammad ibn ‘Amr ibn Sai’d al-Zayyat, y de Dawud al-Raqqi, quien dijo: «Escuché a Abu Abdullâh (Imam Sadiq), a Abul-Hasan Musa (Imam Kazim) y a Abul-Hasan (Imam Ridha) decir: «Allâh hará de aquellos quienes vayan a la Ziyarah de la tumba de Husayn en el día de Arafah, retornar con el corazón lleno de certeza.» Kamil al-Ziyarat, an-Nas, vol. 2, cap. 70, pág. 170.

El día 10 de Dhul-Hiyyah (Idul-Adha)

El hadith relacionado a la realización del Hayy y Umrah, se puede encontrar en el Kitab al-Kafi, vol. 4. Para aquellos quienes no han realizado el Hayy, deben tomar esta práctica:

Es obligatorio para todos, quienes podrían permitirse ofrecer sacrificio de un animal grande o pequeño en el día del Idul-Adha. Man la Yahdhurul-Faqih, Vol.2, Tradiciones 3044.

Uno puede tomar un préstamo con el fin de ofrecer un sacrificio y Allâh le proveerá los recursos para cancelar la deuda. Man la Yahdhurul-Faqih, Vol.2, Tradiciones 3045.

Ha sido narrado de ‘Alî ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien lo tomó de Ibn Abû Umiyr, de Yamil ibn Darray, y de Muhammad ibn Muslim, quien dijo haber escuchado a Abû Ya’far (as) decir: «El Idul-Adha es dos días después del día del sacrificio, y un día en las ciudades excepto Minnah, donde el sacrificio es ofrecido.» Kitab al-Kafi, vol. 4, El Libro del Hayy, cap. 178, pág. 2.

Ziyarah del Imam Husayn (as) en el día del Idul-Adha

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Muhammad ibn al-Husayn, y éste de Muhammad ibn Isma’il, que toma de Salih ibn Uqba, de Bashir al-Dahhan quien dijo: «Le dije a Abu Abdullâh, algunas veces echo de menos el Hayy, así que voy a la tumba de al-Husayn. El Imam dijo: Bien hecho, ¡Oh Bashir! Cualquiera que sea el creyente que vaya a la tumba de al-Husayn, reconociendo su derecho durante otro que el día del Idul-Adha, Allâh le prescribirá para el creyente veinte Hayys y veinte Umrahs, debidamente realizados, y aceptados; veinte Hayy y Umrah con un Profeta Mursil, o un Imam justo. Y quien va hacia el Imam en el día del Id, Allâh le prescribirá cien Hayy y cien Umrah, y cien expediciones militares con un Profeta Mursil, o un Imam justo.»

El narrador comenta: «Le dije al Imam, ¿Cómo es para mí los gustos de la Estación del Descanso como Arafah? Entonces el Imam me miró enojado y me dijo: ¡Oh Bashir! El creyente, cuando va a la tumba de al-Husayn en el día de Arafah, y se lava en el Eufrates, desvía su atención hacia el Imam, Allâh le prescribirá, con cada paso dado, un Hayy con sus rituales… y no sé excepto lo que el Imam dijo: y una expedición militar.» Kitab al-Kafi, vol. 4, El Libro del Hayy, cap. 231, pág. 1.

El Idul-Ghadir (18 de Dhul-Hiyyah)

Ha sido narrado de Abû Ya’far (5° Imam) que tomó de su padre (4° Imam) quien toma de su abuelo (3° Imam) quien dijo: «Cuando Rasulullâh terminó la peregrinación de despedida, acampó en una tierra llamadaZawyan“, por lo que éste versículo fue revelado «¡Oh Mensajero! Transmite lo que ha descendido a ti procedente de tu Señor. Y si no lo haces, será como si no hubieses transmitido nada de su mensaje y Allâh te protegerá de las gentes. En verdad, Allâh no guía a la gente que no cree» (Suratul-Mâ’ida [5]: ayat 67) ¡Oh Rasul! Entrega lo que te ha sido revelado de tu Señor; y si no lo haces, entonces no has dado su Mensaje, y Allâh te protegerá del pueblo. Así que cuando, “te protegerá del pueblo” fue revelado, Rasulullâh llamó para la Oración Congregacional el día 18 de Dhul-Hiyyah

Así que la gente se reunió y Rasulullâh dijo: « ¿Quién es el más elevado entre vosotros que vosotros mismos? Todos dijeron: Allâh y su Rasul. Por lo tanto, Rasulullâh tomó a ‘Alî ibn Abî Tâlib y dijo: ¡Para quien soy su Mawla, ‘Alî es su Mawla! Ya Allâh, aquel cuya amistad hacia él será tu amigo, y aquel cuya enemistad hacia él será tu enemigo, ayuda a quien ayuda, y abandona a quien abandona, porqué él es de mí y yo soy de él, él es igual a mí en la condición de Harun con Musa, excepto que no habrá Profeta después de mí

Y fue la última obligación que Allâh el Altísimo obligó a la comunidad de Muhammad, entonces Allâh le reveló a su Profeta « Hoy he completado vuestra religión y he consumado mi bendición sobre vosotros y estoy satisfecho de haberles dado como creencia el Islam» (SuratulMâ’ida [5]: ayat 3).

Abû Ya’far dijo: «Así que recibieron de Rasulullâh todo lo que Allâh les mandó, de la obligación con respecto al Salat, al Sawm, al Zakat, al Hayy, y la sumisión a la Wilayah del Imam ‘Alî al estar de acuerdo con Rasulullâh. Ibn Is’haq dijo: le dije a Abû Ya’far, ¿Cuándo fue eso? El Imam dijo: diecisiete noches de Dhul-Hiyyah en el año 10 de la hégira durante el retorno del Hayy de la Despedida.» Ghayat al-Maram, cap. 6, pág. 337.

Las recompensas del Ayuno y el Salat en al-Ghadir

De Husayn ibn al-Hasan al-Husayni quien dijo que Muhammad ibn Musa al-Hamdany había narrado para nosotros de ‘Alî ibn Hasan al-Wasity, y éste de ‘Alî ibn al-Husayn al-Abady quien dijo: «Escuché a Abû Abdullâh al-Sâdiq decir: Un ayuno en el Día de Ghadir Jumm equivale al ayuno total en la vida del mundo, si un ser humano fuera a vivir, entonces los Ayunos durante el tiempo que el mundo vive, sería para él una recompensa, y su ayuno se comparará con la presencia Divina Poderosa y Majestuosa, durante cada año, cien Hayy y cien Umrah se realizará correctamente y se aceptará; y este es el mayor Id de Allâh, y Allâh Poderoso y Majestuoso no envió a un Profeta para todos excepto que el Profeta observó el Id durante este día y reconoció su santidad, y su nombre en el cielo es el Día del Pacto Asignado, y en la tierra es el día del Pacto Tomado, y el día atestiguado por la totalidad de las criaturas

Salat en el Día de Ghadir

Quien ora dos ciclos de Salat durante el Id, deberá lavarse a mediodía antes de que el Sol comience su declive por una medida de media hora, pidiendo a Allâh el Poderoso y Majestuoso, recitando durante cada ciclo la Suratul-Fatiha [1] una vez, y la Suratul-Ijlas [112] diez veces, el Ayatul-Kursy [2:255] diez veces, y la Suratul-Qadr [97] diez veces, igualando en la Presencia de Allâh el Poderoso y Majestuoso a cien mil Hayy y cien mil Umrah; y uno no pediría a Allâh, el Poderoso y Majestuoso por una necesidad de las necesidades del mundo y las necesidades del Más Allá excepto que sea Cumplido.

Y si los dos ciclos y las súplicas son perdidos por usted, realizar luego esto; y quien rompe no ayuna durante ello, siendo un creyente, sería como aquel que alimenta a un Fiyam, a un Fiyam, a un Fiyam, y no cesó de repetir hasta que el Imam le indicó diez con su mano y luego dijo: ¿sabes cuánto cuesta aquel Fiyam? Le dije, no. El Imam dijo: cien mil personas. Por cada Fiyam, sería para él una recompensa del que se alimenta, por su número de los Profetas, y los veraces y los mártires en el Haram de Allâh, el Poderoso y Majestuoso, que los apaga en un día de hambre. Y el Dirham (dado en caridad) durante ello equivale a mil Dirhams.

El Imam dijo: «Quizá estás viendo que Allâh, el Poderoso y Majestuoso ¿creó un día muy grande en santidad que ello? ¡No, por Allâh! ¡No, por Allâh! ¡No, por Allâh!».

El más superior de las Festividades es el Idul-Ghadir

Ha sido narrado por Ibrahim ibn Hashim, de quien toma Qasim ibn Yahya, y éste de su abuelo Hasan ibn Rashid, que preguntó a Abû Abdullâh (as) lo siguiente: «Le dije al Imam, ¿Hay un Id para los musulmanes aparte de los dos Ids (al-Fitr y al-Adha)? El Imam dijo: Sí, ¡Oh Hasan! Más grande que los dos y más noble. Le dije al Imam: ¿Y qué día es? El Imam dijo: El día en que Amir al-Mu’minin fue nominado como un estandarte para la comunidad. Le dije al Imam: ¿Y qué día es? El Imam dijo: Los días se tornan, y es el día dieciocho de Dhul-Hiyyah

Le dije al Imam: « ¿Qué es lo que me conviene hacer durante ello? El Imam dijo: Deberías ayunar en él, Oh Hasan, y con frecuencia decir el Salawat sobre Muhammad y la Casa de su Descendencia, y negar hacia Allâh de quienes oprimieron sus derechos

El Imam dijo: «Los antiguos profetas solían instruir a los sucesores con el día en la cual el sucesor se mantendría en el mando durante el mismo, que debe ser tomado como un Id (festival).»

Le dije al Imam: «Entonces, ¿Qué recompensa es para quien ayuna? El Imam dijo: La recompensa de los Ayunos de sesenta meses para ti, y no abandones el Ayuno del vigésimo séptimo día de Rayab, porque es el día en que la Profecía fue revelado sobre Muhammad, y su recompensa es como sesenta meses.» Basharat al-Mustafa Li Shia al-Murtaza – Pág. 7 Cap. 54.

Ha sido narrado de Qasim ibn Yahya, y éste de su abuelo Hasan ibn Rashid, quien comenta que le dijo a Abû Abdullâh: «De todos los Id para los Mu’minin, ¿hay un Id aparte de los dos Id (al-Fitr y al-Adha), y el Viernes? Entonces el Imam dijo: Sí, para ellos es lo que es mayor que estos. El Día en la cual Amir al-Mu’minin fue hecho para erigirse y Rasulullâh pactó la Wilayah con él, en los cuelllos de los hombres en Ghadir Jumm

Así que le dije al Imam: « ¿Y cuál es ese día? El Imam dijo: Los días difieren. Luego mencionó: el decimoctavo de Dhul-Hiyyah. Entonces dijo: Y las acciones durante el mismo equivaldrá a las acciones en ochenta meses, y es conveniente decir de forma frecuente la mención de Allâh el Exaltado, y recitar la Salawat sobre el Profeta, y el hombre debe expandir o gastar más sobre sus dependencias durante ello.» Basharat al-Mustafa Li Shia al-Murtaza – Pág. 8 Cap. 4

Las palabras del Imam Ya’far al-Sâdiq (as): «Ayunar en el Día de Ghadir es una expiación de sesenta años de pecados.» Basharat al-Mustafa Li Shia al-Murtaza – Pág. 8 Cap. 16.

La Súplica en el Día de Ghadir

Entonces el Imam dijo: «Y suceda que sean tus palabras, cuando conozcas este Día de Ghadir, que debes decir: La alabanza sea para Allâh quien nos honró con este Día y nos hizo ser de los leales con su promesa hacia nosotros, con su Pacto hemos sido Pactados, con la Wilayah del Maestro del Mando, los establecidos con su equidad, y no nos hicieron de los ingratos sino de los creyentes en el Día de la Religión.»

Idul-Mubahala (24 de Dhul-Hiyyah)

Nuestro sexto Imam Ya’far al-Sâdiq dijo: «Los cristianos de Nayran (una ciudad al suroeste de Arabia) enviaron una delegación hacia Rasulullâh para debatir. Ellos realizaron sus oraciones tocando las campanas y oraron. Así que los compañeros de Rasulullâh dijeron: ¡Oh Rasulullâh! ¿Esto se está haciendo en tu Mezquita? Así que el Santo Profeta dijo: Déjalos

Así que cuando ellos estaban libres, se acercaron a Rasulullâh y le dijeron: ¿Para qué nos invitas? Así que el Santo Profeta dijo: Al testimonio de que no hay otra divinidad excepto Allâh, que yo soy Rasulullâh, y que Isa era un siervo creado que solía comer y beber. Por lo tanto, ellos dijeron: Entonces, ¿quién era su padre? Así que la Revelación descendió hacia Rasulullâh: Diles: ¿qué estáis diciendo acerca de Adam, quien fue un siervo Creado, que come, bebe y que se casa? Entonces el Profeta les preguntó, y ellos dijeron, Sí. Entonces el Profeta dijo: ¿Quién fue su padre? Ellos se asombraron y se quedaron en silencio. Por lo tanto, Allâh reveló:   «Verdaderamente, ante Allâh el caso de Jesús es semejante al de Adam. Él lo creo de barro y tras ello le dijo ¡Sé! y fue.» (Suratu Ali ‘Imran [3]: ayat 59). Y se hizo conforme a sus palabras: «y que la maldición de Allâh caiga sobre los mentirosos.» (Suratu Ali ‘Imran [3]: ayat 61).

Así que Rasulullâh dijo: «Por lo tanto, imprecar (maldecir al mentiroso) conmigo, como si yo fuera veraz, la Maldición descenderá sobre todos ustedes, pero si tuviera que ser una mentira, entonces descendería sobre mí

Así que ellos dijeron: «Estás siendo justo. Por lo tanto, convinieron en la imprecación. Así que cuando regresaron a sus casas, sus jefes (al-Sayad, al-Aqab y al-Ahtam) dijeron: si imprecas con su pueblo, impreca conmigo, porque él no es un Profeta. Sin embargo, si imprecaban con la Gente de su Casa, entonces no impreca conmigo, porque no se presentaría con su familia, excepto si él es veraz.»

Así que cuando fue la mañana vinieron hacia Rasulullâh, y con él fueron Amir al-Mu’minin, Sayyida Fâtima, Hasan y Husayn. Entonces los cristianos dijeron: ¿Quiénes son ellos? Se les dijo, este es su primo, su sucesor y su yerno ‘Alî ibn Abî Tâlib, esta es su hija Sayyida Fâtima, y estos dos son sus nietos Hasan y Husayn. Así, que los cristianos se dispersaron y le dijeron a Rasulullâh: les daremos la satisfacción de impuestos y por lo tanto, excúsanos de la imprecación.

Por lo tanto, Rasulullâh se reconcilió con ellos sobre la tributación a pagar, y ellos se fueron. Tafsir al-Qummi, cap. 1, pág. 104.

Lamentaciones en Dhul-Hiyyah

Ha sido narrado por un número de nuestros compañeros, quienes tomaron de Ahmad ibn Muhammad, y éste de ‘Alî ibn al-Hakam, quien toma de Yunus ibn Yaqub, que Abû Abdullâh (as) menciona: «Mi padre me dijo, ¡Oh Ya’far! Dedícate hacia mí de tal y tales riquezas para los lamentadores, que me lamenten durante diez años en Mina en los días del Hayy.» Kitab al-Kafi, vol. 5, El Libro de la Subsistencia Cap. 35 pág. 1.


 

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