PILARES


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LA WALAYAH  EN EL ISLAM

Ahlul-Bayt (as)

El mayor fundamento y el primero de todos los pilares del Islam es la walayah. La palabra misma significa «cercanía, iniciación, santidad, amistad, amor, intimidad, fidelidad.» Y ello connota el amor y la obediencia al Profeta Muhammad (saww), y a sus descendientes los Imames de Ahlul-Bayt (as).

Mawlana Imam Muhammad ibn ‘Ali al-Bâqir (as) nos dice que: «El Islam está basado sobre siete pilares: la walâyah (amor y lealtad) la más excelsa, es a través de ella y mediante el walî (el Imam), que el verdadero conocimiento de los pilares puede obtenerse la taharah (purificación), la salat (oración), la zakat (caridad), el sawm (ayuno), el haŷŷ (peregrinación) y la yihâd (esfuerzo).»

Dos sustantivos verbales son derivados de la raíz árabe de la palabra walî (w-l-y): walayah y wilayah, el cual significa estar cerca de algo, ser confidente de alguien y de tener autoridad. El término walî deriva del Sagrado Corán y la frase waliyu-lah denota la investidura de la autoridad Divina, como lo especifica el versículo coránico: «Sólo es vuestro waliyu-lah, Su mensajero y aquellos que tienen fe, que hacen la oración y dan limosna mientras se inclinan» (Suratul-Ma’idah [5]: ayat 55). Un hadith (narración tradicional) nos confirma esta revelación: «Abu Dhar al-Ghifari dijo: Un día estaba orando junto al Mensajero de Al-lâh en la mezquita cuando entró un mendigo pidiendo ayuda a la gente que allí había, sin que nadie le diese limosna. ‘Ali ibn Abi Talib que estaba en ruku’ (inclinado) en mitad de una oración, extendió su mano derecha, en uno de cuyos dedos llevaba un pequeño anillo, en dirección al mendigo. El mendigo se acercó a él y saco el anillo de su dedo». En esas circunstancias descendió este versículo.

En el Islam shiíe, el significado de la walayah es triple y se aplica a los Imames descendientes del  Profeta Muhammad (saww), la walayah refiere a su estado ontológico o a su misión sacral iniciática, el Imam es el wali y la ayuda cercana a Al-lâh y su Profeta, el Imam es el guía, el maestro de los creyentes por excelencia. Aplicado a los fieles de los Imames, la walayah denota el gran amor, la fe y la sumisión que el iniciado debe a su guía de la iniciación sagrada.

La walayah de los Profetas y de los Imames refiere al estado espiritual próximo a Al-lâh. Las almas de los Profetas e Imames poseen sacralidad debido a su proximidad o cercanía a lo Divino. En este contexto, la walayah refiere a una estación espiritual exaltada, debido al cual las almas de los Profetas y de los Imames son puras y a su vez reflejan el resplandor de los Nombres y Atributos Divinos. La walayah también denota la naturaleza esencial de la figura del Imam, su estado ontológico. El Imam-wali en la realidad última de su ser, es el lugar de la manifestación Divina, el vehículo de los Nombres y Atributos divinos. Mawlana Imam Ya’far al-Sadiq (as) dijo: «Por Al-lâh nosotros los Imames somos los más bellos Nombres divinos.» El Imam revela lo Divino, que proporciona el acceso a lo que se conoce de Él, la Divinidad Revelada, el zahir Divino.

La walayah de los Imames de Ahlul-Bayt (as) también refiere a la autoridad que poseen sobre los creyentes. El Sagrado Corán da testimonio de esto en el versículo: «El Profeta posee mayor autoridad sobre los creyentes que sus propias almas» (Suratul-Ahzâb [33]: ayat 6), y el Profeta Muhammad (saww) hizo referencia a este versículo coránico cuando declaró la walayah de Mawlana Imam ‘Ali ibn Abi Talib (as): «En verdad, ‘Ali es de mí y yo soy de él, y él es el wali de cada creyente después de mí.»

La walayah de los creyentes refiere al amor, la devoción y la lealtad que los fieles tienen al Imam. Este amor por el Imam es mucho mayor que el amor por la riqueza, la familia, e incluso que la vida misma. Nuestro Profeta Muhammad (saww) nos dice: «Nadie de vosotros puede ser llamado un mu’min (creyente) hasta que al menos me ame más que a su padre o a su hijo.» Mawlana Imam Muhammad al-Baqir (as) nos dice: «En efecto, Al-lâh es demasiado Supremo, Potente, Glorioso e Inalcanzable que pueda ser condicionado. Pero Él nos ha entrelazado consigo, y así la condición nuestra es condición suya, y el amor nuestro es amor suyo.»

La walayah es representada como el «tronco» en el árbol de la Religión por su significado espiritual. Todos los pilares del Islam giran en torno a la walayah la cual es el alma de la Religión en el Islam.

En el ámbito de lo zahir (exotérico), la walayah es simbolizada por la shahadah (testimonio de fe). Cualquiera quien recite la shahadah es un musulmán y pertenece a la ummah (comunidad) del Profeta Muhammad (saww), independientemente de la forma en que realmente practica o de lo que afirman sus principios. Este testimonio verbal es un acto del cuerpo físico y no necesita ser acompañado de la intención, así es como muchas tribus se unieron a la comunidad islámica durante el primer siglo de la hégira lunar (siglo VI de nuestra era).

En el ámbito de lo batin (esotérico), la walayah reconoce la autoridad espiritual y la sacralidad del Profeta y del Imam después de él. El reconocimiento de este vínculo espiritual con el Imam es mediante el alma racional y es formalizada con el rito del bay’ah (juramento) después del cual uno se convierte formalmente en un murid (discípulo) del Imam y entra al reino de la tariqah (vía, camino) shiíe. En este ámbito, la respuesta del creyente al reconocimiento de la walayah del Imam es su eterno amor, su fidelidad y su lealtad al Imam, el cual es también llamado walayah.

En el ámbito de la haqiqah (realidad), la walayah es presenciada a través de la visión espiritual, en la cual el ‘aql (intelecto) del creyente es testigo de la Luz Divina manifestada a través del Imam. Esto equivale a un auténtico testimonio de Al-lâh el cual es prometido a los creyentes en el Paraíso, pero pudiendo realizarlo en este mundo en virtud del intelecto sagrado que el hombre posee. El teólogo shiíe Nasiruddin al-Tusi nos dice: «El primer pilar es la shahadah, la cual implica conocer a Al-lâh a través del Imam del tiempo.» Y Mawlana Imam ‘Ali ibn Abi Talib (as), refiere: «Los ojos no lo ven a través de la observación visual, sino los corazones que lo ven a través de las realidades de la fe.»

Ahora bien, veamos a continuación las tradiciones con respecto a la walayah: Algunas personas vinieron a ver al Profeta Muhammad (saww) y le preguntaron en cuanto a la recompensa que le diesen a cambio de todo su trabajo y su esfuerzo para guiarlos por el camino recto y los lleve desde la oscuridad de la ignorancia hasta la virtud del conocimiento, haciéndoles formar en una gran nación. Su respuesta la cual fue dictada por Al-lâh fue: Qul laa asalukum aalayhi ayran illal mawaddata fil-qurbaa «Di: No os pido recompensa por ello, excepto su amor para mis familiares» (Suratus-Shurâ [42]: ayat 23).

Así vemos que Al-lâh ha hecho obligatorio para todos los musulmanes amar a la familia del Profeta Muhammad (saww). La exhibición de este amor es a través de la obediencia a sus órdenes ya que siempre actúan de acuerdo con la voluntad de Al-lâh y su orientación siempre conducirá a uno por el camino correcto. La oposición y la enemistad invitan hacia la ira de Al-lâh como ha sido señalado por nuestro Profeta Muhammad (saww) en numerosas ocasiones.

Acerca de su noble hija Fatimah az-Zahra’ (as) dijo: «Fatimah es una parte de mi cuerpo. El que la enfurece, de hecho me enfurece y el que me enfureció ha ganado la ira de Al-lâh.» Acerca de sus nietos los Imames, Mawlana Hasan (as) y Mawlana Husayn (as), el noble Profeta Muhammad (saww) dijo: «Hasan y Husayn son los señores de la juventud del paraíso. Husayn es de mí y yo soy de Husayn.» Su súplica hacia Al-lâh sobre Mawlana Imam ‘Ali (as) durante su sermón memorable en Ghadir Jum es bastante significativo, cuando además de la declaración que hizo sobre su sucesión, el Profeta Muhammad (saww) dijo: «Oh Señor, sé amigo de aquel que sea amigo de Ali, y sé enemigo, de cualquiera que se oponga a Ali, y deja que lo correcto sea con Ali donde quiera que se vuelva.»

El famoso incidente de  la narración de Kisaa (el manto yemeni) y la posterior revelación al Profeta Muhammad (saww), arroja mucha luz sobre la posición de los Ahlul-Bayt a los ojos del Profeta y ante Al-lâh. El Profeta Muhammad (saww), Fatimah (as), los nietos del Profeta: Hasan (as) y Husayn (as), y el Imam ‘Ali (as) estuvieron todos bajo el gran manto yemení, cuando el ángel Gabriel (as) vino con la revelación: Innamaa yuriidul-laahu liyudhiba aankumur riysa ahlal-Bayt wa yutahhirakum tat-hiiraa «Ciertamente, Al-lâh quiere apartar de vosotros la impureza ¡Oh Gente de la Casa! y purificaos absolutamente» (Suratul-Ahzab [33]: ayat 33). El Profeta Muhammad (saww) en ese momento exclamó: «He aquí ¡Oh Señor, estos son mi Ahlul-Bayt!» La sacralidad y la reverencia unido al Profeta Muhammad (saww) y su Ahlul-Bayt (as) es evidente en otro versículo coránico respecto a la salawat (salutación): Inn Allahu wa malaaikatahuu yusalluna aalan Nabi. Ya ayyuhal-ladhiina aamanuu salluu aalayhi wa sallimuu tasliimaa «En verdad, Al-lâh y sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh creyentes, pedid bendiciones por él y saludadle con el mejor de los saludos de paz!» (Suratul-Ahzab [33]: ayat 56).

Los sahaba (compañeros) del Profeta Muhammad (saww) le preguntaron cómo debían pronunciar la salawat como se indica en el versículo coránico. El Profeta Muhammad (saww) respondió: Al-lahumma sal-li ala Muhammadin wa ala ali Muhammadin wa barik wa sal-lim (Oh Al-lâh envía tus mejores bendiciones sobre Muhammad y su progenie). Al-lâh está complacido con aquellos quienes pronuncian la salawat sobre Muhammad y su progenie. Esto es porque todas nuestras súplicas empiezan con la salawat, finalizan con la salawat y también se intercalan con la salawat. Además la salawat es muy deseado por Al-lâh cuando lo pronunciamos, Él está obligado a aceptarlo y así Él no rechaza nuestra súplica entre dos salawat. La recompensa de Al-lâh para quienes pronuncian la salawat sobre el Profeta Muhammad (saww) y su progenie es ilimitada, por lo tanto seguir repitiendo la salawat día y noche tantas veces como puedan.

El honor y el respeto ordenado por los Imames de Ahlul-Bayt (as), especialmente durante el tiempo de la vida del Profeta Muhammad (saww), es también evidente en el libro más venerado de los sunnis conocido como el Sahih al-Bujari (volumen V), compilado por Abu Abdullah Muhammad ibn Ismail al-Bujari. Algunas de las tradiciones citadas en este libro lo reproducimos a continuación: «El Profeta le dijo a Ali: Tú eres de mí y yo soy de ti. Mañana daré el estandarte del ejército a un hombre a quien Al-lâh y su Profeta aman en demasía y por cuyas manos Al-lâh nos concede la victoria.»

Durante la campaña de Jaybar, Mawlana Imam ‘Ali (as) no pudo participar activamente debido a un fuerte dolor en sus ojos. Por lo tanto, el estandarte fue dado a Abu Bakr y luego a Umar, pero ambos no pudieron conquistar Jaybar. Fue después de estos fracasos que el Profeta Muhammad (saww) hizo la declaración una noche anterior. Todos los notables compañeros del Santo Profeta pasaron la noche inquietos cada uno esperando ser el hombre en referencia a la declaración del Profeta Muhammad (saww). Sin embargo, a la mañana siguiente el Santo Profeta llamó a ‘Ali en su presencia. Al escuchar las quejas del Imam, el Santo Profeta aplicó su saliva en los ojos y suplicó, milagrosamente los ojos del Imam ‘Ali (as) fueron completamente curados y a partir de entonces nunca tuvo dolor en sus ojos por el resto de su vida. El estandarte fue dado a Mawlana Imam ‘Ali (as) y él fue el hombre mencionado por el Profeta Muhammad (saww) la noche anterior conquistando la invencible fortaleza de Jaybar.

El Profeta Muhammad (saww) dijo con respecto a Mawlana Imam Hasan (as): «Este hijo mío es el más generoso y puede ser que a través de él, por la gracia de Al-lâh, la paz se establecerá entre dos facciones de musulmanes.» La predicción se cumplió en el año 41 de la hégira lunar (661 de nuestra era), cuando Mawlana Imam Hasan (as) renunció a su demanda al califato en favor de Muawiyya y así previno el derramamiento de sangre entre los musulmanes. Otros hadiths en relación a los Imames Hasan (as) y Husayn (as) son: «Estos dos son mis flores de dulce fragancia en el mundo.» «De todos ellos, Husayn tuvo el mayor parecido al Mensajero de Al-lâh. Su pelo y su barba se tiñeron de negro.» «La cabeza de Husayn fue llevado hacia Ubaydullah ibn Ziyad y fue puesto en una bandeja. Acto seguido Ubaydullah golpeó con una madera y dijo algo acerca de su belleza.» Zaid ibn Arqam, un viejo compañero del Profeta Muhammad (saww), vehemente protestó contra esto, diciendo que él había visto al Santo Profeta besándolo muy cerca. Seguidamente Ubaydullah le increpó y lo amenazó por su interferencia. Y un hadith sobre Fatimah az-Zahra’ (as), el cual el Profeta Muhammad (saww) dijo: «Fatimah es una parte de mí. Quien la ofende me ha ofendido a mí.»


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LA TAHARAH EN EL ISLAM

tahara

La semántica árabe de la palabra taharah, determina una limpieza, una depuración, y una purificación tanto física como psíquica. Es decir, sanear al cuerpo de toda suciedad e impureza, y al alma de toda clase de escrúpulos y aprensiones. Por lo tanto, el significado de taharah equivale a limpieza, higiene, purificación ritual, y desinfección. La taharah, en la terminología islámica, indica un estado de higiene y limpieza en el cuerpo, en la vestimenta y en el lugar físico, es decir, la ausencia de nayasat (impurezas) en los mismos. La observación de la purificación del cuerpo o la higiene corporal, la vestimenta y el entorno es obligatoria para todos los musulmanes, y se realiza con agua en estado natural, y esto es considerado como uno de los pilares del Islam.

Con respecto a la taharah, el Sagrado Corán nos dice: fihi riyalun yuhibbuna an yatatahharu wa allahu yuhibul-mutatahhirin «en ella hay hombres que aman purificarse y Al-lâh ama a los que se purifican» (Suratut-Tawbah [9]: ayat 108). Exponemos algunos pasajes de la tradición del shiísmo imamí escrito en el Kitab al-Kafi, volumen III: Kitabul-Taharah (Libro de la Limpieza) del majestuoso teólogo, narrador, y erudito jurista, el Shayj Muhammad ibn Ya’qub al-Kulayni, conocido como el «Confiable del Islam», quien murió en el año 329 de la hégira lunar (941 de nuestra era).

La purificación del agua

Abu Ya’far Muhammad ibn Ya’qub al-Kulayni (que Al-lâh lo tenga en su misericordia), dijo: Me fue narrado por ‘Ali ibn Ibrahim ibn Hashim de su padre, quien tomó de al-Nuwfaly, y éste de al-Sakuny, que el Imam Abu Abdullah (as) mencionó que el Mensajero de Al-lâh (saww) dijo: «El agua, limpia y no puede ser purificada por otra cosa.»

De Muhammad ibn Yahya, y alguien que tomó de Muhammad ibn Ahmad, y éste de Hasan ibn al-Husayn al-Lulu’i, por su cadena narrativa menciona que el Imam Abu Abdullah (as) dijo: «Toda agua es limpia, hasta que uno conozca que está sucia.»

De Muhammad ibn Yahya, quien tomó de Muhammad ibn al Husayn, y éste de Abu Dawud al-Munshid, quien toma de Ya’far ibn Muhammad, que reporta Yunus, y quien tomó de Hammad ibn Usman, que ha sido narrado del Imam Abu Abdullah (as) diciendo: «Toda agua es limpia, hasta que uno conozca que está sucia.»

Ha sido narrado por ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus ibn Abdul-Rahman, que toma de Abdullah ibn Sinan, que preguntó al Imam Abu Abdullah (as) lo siguiente: «Le pregunté por el agua de mar, ¿si es limpia? El Imam dijo: Sí.»

De Muhammad ibn Yahya, que toma de Ahmad ibn Muhammad ibn Isa, quien toma de Usman ibn Isa, y éste de Abu Bakr al-Hazramy quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca del agua de mar, ¿si es limpia? El Imam dijo: Sí.»

El agua que no puede contaminar

De Muhammad ibn Ismail, quien toma de Fazl ibn Shazaan, y éste de Safwan ibn Yahya y ‘Ali ibn Ibrahim quienes toman de su padre, que se remite en su totalidad a Hammad ibn Isa, que Muawiya ibn Ammar dijo, «Escuché a Abu Abdullah (as) decir: Cuando el agua fuese de una medida de Kurr[1], nada lo contaminará.»

De ‘Ali ibn Ibrahim, de su padre y Muhammad ibn Ismail, quienes toman de Fazl ibn Shazan, y todos juntos de Hammad ibn Isa, y éste de Hareyz, que toma de Zurara, que anotó lo que dijo el Imam (as): «Cuando el agua sea más que una Rawiya (un camello cargado de agua), nada la contaminaría, así haya caído o no algo en ello, a excepción si un olor proviene de ello, que toma el olor del agua.»

Ha sido narrado de Muhammad ibn Yahya, quien tomó de Ahmad ibn Muhammad, y éste de Ibn Mahbub, quien toma de Hasan ibn Salih al-Suwry, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Cuando el agua en un depósito sea un Kurr, nada lo contaminará. Le dije al Imam: ¿Y cuánto es un Kurr? El Imam dijo: Tres y medio de palmas abiertas de ancho en profundidad por tres y media de palmas abiertas de ancho en longitud.»

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste de Usman ibn Isa, que toma de Ibn Muskan, que Abu Basir dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) sobre el Kurr del agua, ¿Cuánto es su medida? El Imam dijo: Cuando el agua tenga tres y medio de ancho de palma abierta en su longitud y anchura por tres y medio de ancho de palma abierta en su profundidad en la tierra, de modo que esto es el Kurr del agua.»

Ha sido narrado de Ahmad ibn Idris, que tomó de Muhammad ibn Ahmad, y éste de Yaqub ibn Yazid, quien toma de Ibn Abu Umeyr, que uno de sus compañeros escuchó decir de Abu Abdullah (as) lo siguiente: «El Kurr de agua es de mil doscientos Ratls[2]

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste toma de al-Barqi, que toma de Ibn Sinan, y éste de Ismail ibn Yabir quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) sobre el agua que nada puede contaminarlo. El Imam dijo: Un Kurr. Le dije, ¿y qué es un Kurr? El Imam dijo: Tres anchos de palma abierta por tres anchos de palma abierta.»

El agua la cual es poca y escasa

Antes de ofrecer las oraciones es necesario llevar a cabo el wudhu’ (ablución ritual con agua) y en ciertos casos ambos el wudhu’ y el ghusl (lavado o baño completo). El agente purificador es siempre agua pura. Sin embargo, bajo emergencia cuando el agua no está disponible o es escasa, simbólicamente el wudhu’ y el ghusl se pueden realizar con la tierra seca y limpia denominado tayammum. Las tradiciones nos dice lo siguiente:

Un número de nuestros compañeros, de Ahmad ibn Muhammad, que toma de ‘Ali ibn al-Hakan, y éste de Abdullah ibn Yahya al-Kahily quien dijo: «Escuché de Abu Abdullah (as) decir: Cada vez que vayas por agua y es escasa, exclúyela de tu derecha, de tu izquierda, delante de ti, y realiza la ablución.»

Del padre de ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de Abdullah ibn al-Mugheira, y éste de Ibn Muskan quien dijo que Muhammad ibn al-Muysar narró lo siguiente: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca del hombre sexualmente impuro quien poseía poca agua en el camino, que tiene la intención de lavarse, que no hay ningún recipiente para tomarlo, y sus dos manos están sucias. El Imam dijo: Él debe poner sus manos en ella y realizar la ablución y luego debe lavarse. Esto es de lo que Al-lâh Poderoso y Majestuoso dijo: y no ha puesto en la religión, ninguna dificultad para vosotros» (Suratul-Hajj [22]:78).

Estado del hombre antes del wudhu’

Si el cuerpo o la ropa del creyente muestran rastros de sangre, pus, orina, heces, semen o alcohol entonces la taharah se convierte en esencial. Las vestimentas deben ser lavadas y la parte afectada del cuerpo se limpia con agua pura o el total del cuerpo dándose un ghusl (lavado completo) como sea el caso.

Se ha narrado del padre de ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de Abdullah ibn al-Mugheira, y éste de Sama’at, quien toma de Abu Basir, que narró de los Imames (as): «Cuando tratamos de introducir las manos a un recipiente antes de la ablución, y tenemos problemas de nayis (impureza), ya sea de orina o de impureza sexual. Aunque introdujéramos las manos en el recipiente, debemos derramar aquella agua.»

Un número de nuestros compañeros narraron de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Husayn ibn Said, y éste de Muhammad ibn Sinan, que tomó de Ibn Muskan, de quien recibió de Abu Basir, que le transmitió Abdul Karim ibn Utba, quien dijo: «Le pregunté al Imam (as) acerca del hombre que se despierta de un sueño y no orina ¿si puede ingresar sus manos en la vasija antes de la ablución? El Imam dijo: No, porque no sabe dónde estaban sus manos, por lo tanto debe primero lavarse.»

Ha sido narrado por el padre de ‘Ali ibn Ibrahim, que le transmitió Ibn Abu Umeyr, quien toma de Hammad, y éste de al-Halby, quien narró que Abu Abdullah (as) dijo: «Se le preguntó, ¿Cuántas veces debe el hombre verter agua sobres sus manos antes de que los sumerja en la vasija? El Imam dijo: Una vez tras la orina, dos veces tras las heces, y tres veces tras la impureza sexual.»

De ‘Ali ibn Muhammad, que le transmitió Sahl, quien mencionó a Yunus, que recibió de Bakkar ibn Abu Bakr, quien le dijo a Abu Abdullah (as): «El hombre que coloca la taza que saca del contenedor, en un lugar sucio y luego lo introduce en el recipiente. El Imam dijo: Antes de introducirlo al recipiente debe derramar tres cucharadas de agua y luego frotar la taza.»

Las palabras dichas al entrar y salir del retrete

De ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus, quien toma de Muawiya ibn Ammar, quien dijo: «Escuché a Abu Abdullah (as) decir: Cuando entren al retrete, deben decir Bismillah allahumma inna a’udubika minal-khabisi al-mukhbisi ar-rayesi nayesi shaytani ar-rayim (En el Nombre de Al-lâh, Oh Señor busco refugio en Ti de los más impíos de los malvados, del inmundo, del sucio Satanás, el impelido). Al salir del retrete deben decir: Bismillahi alhamdulillahi aladi ‘afani minnal-khabisi al-mukhbisi wa amata anna al-adha (En el Nombre de Al-lâh, Quien me salvó de los más repugnante de las cosas repugnantes, y eliminó el daño en mí). Y cuando realizan la ablución deben decir: Ashhadu la illaha illa-llah Allahumma ay’alni minat-tawwabina wa ay’alni minal-mutatahharina wa alhamdulillahi rabbi ‘alamin (Testimonio que no hay divinidad excepto Al-lâh, Oh Señor hazme de los arrepentidos y hazme de los limpios, y la alabanza es para Al-lâh, Señor de los mundos).»

Un número de nuestros compañeros transmitieron de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Husayn ibn Said, y éste de Ibn Abu Umeyr, quien narró de Abu Abdullah (as): «Cuando mencionas Bismillah durante la ablución, purificará todo tu cuerpo, y cuando no menciones Bismillah no se purificaría tu cuerpo a excepción del agua vertida.»

El cepillado de los dientes

Gran énfasis se pone en la limpieza y cepillado de los dientes. Se reporta del Profeta Muhammad (saww) que dijo que los ángeles de la misericordia se alejan de una persona cuya boca emite mal olor debido a los dientes sucios. No sólo es antihigiénico al descuido de la limpieza de los dientes, sino también a un probable ámbito antisocial que repele a la gente de la presencia de uno.

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad, quien toma de Sahl, y éste de ‘Ali ibn Ibrahim, que lo tomó de su padre, quien tomo en conjunto de Ya’far ibn Muhammad al-Ashary, y éste tomó de Abdullah ibn Maymun al-Qaddah, quien narró que Abu Abdullah (as) dijo: «Dos ciclos de salat (oración) con cepillarse los dientes es superior a setenta ciclos de salat sin cepillarse los dientes.» El Imam citó además: «El Mensajero de Al-lâh dijo: Si no hubiera sido difícil para mi comunidad, les habría ordenado el cepillado de los dientes junto con cada salat

Ha sido narrado de un número de nuestros compañeros, de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Mahbub, y éste de Yunus ibn Ya’qub, que toma de Abu Asama, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «De la sunnah de los profetas enviados, está el cepillado de los dientes.»

Ha sido narrado de Ahmad ibn Muhammad, quien tomó de Ibn Mahbub, y éste de al-A’ala, que toma de Muhammad ibn Muslim, que Abu Ya’far (as) pronunció: «El Profeta Muhammad (saww) dijo: Yibrail no dejó de aconsejarme con el cepillado de los dientes en la medida que temía aflojar los dientes o sentirme desdentado.»

De ‘Ali ibn Ibrahim y su padre, ha sido narrado de Ibn Abu Umeyr, quien toma de Ibn Bukeyr, quien mencionó de Abu Ya’far (as) con respecto al cepillado de los dientes, diciendo: «No lo descuides durante cada tres salats, incluso si lo pasas sobre los dientes, una vez.»

De ‘Ali ibn Ibrahim por su cadena de transmisores, narró que el Imam dijo: «El acto inferior al cepillado de los dientes, es que se frota con los dedos.»

De Ahmad ibn Idris, quien toma de Muhammad ibn Abdul-Yabbar, y éste de Safwan, que toma de Mualla Abu Usman, y éste toma de Mualla ibn Khunays, quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) sobre el cepillado de los dientes después de la ablución. Por lo que el Imam dijo: debe cepillarse los dientes antes de realizar la ablución. Así mismo le dije: ¿si me olvido hasta que realice la ablución? El Imam dijo: debes cepillarte los dientes, luego de ello debes enjuagar la boca tres veces.» Se reporta que la sunnah con respecto a cepillarse los dientes es durante el tiempo del amanecer.

De ‘Ali ibn Muhammad ibn Bundar, quien toma de Ibrahim ibn Ishaq al-Ahmar, que toma de Abdullah ibn Hammad, y éste de Abu Bakr ibn Abu Sammak, quien narra que Abu Abdullah (as) dijo: «Cuando estés de pie para el salat de la noche, cepilla tus dientes para que el Ángel venga a ti, así que pone su boca sobre tu boca, y no hay ninguna de las letras con las que recitas y hablas, con la excepción de que él asciende con ella al cielo, y por lo tanto, que tu boca esté con buen aroma.»

Descripción del wudhu’

El Sagrado Corán, las tradiciones del Profeta Muhammad (saww) y la de los Imames de Ahlul-Bayt (as) nos describen la secuencia a realizar de la ablución con agua. De acuerdo al versículo coránico: « ¡Oh Creyentes! Cuando se pongan en pie para la oración, lavar vuestro rostro y vuestras manos hasta los codos y pasar la mano húmeda por vuestras cabezas y por vuestros pies hasta los empeines» (Suratul-Ma’ida [5]: ayat 6).

De ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus ibn Abdul-Rahman, quien toma de Aban y Yamil, y éstos de Zurara, quien dijo que Abu Abdullah (as) imitó para nosotros una ablución del Mensajero de Al-lâh (saww).  Entonces pidió una jarra y tomó un puñado de agua y la vertió sobre su rostro, luego frotó su rostro en ambos lados. Seguidamente, sumergió su mano izquierda en el recipiente con agua y lo vertió sobre su brazo derecho, luego lo frotó en ambos lados. Posteriormente, sumergió su mano derecha en el recipiente con agua y lo derramó sobre su brazo izquierdo, luego hizo lo que había hecho su mano izquierda (frotar en ambos lados). Después se untó con lo que quedaba de su mano derecha, sobre su cabeza y sus pies, y no los sumergió en el recipiente.

Un número de nuestros compañeros recogió de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de ‘Ali ibn al-Hakam, y éste de Dawud ibn al-Na’man, quien tomó de Abu Ayub, y que ha sido narrado por Bukeyr ibn Ayn, que Abu Ya’far (as) dijo: «¿Acaso imitaré para ti una ablución de Rasulullah? Así que tomó un puñado de agua con su palma derecha, y se lavó el rostro con ello. Luego tomó con la mano izquierda, una palma llena de agua, y se lavó el brazo derecho. Entonces tomó una palma llena de agua con su mano derecha y lavó su brazo izquierdo con ello. Luego se untó con el remanente de agua en su mano, su cabeza y sus pies.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, que tomó de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus, quien toma de al-A’ala ibn Razeyn, que narró Muhammad ibn Muslim, que Abu Ya’far (as) ha dicho: «Uno de ustedes toma la comodidad del aceite, untando su cuerpo con ello, pero el agua es más expansiva que aquello. ¿Debo imitar para todos ustedes una ablución de Rasulullah? El narrador dijo “Sí” y continuó citando: Entonces penetró su mano en el recipiente y no la lavó, pero tomó un puñado de agua y la derramó sobre su rostro. Luego se frotó con la mano los dos lados faciales hasta limpiarlos. A continuación tomó otro puñado de agua con la mano izquierda y lo derramó sobre su brazo derecho y lo lavó. Así mismo tomó otra palma llena de agua con la mano derecha y con ello lavó su brazo izquierdo. Luego se untó la cabeza y los pies con lo que quedaba de agua en sus manos.»

De ‘Ali, y éste de su padre, quien tomó de Muhammad ibn Ismail, que toma de Fazl ibn Shazaan, y en su totalidad de Hammad ibn Isa, quien toma de Hareyz, y éste de Zurara quien narró que Abu Ya’far (as) dijo: «¿Debo imitar para todos ustedes una ablución de Rasulullah? Así que dijimos: Sí. El Imam pidió una jarra donde había agua, luego la colocó delante de él y descubrió sus brazos. Entonces muestra su palma derecha en ella y dijo: Así es como debe estar, cuando la palma está limpia. Luego tomó un puñado lleno de agua y la colocó sobre su frente y dijo: Bismillah, y lo derramó sobre los costados de su barba. De inmediato pasó su mano sobre su rostro y su aparente frente una vez. Luego con su mano izquierda tomó una palma llena de agua y la colocó sobre su codo derecho y pasó su palma sobre su antebrazo hasta que el agua fluyó sobre los lados de sus dedos y se limpió la parte frontal de su mano y la parte posterior de su palma con los restos de agua de su mano izquierda y los restos de agua de su mano derecha. El narrador citó que Abu Ya’far (as) dijo: Al-lâh es Único y ama las unidades, así que le bastaría de la ablución, tres puñados, uno para el rostro y dos para los brazos, limpiando la cabeza con el remanente de tu diestra y lo que quede de tu mano, la parte del empeine de tu pie derecho, y limpiarás el remanente de tu mano izquierda, la parte del empeine de tu pie izquierdo. Zurara cita que Abu Ya’far (as) dijo: Un hombre le preguntó a Amir al-Mu’minin (as) acerca de una ablución de Rasulullah, así el Imam le imitó para él similar a aquella.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien tomó de Ibn Abu Umeyr, que narró Umar ibn Azina, y éste toma de Zurara y Bukeyr, ambos habiendo preguntado a Abu Ya’far (as) acerca de la ablución de Rasulullah. «Así que pidió una bandeja o cubo donde había agua, sumergió en ella su mano derecha y recogió un puñado de agua y la derramó sobre su rostro y se lavó con ello. Luego sumergió su palma izquierda y recogió un puñado de agua y la vertió sobre el brazo derecho, lavando su brazo desde el codo hasta la muñeca, sin retornar al codo en movimiento contrario. Entonces sumergió al agua su mano derecha y la vertió sobre su brazo izquierdo desde el codo, e hizo con ello similar a lo que hizo con su brazo derecho. Seguidamente limpió su cabeza y sus pies con el remanente de agua de su palma, y no renovó para ambos pies, agua nueva. Entonces el narrador dijo: Y el Imam no metió los dedos debajo de los cinturones. Y el Imam dijo: Al-lâh Altísimo y Majestuoso ha dicho (5:6): “¡Oh Creyentes! Cuando se levanten para la oración, lavar vuestro rostro y vuestras manos hasta los codos” por lo tanto, no es que deje nada de su rostro sino que lo lava, y asimismo ordenó el lavado de las manos hasta el codo y por lo tanto, no es que deje algo de sus manos hasta los codos sino que los lava, porque Al-lâh está diciendo “lavar vuestro rostro y vuestras manos hasta los codos”. Luego Al-lâh dijo: “y pasar la mano húmeda por vuestras cabezas y por vuestros pies hasta los empeines” de ese modo se limpia algo de su cabeza, y se limpia algo de sus pies de lo que está entre los dos tobillos hasta los lados de los dedos de los pies, por lo que sería suficiente. El narrador cita: Dijimos, ¿Dónde están los tobillos? El Imam dijo: Aquí, es decir, la articulación unida a los huesos de la pierna. Así que nosotros le dijimos, esto, ¿qué es exactamente? El Imam dijo: este es el hueso de la pierna y el tobillo está debajo de ello. Por lo tanto, dijimos: ¡Que Al-lâh te dé una buena protección! ¿Así que un puñado de agua sería suficiente para el rostro y un puñado para cada uno de los brazos? El Imam dijo: Sí.»

De Muhammad ibn al-Hasan y alguien más, quienes tomaron de Sahl ibn Ziyad, y éste de Ibn Mahbub, quien toma de Rabaat, y éste toma de Yunus ibn Ammar quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de la ablución para la oración, de ese modo el Imam dijo: Lavarse el rostro una vez, lavarse las manos una vez.»

Ha sido narrado de un número de compañeros de Ahmad ibn Muhammad y Abu Dawud, en su totalidad tomó de Husayn ibn Said, quien toma de Fazalat ibn Ayub, y éste de Hammad ibn Usman, quien toma de ‘Ali ibn al-Mugheira, que toma el relato de Maysara, que Abu Ya’far (as) dijo: «La ablución es una, un lavado, y describió los tobillos con respecto a la parte posterior de los pies.»

De Husayn ibn Muhammad, quien toma de Abdullah ibn Aamir, y éste de ‘Ali ibn Mahziyar, que toma de Muhammad ibn Yahya, y éste toma de Hammad ibn Usman quien dijo: «Estaba sentado en la presencia de Abu Abdullah (as), por lo que pidió agua. Entonces llenó de agua su palma y la impactó al rostro. Luego llenó su palma y la vertió sobre la mano derecha. Nuevamente llenó su palma y la vertió sobre su mano izquierda. Seguidamente untó su cabeza y sus pies diciendo: Esta es una ablución del que no tiene un acontecimiento recién ocurrido, significando con ello a la transgresión respecto a la innovación de la ablución.»

De ‘Ali ibn Muhammad y Muhammad ibn al-Hasan, quienes tomaron de Sahl ibn Ziyad y ‘Ali ibn Ibrahim, quien tomó de su padre y de Muhammad ibn Yahya, y éste de Ahmad ibn Muhammad, y en su totalidad tomaron de Ahmad ibn Muhammad ibn Abu Nasr, y éste tomo de Abdul-Karim quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de la ablución, por lo que dijo: Cuál fue la ablución de ‘Ali, a excepción única de un lavado. Al-Kulayni dice: Esto es prueba de que la ablución es una vez, porque el Imam tenía dos mandatos para él, ambos estarían en obediencia hacia Al-lâh, de estar en el lado seguro y de llevar lo más difícil sobre su cuerpo, y de lo que ha venido de ellos por lo que dijo: La ablución es dos veces, es para quien no está seguro de una y lo aumenta. Por lo tanto el Imam dijo: dos veces. Luego añadió: quien lo aumenta más de dos veces no sería recompensado, y éste es el límite máximo de la ablución, que si lo excede, pecaría, y no sería una ablución para él, sería como quien reza la salatul-dhuhr con cinco ciclos; y el Imam no hubiera dado holgura con respecto a dos, habría dejado el camino para los tres. Se ha reportado también que un hombre tenía con él agua a la medida de un palmo y se le presentó el salat. Entonces el Imam dijo: Divídalo en dos tercios, un tercio para el rostro, un tercio para la mano derecha, y un tercio para la mano izquierda, y límpialo con el remanente, su cabeza y sus pies.»

Según la instrucción islámica, el Shayj kuwaití, Yasir al-Habib, nos explica y nos enseña detalladamente como hacer y realizar el wudhu’ (ablución ritual) obligatorio en el Islam, de acuerdo al Noble Corán, al Profeta Muhammad (saww) y a su descendencia los Imames de Ahlul-Bayt (as).

Tipos y descripción del ghusl

Una persona que es requerida a tomar el ghusl obligatorio para haidh (menstruación en el caso de las mujeres), o el yanabat (eyaculación en el caso de los hombres y mujeres), no se considera que esté en un estado de taharah, hasta que se tome el ghusl (lavado o baño completo). Tal persona no debe tocar el Corán ni entrar a una mezquita en ese estado, según el relevante versículo coránico: la yamassuhu illal-mutahharun «no la tocarán más que los purificados» (Suratul-Waqi’ah [56], ayat 79).

Ha sido narrado de Muhammad ibn Ismail, que toma de Fazl ibn Shazan, y éste toma de Safwan ibn Yahya y Ibn Abu Umeyr, quienes tomaron de Muawiya ibn Ammar, quien dijo haber escuchado de Abu Abdullah (as): «El ghusl es para la impureza sexual, para el día Viernes, para los dos ids (fiestas), cuando uses el Ihraam (vestimenta para la peregrinación) para entrar a La Meca y Medina, para el día de Arafat, para realizar la ziyarat (visita ritual) y cuando entras a la Ka’bah, durante la noche del diecinueve, veintiuno, y veintitrés del Mes de Ramadhan, y aquel quien lava a un difunto.»

De Muhammad ibn Yahya, que toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste toma de Usman ibn Isa, quien toma de Sama’at que dijo: «Le pregunte a Abu Abdullah (as) sobre el lavado completo de los Viernes, por lo que el Imam dijo: Es obligatorio durante el viaje y la residencia, a excepción de que está exento para las mujeres durante el viaje debido a la escasez de agua. Y el Imam dijo: el principal ghusl para la limpieza sexual es una obligación, el ghusl de la menstruación de la mujer cuando está limpia es una obligación, el ghusl para la mujer que sangra dentro del periodo es una obligación cuando ella inserta con el trapo y la sangre excede al trapo, por lo que el ghusl en ella es de cada dos salat y para el salatul-fayr, un ghusl. Si el trapo es suficiente para la sangre, será sobre ella el ghusl una vez al día, y la ablución por cada salat; el ghusl para la hemorragia posterior al parto es una obligación, y el ghusl para el nacimiento del niño es una obligación. El ghusl del difunto es una obligación, el ghusl para la ziyarat es una obligación, el ghusl para entrar a la Kabah es una obligación, el ghusl por la súplica de la lluvia es una obligación, el ghusl en la primera noche de un Mes de Ramadhan es recomendado, el ghusl de la noche veintiuno y el ghusl de la noche veintitrés es una sunnah, no la descuides. Para la laylatul-qadr (Noche del Decreto) es esperado en uno de estos días; el ghusl para el día del id al-Fitr (fiesta del Desayuno) y el ghusl para el día del id al-Adha (fiesta del Sacrificio) es una sunnah, no me gusta que sea descuidado, y el ghusl para la Istikhara (consulta coránica). Es la acción recomendad en relación al ghusl de las tres noches de un Mes de Ramadhan, la noche diecinueve, veintiuno, y veintitrés.»

Ha sido narrado de Muhammad ibn Yahya, quien toma de Muhammad ibn al-Husayn y Muhammad ibn Ismail, quienes toman de Fazl ibn Shazaan, y éste toma en su totalidad de Safwan ibn Yahya, de al-A’ala ibn Razeyn, y de Muhammad ibn Muslim, quien narró de uno de los dos Imames (Imam al-Baqir o Imam as-Sadiq) que dijo: «Le pregunté acerca del ghusl de la impureza sexual, así que el Imam dijo: Comienza con tus dos palmas, lavando tu parte privada. Luego viertes agua sobre tu cabeza tres veces, seguidamente vierte el agua sobre el resto de tu cuerpo dos veces. De modo que sea cual fuere el flujo del agua, se ha purificado.»

Ha sido narrado de Muhammad ibn Ismail, quien toma de Fazl ibn Shazaan, y éste toma de Hammad ibn Isa, que toma de Rabi’e ibn Abdullah, que narró de Abu Abdullah (as) diciendo: «Quien tiene impureza sexual debe verter agua sobre su cabeza, tres veces, menos que eso no le sería suficiente.»

De ‘Ali ibn Ibrahim que toma de su padre, y éste de Hammad ibn Isa, quien toma de Hareyz, y éste toma de Zurara quien dijo: «¿Cómo debería purificarse quien tiene impureza sexual? El Imam dijo: Si no le sucede tener la impureza en su palma, debe sumergir la mano en el agua, y comenzar con su parte privada. Entonces debe limpiarlo con tres puñados, luego debe derramar sobre su cabeza tres puñados, vierte sobre su hombro derecho dos veces y sobre su hombro izquierdo dos veces. Por lo tanto, sea cual sea el flujo de agua, le sería suficiente.»

Un número de nuestros compañeros relataron de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de ‘Ali ibn al-Hakam, y éste toma de uno de nuestros compañeros quien cita: «El Imam dijo: Ustedes deben estar conversando para la purificación durante los Viernes, ¡Oh Al-lâh! Purifica mi corazón de todo azote por el cual mi Religión podría ser borrada, y mis acciones podrían ser invalidadas. Deberían estar hablando sobre el ghusl durante la impureza sexual, ¡Oh Al-lâh! Limpia mi corazón y Purifica mis obras, acepta mi esfuerzo y haz lo que esté contigo sea bueno para mí.»

De ‘Ali ibn Ibrahim, que toma de su padre, y éste de Ibn Abu Umeyr, quien toma de Hammad, y éste toma de al-Halby quien dijo: «Escuché a Abu Abdullah (as) decir: Cuando alguien con impureza sexual se sumerge en el agua, con una sola inmersión le sería suficiente de su ghusl

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de al-Amraky, y éste toma de ‘Ali ibn Ya’far, quien toma de su hermano Musa ibn Ya’far (as) diciendo: «Le pregunté acerca de la mujer, que en su parte superior hay braceletes, y éstos en uno de sus antebrazos tal que ella no sabe si el agua fluye debajo o no. ¿Cómo debe lidiar con ello cuando realiza la ablución o el ghusl? El Imam dijo: Ella debe moverlos hasta que el agua entre por debajo de ello, o debería quitárselas. Y sobre el anillo apretado, uno no sabe si el agua fluye debajo o no, ¿cómo debe uno tratarlo? El Imam dijo: Si sabe que el agua no entra, por lo tanto, debe sacárselo cuando haga la ablución.»

Ha sido narrado de un número de nuestros compañeros de Ahmad ibn Muhammad ibn Isa y Abu Dawud, y en su totalidad de Husayn ibn Said, quien toma de Muhammad ibn Abu Hamza, y éste de alguien que narró de Abu Abdullah (as) acerca de un hombre que es golpeado por una impureza sexual, por lo que se encuentra bajo la lluvia hasta que fluye sobre su cuerpo, ¿eso le bastaría del ghusl? El Imam dijo: Sí.

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien recogió de Hammad, y éste toma de Hareyz, quien tomó de Zurara, que Abu Abdullah (as) dijo: «Quien se lava de la impureza sexual, pero no se lava completo la cabeza, de modo que le parece haberse lavado antes, no encontrará otra alternativa que repetir el ghusl.»

Un número de nuestros compañeros toman de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de Shazaan ibn al-Khalil, y éste toma de Yunus, que toma de Yahya ibn Talha, que recogió de su hermano que ha sido narrado de Abdullah ibn Suleyman quien dijo: «Escuché a Abu Abdullah (as) decir: El whudu tras el ghusl es una innovación.»

Un número de nuestros compañeros recogen de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de ‘Ali ibn al-Hakam, y éste toma de Husayn ibn Abu al-A’ala quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) sobre el anillo cuando me lavo. El Imam dijo: rótalo desde su lugar. Con respecto al whudu, rótalo, y si te olvidas hasta que estés en el salat, de modo que no te ordeno que repitas el salat.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien toma de Abdullah ibn al-Mugheira, que toma de Ibn Muskan, y éste toma de Muhammad al-Halby, que Abu Abdullah dijo: «La mujer no puede soltarse el cabello cuando se lava de la impureza sexual.»

De ‘Ali ibn Ibrahim, y éste de su padre, quien toma de Ibn Abu Umeyr, que narra Yamil quien dijo: «Pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de lo que la mujer debe hacer en el ghusl con respecto al cabello y las trenzas. El Imam dijo: Ella no debe peinarlos, sino debe reunirlos. Luego el Imam describió cuatro posibilidades, diciendo: Deben poner más esfuerzo en el ghusl

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad y Muhammad ibn al-Hasan, y éstos de Sahl ibn Ziyad, quien toma de Abu Nasr, que toma la narración de Yamil ibn Darraj, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Aquel que tiene impureza sexual puede entrar a todas las mezquitas pero no puede sentarse, a excepción de la Mezquita Sagrada (La Meca) y la Mezquita de Rasulullah (Medina), las cuales no puede entrar ni sentarse en ellas.»

De ‘Ali ibn Ibrahim y éste de su padre, quien toma de Ibn Abu Umeyr, que toma de Yamil quien dijo: «Le pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de quien tiene impureza sexual sentado en las mezquitas. El Imam dijo: No, sólo puede pasar en ellas, a excepción de la Mezquita Sagrada y la Mezquita de Rasulullah, las cuales no pueden sentarse ni entrar, ni pasar en ellas.»

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste de Husayn ibn Said, que toma de Hammad ibn Isa, que recoge de Husayn ibn Mukhtar, y éste toma de Abu Basir quien dijo: «Pregunté a Abu Abdullah (as) acerca de quien recita el Pergamino coránico y está sin whudu. El Imam dijo: No hay problema, pero no debe tocar el Libro.»

Descripción del tayammum

De ‘Ali ibn Ibrahim y éste de su padre, quien toma de ‘Ali ibn Muhammad, y éste de Sahl, y en su totalidad de Ahmad ibn Muhammad ibn Abu Nasr, quien toma de Ibn Bukeyr, que recoge de Zurara quien dijo: «Le pregunte a Abu Abdullah (as) sobre el tayammum (realización de la ablución con polvo en lugar de agua), de modo que el Imam golpeó el suelo con su mano, luego lo levantó y sacudió el polvo. A continuación se limpió la frente con ella, y la parte posterior de sus muñecas, una vez.»

De Muhammad ibn Yahya, quien toma de Muhammad ibn al-Husayn, y éste de Safwan, que toma de al-Kahily quien dijo: «Le pregunté al Imam acerca del tayammum. Entonces el Imam golpeó con su mano sobre la alfombra y se frotó el rostro con ella. Luego se frotó las muñecas, cada una en la parte posterior de la otra.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de Muhammad ibn Isa, y éste de Yunus, que toma de Abu Ayub al-Khazza, que Abu Abdullah (as) dijo: «Le pregunté al Imam acerca del tayammum, por lo que el Imam puso su mano sobre la tela áspera de polvo, luego la levantó y se limpió el rostro, seguidamente se limpió un poco por encima de la muñeca.»

Ha sido narrado de Hasan ibn ‘Ali al-Alawy, quien toma de Sahl ibn Yamhur, y éste toma de Abdul-Azim ibn Abdullah al-Hasany, que toma de Hasan ibn al-Husayn al-Urny, que narra Giyas ibn Ibrahim, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Amir al-Mu’minin (as) prohibió que un hombre realice el tayammum con el polvo del camino.»

El tayammum con arcilla

Ha sido narrado por Muhammad ibn Yahya, quien toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste toma de Ibn Mahbub, que toma de Ibn Raib, que narró Abu Basir de Abu Abdullah (as) diciendo: «Cuando estas en una situación difícil en la que no puedas exceptuando la arcilla, debes realizar el tayammum con ella, porque Al-lâh es el Altísimo para Excusar. Cuando no hay ropa seca contigo, o un ladrillo para poder partirlo, realizar el tayammum con la arcilla.»

Otras observaciones de la taharah

Es necesario observar también la taharah (purificación) con respecto a la comida y la bebida, las cuales deben ser sanas, puras y permitidas. El Sagrado Corán dice: Innama harrama alaykumul-maytata wad-dama wa lahmal jinziir wa ma uhilla bihi li ghairil-lah. Fa manidhturra ghaira baghin wa la adin fa la isma alayhi «En verdad, Él nos ha prohibido la carroña, la sangre, la carne de cerdo y la de todo animal sacrificado en nombre de otro que no sea Al-lâh. Pero quien se vea obligado, no por ánimo de transgredir, ni por soberbia, no será culpable» (Suratul-Baqara [2], ayat 173).

Otros versículos coránicos nos dice: Hurrimat alaykumul-maytatu wad-damu wa lahmul jinziir wa ma uhilla li ghairil-lahi bihi, wal-munjaniqatu wal-mawquzatu wal-mutaraddiyatu wan-natihatu wa ma akalas subu illa ma zakkaytum wa ma zubiha alan nusubi wa an tastaqsimu bil azlam. Zalikum fisqun «Se nos prohíbe comer la carne de los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo y de lo que se ha ofrecido a otro distinto a Al-lâh; el animal estrangulado o golpeado hasta morir o muerto por una caída o por una cornada, o lo devorado por una fiera, excepto lo que puedas purificar, y lo sacrificado sobre las piedras, así como dividir la carne consultando la suerte de las flechas. Todo ello es una transgresión» (Suratul-Ma’idah [5], ayat 3).

El Sagrado Corán también nos menciona: Yasalunaka anil-jamri wal-maysir. Qul fi hima ithmun kabir wa manafiu lin-nas. Wa ithmu huma akbaru min nafihima «Te preguntan sobre los embriagantes y los juegos de azar. Di: En ambos hay un gran prejuicio y también un beneficio para la gente, pero el perjuicio que hay en ambos es mayor que el beneficio» (Suratul-Ma’idah [5], ayat 219). Ya ayyuhal-lazina amanuu innamal-jamru wal-maysiru wal-ansabu wal-azlamu riysun min amalish shaitan. Faytanibuhu lallakum tuflehun. Innama yuridush shaitanu an yuqia baynakumul adawata wal-baghdha a fil-jamri wal-maysir. Fahal antum muntahun? «Oh los que creen, ciertamente el vino, los juegos de azar, las piedras de altar y las flechas adivinatorias, son cosas abominables hechas por Satán. Por tanto, abstenerse de ello, quizá así triunféis. Ciertamente, Satán quiere crear entre vosotros la enemistad y el odio, con el vino y los juegos de azar. ¿Os abstendréis de ello?» (Suratul-Ma’idah [5], ayat 90-91).

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad ibn Abdullah, que recoge de Ibrahim ibn Is’haq al-Ahmar, quien toma de Hasan ibn ‘Ali al-Washa quien dijo: «Me acerqué al Imam al-Ridha (as) y delante de él había una jarra de agua con la intención de prepararla para la salat. Así que me acerqué al Imam para verterle el agua, pero el Imam lo rechazó y dijo: ¡No, Oh Hasan! Entonces le dije: ¿Por qué está prohibido verter agua sobre tu mano? ¿Le disgusta que me recompensen por ello? El Imam dijo: Serás recompensado y yo estaría afligido. Así que le dije: ¿Cómo puede ser esto? El Imam dijo: No habéis oído decir de Al-lâh Altísimo y Majestuoso: “Por tanto, quien tenga esperanza de encontrarse con su Señor que obre rectamente y que no asocie a nadie en la adoración a su Señor” (Suratul-Kahf [18]: ayat 110). Aquí realizaré la ablución para la salat que es el acto de adoración, no obstante, me disgusta que alguien participe conmigo en ella.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad, que toma de Sahl ibn Ziyad, y éste toma de Ya’far ibn Muhammad al-Ashary, quien toma de al-Qaddah, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «Rasulullah dijo: El inicio de la salat es el wudhu’ (ablución), su consagración es la exclamación del takbir (engrandecer a Al-lâh), y su legalización es el taslim (salutación).»

De ‘Ali ibn Ibrahim, que toma de Salih ibn al-Sandy, y éste toma de Ya’far ibn Bashir, quien toma de Sabbah al-Haza’a, que narró Abu Asama quien dijo: «Estaba en la presencia de Abu Abdullah (as), y un hombre del clan de Mugheira le preguntó algo acerca de la sunnah, por lo que el Imam dijo: No hay nada de lo que alguno de los hijos de Adam sea necesitado, excepto que haya fluido una sunnah de Al-lâh y una sunnah de su Mensajero con respecto a ella. Quien la reconoce lo reconoce, y quien la niega lo niega. Así que el hombre dijo: Entonces, ¿cuál es la sunnah con respecto a entrar en el retrete? El Imam dijo: Mencionando a Al-lâh y buscando refugio en Al-lâh del Satán, el impelido. Y cuando estás libre, debes decir: La alabanza es para Al-lâh sobre lo que el daño salió de mí, en facilitarme la buena salud. Luego el hombre dijo: De modo que el ser humano que está en ese estado y no puede ser paciente hasta que vea lo que se excreta en él. El Imam dijo: No hay persona en la tierra a excepción de dos ángeles asignados con él. De modo que cuando está en ese estado, doblan su cuello diciendo: ¡Oh hijo de Adam! Mira de lo que estas afanado para el mundo, de lo que se ha convertido.»

Ha sido narrado de Muhammad ibn Yahya, que toma de Salman ibn al-Khattab, y éste toma de Ibrahim ibn Muhammad al-Saqafy, quien toma de ‘Ali ibn al-Mualla, que registra Ibrahim ibn Muhammad ibn Humran, de Abu Abdullah (as) diciendo: «Quien realiza la ablución y se limpia con una toalla, le sería dado una recompensa; pero si realiza la ablución y no se seca con una toalla, dejando naturalmente secar su ablución sobre sí mismo, le sería dado treinta recompensas.»

De ‘Ali ibn Ibrahim y éste de su padre, quien tomó de Amru ibn Usman, que toma de Yarrah al-Haza’a, que narra Sama’at ibn Mihran quien cita lo siguiente: «Abu al-Hasan Musa (as) dijo: Quien realiza la ablución para el Maghrib (oración del ocaso), su ablución sería una expiación por los pecados transcurridos durante el día, a excepción de los grandes pecados; y quien realiza la ablución para el Fayr (oración del alba), su ablución sería una expiación por los pecados transcurridos durante la noche, a excepción de los pecados mayores.»

Un número de nuestros compañeros ha narrado de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de Ibn Mahbub, que toma de Ibn Raib, y éste toma de Muhammad ibn Qays quien dijo: «Escuché a Abu Ya’far (as) decir mientras narraba a la gente en La Meca: Rasulullah oró el salatul-fayr, luego se sentó junto con sus compañeros hasta que el sol salió. De modo que cada uno de ellos se levantó hasta no quedar nadie con el Santo Profeta a excepción de dos compañeros, uno de los Ansar y el otro de los Saqafi. Rasulullah les dijo a ambos: Conozco que hay una necesidad de ustedes dos que les gustaría preguntar. Así que si ustedes quieren les puedo informar al respecto antes de que me pregunten, y si quieren pueden preguntarme acerca de ello. Ambos dijeron: Sin embargo, infórmanos antes de que preguntemos, porque ello es más claro que la ceguera, más alejado de las dudas y más certero para la fe. Rasulullah dijo: En cuanto a ti, Oh hermano de Saqafi, tú viniste a preguntar acerca de tu ablución y tu salat, lo que hay para ti con respecto a ello del Bondadoso. Acerca de la ablución, debes poner tu mano en un recipiente diciendo: Bismillah, allí se dispersa lo que tú acumulaste de los pecados. Entonces cuando te lavas el rostro, los pecados de los ojos que se habían acumulado en tus miradas, se han dispersado lejos de ti. Así que cuando te laves tus brazos, los pecados que ha acumulado de tu mano derecha y de tu mano izquierda, se dispersan lejos de ellos. Luego cuando limpias tu cabeza y tus pies, los pecados de los que andaba sobre tus pies se dispersan lejos de ti. Por lo tanto, esta es la ablución para ti.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim y éste de su padre, quien tomó de al-Nuwfaly, que registró  al-Sakuny, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «La ablución es parte de la fe.»

De Abu ‘Ali al-Ashary, que toma de uno de nuestros compañeros, y éste toma de Ismail ibn Mihran, quien toma de Sabbah al-Haza’a, que narra Sama’at quien dijo: «Estaba en la presencia de Abu al-Hasan (as), de modo que rezó la salatul-dhuhr y salatul-asr delante de mí, y me senté en su presencia hasta que se presentó la salatul-maghrib. Entonces el Imam llamó para la ablución y lo realizó para el salat, luego me dijo: Realiza la ablución. Así que le dije: Que sea sacrificado por ti, estoy con ablución. El Imam dijo: Aunque estuvieras con ablución. Es de reverencia para la salatul-maghrib su ablución. Esto es una expiación por lo que haya transcurrido de tus pecados durante el día, excepto por los pecados mayores. Quien realiza la ablución para el salatul-fayr, aquella ablución es una expiación para lo que haya transcurrido de los pecados durante la noche a excepción de los pecados mayores.»

De Muhammad ibn Yahya y Ahmad ibn Idris, quienes tomaron de Ahmad ibn Is’haq, y éste de Sa’dan, que ha sido narrado de uno de sus compañeros, que Abu Abdullah (as) ha dicho: «La purificación sobre la pureza tiene diez recompensas.»

De Muhammad ibn al-Hasan, y alguien más de Sahl ibn Ziyad, por su cadena ha sido narrado de Abu Abdullah (as) que dijo: «Cuando uno de ustedes está libre de su ablución, que tome un puñado de agua, de modo que limpia su muñeca y será liberado su cuello del fuego.»

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad, que toma de Sahl ibn Ziyad, quien toma de Muhammad ibn Isa, y éste toma de Yunus, que le dije a Abu al-Hasan (as): «El hombre se lava con agua de rosas y realiza su ablución con ella para la salat. El Imam dijo: No hay problema en ello.»

Ha sido narrado de Muhammad ibn Yahya, que toma de Ahmad ibn Muhammad, y éste toma de al-Barqy, que se remite de Sa’ad ibn Sa’ad, quien cita a Safwan que dijo: «Le pregunté a Abu al-Hasan (as) acerca de un hombre quien necesita de la ablución para la salat, y no puede hacerlo sobre el agua. De modo que encuentra una medida de agua para realizar la ablución con cien o mil dírhams, y puede hallar dinero para ello. ¿Debería comprar y realizar la ablución o realizar el tayammum? El Imam dijo: No, él debe comprarla. Me hube de encontrar con algo similar, de modo que la compré e hice la ablución; lo que se compra con esa riqueza (para la ablución), es demasiado digna.»

Notas

[1] Un Kurr es de 3 pulgadas y media de ancho en palma abierta. Es decir, que un Kurr tiene el volumen de 3 palmos y medio de largo por 3 palmos y medio de ancho y por 3 palmos y medio de profundidad. Por lo tanto, un Kurr es el volumen de 42 palmos cúbicos de agua. El palmo de la mano extendida es la distancia entre las puntas del pulgar estirado y el dedo meñique. Así, el promedio de un palmo completo es aproximadamente de 28 pulgadas y media.

[2] Un Ratl es aproximadamente de 400 gramos de peso.


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LA SALAT EN EL ISLAM

Imam

Salat (la oración) es un pilar importante del Islam, hay varios versículos en el Sagrado Corán enfatizando su importancia; con la misma cantidad de tradiciones de los santos Imames donde se explican todos los detalles esenciales, desde sus significados batin (esotéricos) hasta los zahir (exotéricos). Hemos compilado un breve artículo que cubre los aspectos esotéricos de la Salat, basado en las tradiciones de los santos Imames en un intento de comprender sus significados, la niyah (intención), los rituales y tipos de la Salat, mientras que los detalles exotéricos de ofrecer la Salat están cubiertos en la segunda parte.

1° Parte

También es muy importante recordar a nuestros lectores que la Salat se considera principalmente como parte de las Furu al-Din (ramas del Islam), pero según varias tradiciones de los santos Imames, es de hecho, una rama de los Usul al-Din (un pilar importante del Islam y su alma es la wilaya de los santos Imames). Además, la Salat no se acepta hasta que se pague la Zakat a una persona que cree firmemente en la wilaya de Amir al-Mu’minin (as).

¿Qué eleva el estatus de la Salat y qué garantiza su aceptación?

Muhammad ibn ‘Ali ibn Shhir Ashub reporta en el Manaqib, escuché del padre de Hazam que una vez una persona vino hacia el Imam Zaynul-‘Abidin (as) y preguntó: ¿Sabes algo sobre la Salat? El narrador se enfureció y saltó para atacarlo, pero el Imam intervino y le dijo: ¡Oh Abu Hazim! Quédate donde estás, las personas con conocimiento muestran valentía y son muy amables. El Imam miró hacia el hombre y respondió: Sí, conozco sobre la Salat. Aquella persona le hizo varias preguntas sobre la Salat al Imam. El Imam respondió a sus preguntas y al final preguntó: ¿Qué eleva el estatus de la Salat? El Imam Zaynul-‘Abidin respondió: Enviando la Salawat (bendiciones) a Muhammad y a su progenie piadosa. La persona preguntó: Qué garantiza la aceptación de la Salat? El Imam respondió: La adherencia a nuestra wilaya, denunciar y rechazar a nuestros enemigos, garantiza la aceptación de la Salat. Después de escuchar la respuesta Divina, se levantó y dijo: has eliminado todas las dudas y no dejaste ninguna excusa sin mover. De hecho, Allah sabe a quién confiar su Mensaje Divino.

En el Tafsir del Imam Hasan al-Askari, el Imam dijo: En cuanto a las palabras del Altísimo “y mantener la Salat” es el establecimiento de la Salat con todas las inclinaciones y postraciones, manteniendo sus tiempos, y el cumplimiento de sus derechos sin los cuales, el Señor de la creación no acepta las oraciones. El Imam preguntó: ¿Sabes cuáles son esos derechos? Estos son los saludos a Muhammad, ‘Ali y a su Progenie, tener la creencia de que son lo mejor de la creación de Allah, los fundadores de los derechos de Allah y los ayudantes de la religión de Allah.

El Mensajero de Allah dijo: Quien reza cinco veces la Salat en un día, Allah expiará sus pecados entre las dos Salat, como si hubiera un río que fluye por su puerta y se baña en él cinco veces al día y no queda nada inmundo sobre él, excepto si rechaza la Profecía y el Imamato, o si es injusto hacia su hermano creyente, o si él evita la taqiyya (disimulación) para que lo afecte negativamente junto a sus hermanos creyentes.

Entonces Allah Todopoderoso dijo a los otros incrédulos que estaban allí presentes: “Y busquen ayuda a través de la paciencia y la Salat” Significando, ser paciente al mantenerse alejado de los prohibido, al cumplimiento de las confianzas, observando la paciencia de los gobiernos falsos, el reconocimiento de la Profecía de Muhammad y la Maestría de ‘Ali.

“Y busquen ayuda a través de la paciencia” para servir a las almas, sirviendo a aquellos que te ordenan que hagas como es su derecho, serás recompensado con el Perdón, de una vida de bienaventuranza eterna en los Jardines en las cercanías del Compasivo, en la amistad de los verdaderos creyentes, disfrutando al mirar el honor de Muhammad el Maestro de los anteriores y los posteriores, en el Maestro de las Confianzas, el Guía de los buenos elegidos porque eso será una frialdad para tus ojos y estarás en alegría y recompensa completa de todas las otras bondades de los Jardines.

Y busca ayuda en las cinco Salat, por las salutaciones de Muhammad y su bendita Progenie, para estar cerca a los Jardines de la Bienaventuranza. Y seguramente, significa estas acciones de las cinco Salat, la salutación a Muhammad y su bendita Progenie con obediencia a sus mandatos y creencia en sus secretos, y lo que proclaman y evitan objeciones ¿Por qué? ¿Cómo? Es algo difícil, una gran cosa excepto para los humildes, aquellos que temen la retribución de Allah por aquellos que se oponen a las grandes obligaciones de los Suyos.

¿Cuál es la esencia de la Salat?

El Imam Ya’far al-Sadiq dijo: Nosotros somos la Salat la cual es mencionada en el Sagrado Corán, nosotros somos la Zakat, somos el Sawm, somos el Hayy, somos la Ciudad sagrada, somos la Kabah, somos el Rostro de Allah, somos los Versículos de Allah y somos sus Pruebas (ayat y biyan)…

El Imam Ya’far al-Sadiq dijo: Nosotros somos la raíz de todas las virtudes, somos las ramas de todas las rectitudes y a través de nosotros está el camino hacia el Tawhid, a la Salat, al Sawm…

Amir al-Mu’minin dice: Bienaventurado es el Profeta y su progenie pura, Allah aceptará tu Salat cuando menciones al Profeta y a su familia con el debido respeto.

Los significados de establecer la Salat

Shaheed ha reportado una tradición del Imam Ya’far al-Sadiq, como es narrado por Abu Walid, que dijo el Imam: Qad qamatil Salat (la Salat se ha establecido) se refiere al establecimiento del Imamato de al-Qa’im.

La Salat de un Nasabi nunca es aceptado

Un número de nuestra gente ha narrado de Sahl ibn Ziyad, quien tomo de ibn Faddal, y éste de Hanan, quien narró lo siguiente: Abu ‘Abdullah ha dicho: Para una persona hostil hacia los Aimmah (Imames) of Ahl al-Bayt, es lo mismo como cuando realiza la Salat o comete fornicación. Este versículo es revelado acerca de ellos: «Algunos rostros, ese día, estarán sombríos, agitados, fatigados (hacia los Aimmah de Ahl al-Bayt) sentirán el calor del fuego abrasador» (Suratul-Gâshiya [88]: ayahs 3-4).

‘Ali ibn Muhammad ha narrado de Sahl ibn Ziyad, quien tomó de Isma’il ibn Mihran, que reportó de al-Hasan al-Qummi, que tomó de Idris ibn ‘Abdullah, quien ha dicho lo siguiente: Una vez, le pregunté a Abu ‘Abdullah, sobre la interpretación de este versículo del Sagrado Corán: «¿Qué les ha llevado al Saqar (un lugar en el infierno)? Ellos responderán: No éramos de los que rezaban» (Suratul-Muddazzir [74], ayahs 42-43).

El Imam dijo: Tales personas serán aquellos que no creyeron en los ‘A’immah (Imames con Autoridad Divina) acerca de quienes Allah ha dicho: «Esos son los más cercanos» (Suratul-Wâqi’a [56]: ayah 11). ¿No te has dado cuenta de que las personas llaman a un segundo líder en las carreras de los caballos al-Musalli (también signfica la oración)? Esto, es lo que se entiende allí. «No rezamos» (Suratul-Muddazzir [74], ayah 43), significando que no seguimos al-Sabaqin el Guía Divino.

Ali ibn Ibrahim narra de su padre, quien escuchó de Muhammad ibn al-Riyyan ibn al-Sallat Rafa, que lo escuchó de Abu ‘Abdullah (as): Amir al-Mu’minin, ‘Ali ibn Abi Talib, muy a menudo decía en los sermones sobre los pecados: Oh gente, pongan atención a su religión, presten atención a su religión. Una mala acción en ella (bajo nuestra wilaya) es mejor que una buena acción en otra cosa que no sea la wilaya. Una mala acción en la verdadera religión puede ser perdonada (por medio del arrepentimiento), pero una buena acción no será aceptada si se realiza de otra manera que no sea nuestra wilaya.

«Pero los compañeros de la derecha estarán en jardines y preguntaran a los pecadores ¿Qué les ha llevado al Saqar (un lugar en el infierno)? Ellos responderán: No éramos de los que rezaban» (Suratul-Muddazzir [74], ayahs 40-43).

Es narrado por el Imam Hasan al-‘Askari (as) en la explicación de los versículos anteriores: La gente del paraíso preguntarán a los habitantes del infierno, ¿qué es lo que los ha llevado al fuego abrasador? Ellos responderán: No estábamos entre los que ofrecían la Salat, significando que no estaban entre los shiíes de ‘Ali.

«Él nunca aceptó ni rezó sino que desmintió y se apartó. Luego fue hacia su gente con arrogancia. Es lo mejor para ti, es lo mejor» (Suratul-Qiyâma [75]: ayahs 31-34).

Se reporta en el Tafsir Furat que cuando Muawiya escuchó a Rasulullah levantando la mano del Imam ‘Ali y declarando que ‘Ali es el Mawla de todos aquellos a quienes soy su Mawla, se inclinó tras apoyarse en  Moughara ibn Shabala y dijo: No aceptaré la wilaya de ‘Ali y no aceptaré lo que Muhammad ha declarado. Allah envió este versículo para denunciar lo que Muawiya y sus asociados estaban diciendo. El Profeta Muhammad, en respuesta, quería pedir a sus compañeros que matarán a Muawiya, pero Allah le pidió a su Profeta que esperara al enviar el siguiente versículo: «No muevas tu lengua para apresurarte» (Suratul-Qiyâma [75]: ayah 16), y Rasulullah no lo siguió más allá.

La wilaya de los santos Imames es un requisito obligatorio de la Salat

La Salat es un acto de culto extremadamente importante, como todos sabemos, pero su aceptación y rechazo depende de la adhesión a la verdadera fe. Por lo tanto, las recompensas de ofrecer la Salat, tanto en esta vida como en el más allá, están sujetas a esa condición sin la cual no tendrá ningún beneficio, la wilaya.

El Imam Abu Ya’far (as) dijo: El Islam se construyó sobre cinco pilares: la Salat, la Zakat, la Peregrinación, el Sawm y la Wilaya. Zrara preguntó: ¿Cuál es el más importante de estos cinco pilares? El Imam respondió: La wilaya es la más importante, porque es el alma y su wali son la evidencia sobre aquellos (los adoradores).

Por lo tanto, la Salat, como parte de la adoración, solo será beneficiosa, si uno comprende la esencia de la wilaya y se esfuerza sinceramente por cumplir con sus obligaciones. Repasemos brevemente los significados de la Wilaya y cómo cumplir sus requisitos para que todos nuestros actos sean aceptados. En el Hadith Tariq, Amir al-Mu’minin (as) dijo: La wilaya es para salvaguardar a nuestros seguidores de los peligros, de los desastres y de la gestión de los asuntos, incluso hasta la demarcación de los días y los meses. De acuerdo con el famoso versículo coránico: «Realmente vuestro wali y protector es Allah y Su Mensajero, y a los que tienen fe, que establecen la Salat, entregan la zakat y se inclinan» (Suratul-Mâ’ida [5]: ayah 55). La wilaya, de Allah, de Rasulullah y de Mawla ‘Ali (quien dio la zakat en Ruku) tiene el mismo valor y naturaleza, y debería reflejarse en todos nuestros actos de adoración.

Abu Bakr ibn Muhammad, quien tomó desde Ummer al-Jaabi quien escuchó de Abu Abbas Ahmad ibn Muhammad ibn Said al-Hamdani, que tomó de Hasan ibn ‘Ali ibn al-Hasan, quien reporta de Muhammad ibn al-Hasan, quien toma de Muhammad ibn Sinan, y éste de Abeed Allah al-Qasbani, que reporta de Abu Basir lo siguiente: Imam Abu Abdullah ibn Muhammad dice: Nuestra wilaya es la wilaya de Allah y todos los Profetas que tuvieron que comprometerse a nuestra wilaya, como parte de un requisito importante para su calificación (recibir la Profecía).

La Salat es inaceptable sin pagar Zakat y sin Wilaya

Muhammad ibn Hasan reporta de Muhammad ibn Hasan al-Safar, quien lo escuchó de al-Abbas ibn Mahruf, quien toma de  ‘Ali ibn Mahzyar, y éste de al-Hasan ibn Said, que toma de Hammad ibn Isa, que reporta de Ummer ibn Azyana, quien lo escuchó de Zarrah, Bakeer, Fazeel, Muhammad ibn Muslim y Bareed ibn Muawiya quien dijo que ha tenido noticias de: Muhammad al-Baqir e Imam Ya’far al-Sadiq quienes habían dicho acerca de una persona que pertenecía a un grupo musulmán, Harrawiya o Marhaba / Usmania o Qadari. Pero luego se arrepintió y reconoció el Camino Justo y corrigió su creencia. Se le preguntó qué sucedería con su Salat, Sawm, Zakat y Hayy, que había realizado según sus creencias anteriores. ¿Necesita repetir todos esos actos de adoración? Los Imames respondieron: Tendrá que pagar su Zakat, pero no hay necesidad de repetir los otros actos de adoración. Esto se debe al hecho de que él ha pagado su Zakat a los no merecedores, mientras que los destinarios reales y legítimos del Zakat serán los que se adhieren a nuestra Wilaya.

El Imam Hasan al-Askari dijo: “Y mantengan la Salat” completando sus abluciones, sus Takbirs, sus posiciones, sus recitaciones, sus reverencias, sus postraciones y sus límites. “Y paguen a los pobres” a los que lo merecen, sin dárselos a los infieles ni a los Nasibis.

El Mensajero de Allah dijo: “El dador de caridad a nuestros enemigos es como un ladrón robando en la Kabah.” «Las buenas obras que enviéis por delante en beneficio de vuestras almas» (Suratul-Baqara [2], ayah 110), de la riqueza que gastas en la obediencia a Allah, y si no tienes la riqueza, los esfuerzos que haces por tus hermanos creyentes, para obtener algunos beneficios o disiparles cualquier pérdida. “Lo encontrarás junto a Allah” Allah les dará beneficios por el bien de Muhammad, ‘Ali y su Progenie, y en el Día del Juicio, erradicará sus pecados, aumentará sus buenas obras y aumentará sus niveles. El Profeta dijo: seguramente Allah ve lo que haces, conoce, y no hay nada oculto de él, ni las acciones aparentes ni las intenciones ocultas. Él recompensará de acuerdo con sus creencias e intenciones. Él no es como los reyes de este mundo que recompensan erróneamente a algunos, o recompensan a alguien por los actos de otra persona, y defraude a otros, porque lo hacen debido a su ignorancia y se lo dan al que no lo merece.

Y el Mensajero de Allah dijo: La clave de la Salat es la purificación y su intención es el Takbir, y su conclusión son las salutaciones. Y Allah no acepta la Salat sin la purificación de la Tahara, ni acepta la caridad del estafador. Lo más grande en la Salat es la purificación, porque Allah no acepta la Salat sin ello, ni nada de los actos de obediencia sin la Maestría de Muhammad porque él es el Guía de los Mensajeros, y la Maestría de ‘Ali porque él es el Guía de los Confiables, la amistad de sus amigos y la enemistad de sus enemigos.

El Mensajero de Allah dijo: ¡Teman a Allah, oh siervos de Allah! Permanezcan firmes en lo que el Mensajero de Allah te ha ordenado desde la Unicidad Divina, desde la creencia en la Profecía de Muhammad, el Mensajero de Allah y de creer en el Maestro ‘Ali, el Guardián de Allah, no estés orgulloso de su Salat, de su Ayuno y su adoración pasada, porque no le beneficiarán en nada si fueran en contra del juramento y el pacto. Quien se fiel a ello, será tratado con fidelidad, por la Gracia de Allah se le dará más. Quien lo rompa incurrirá en pérdida sobre ello y Allah tomará venganza contra aquel. Las buenas obras solo serán beneficiosas cuando el final sea bueno.

El santo Imam Hasan al-Askari manifestó que con respecto al Zakat, el Mensajero de Allah dijo: El que paga Zakat a los merecedores, realiza Salat según sus límites, y no los invalida con ninguna de sus acciones, entonces aparecerá en el Día del Juicio en un estado que los demás codiciarán, y la brisa del Paraíso lo escoltará a los lugares altos hasta la presencia de los amigos de Muhammad y de su progenie bien purificada.

Y el que es miserable en el pago de la Zakat pero ora regularmente, su Salat permanece cautivo en el cielo hasta el momento en que da la Zakat. Sin embargo, tan pronto como lo hace, su Salat asciende al Trono como montar un buen caballo. Entonces, Allah el Altísimo dirá: Ve al Paraíso y sigue corriendo hasta el Día del Juicio, y cualquier distancia que cubras será para ti. Luego seguirá funcionando de manera tal que cubrirá la distancia de un año entero en un momento, y seguirá haciéndolo hasta el Día del Juicio, hasta el momento en que Allah lo desee. Luego, todo el espacio que se ha cubierto, y todo lo que está a su izquierda, a la derecha, encima de él y debajo de él, se asignará a quien rezó. Y si ha sido mezquino en el pago de la Zakat, entonces el Mandato será para que la Salat sea devuelta al que rezó, como una prenda vieja arrojada a su rostro. Y se le dirá: ¡Oh siervo de Allah! ¿Qué harás con esto sin aquello? Los compañeros del Mensajero de Allah dijeron: ¡Por Allah! La condición de esta persona es muy mala.

El Mensajero de Allah dijo: ¿Debo informarles de alguien cuya condición será peor que esto? Él dijo: Si, ¡Oh Mensajero de Allah! El Profeta dijo: Un hombre asiste a la Yihad en el camino de Allah y es asesinado, y las vírgenes Huries esperan ansiosamente por él, los Confiables del Paraíso también esperan que su alma venga a ellos, y los Ángeles del cielo y los Ángeles de la tierra esperan el descenso de la Huries hacia él, pero los Confiables del Paraíso y los Ángeles del cielo no se le acercan. Los ángeles de la tierra sorprendentemente preguntan: ¿Cómo es que las vírgenes Huries no descienden hacia él? ¿Cómo es que los Confiables del Paraíso no se le acercan?

Entonces vendrá un llamado de los siete cielos: ¡Oh Ángeles! ¡Miren hacia el borde inferior del cielo! Mirarán y verán que el portador del testimonio de esta persona de la Unicidad Divina, su martirio, su fe en el Mensajero de Allah, su Salat y su Zakat y otras acciones están cautivos cerca del límite del cielo, donde se llevan a cabo desde el este hacia el oeste y desde el norte hacia el sur. Los ángeles llevando la carga de estos siguen llamando: ¿Cómo es que las puertas del cielo no se abren para que podamos entrar con las acciones de este mártir? Entonces, por Mandato de Allah, se les abrirá la puerta y un voceador gritará a estos ángeles: Entren según sus habilidades. No podrán hacerlo con estas acciones y dicen: ¡Oh nuestro Señor! No podemos con estas acciones.

Entonces un voceador llamará a nombre de Allah ¡Oh, ustedes Ángeles! Estas cargas no son para ustedes, pero necesitarán la ayuda de atracciones especiales que llevarán estas a los niveles más altos de los Jardines. Los Ángeles preguntarán: ¡Oh Señor! Qué viajes? Allah les dirá: ¿Qué es lo que ustedes llevan? Los Ángeles dirán: Tu aceptación, Tu Unicidad, y fe en tu Profeta. Allah les dirá: ¿Dónde está el amor por ‘Ali, el hermano de mi Profeta y el amor por los Imames Puros? Estos son las cabalgatas que elevarán sus acciones hacia los Jardines.

Luego, los Ángeles mirarán las acciones de esta persona y verán que no tiene amor por ‘Ali ibn Abi Talib y su Progenie purificada entre sus acciones, ni enemistad con sus enemigos. Allah les dirá a los Ángeles que lleven las acciones: Déjalos para los viajes, los cuales pueden levantarse y regresar a sus lugares. Y entonces estos Ángeles abandonarán estas acciones y regresarán a sus lugares.

Entonces el voceador de nuestro Señor el Altísimo llamará: Oh Ángeles del castigo, denle a las llamas del Infierno porque no trajo consigo el amor de ‘Ali y lo mejor de su progenie.

El Mensajero de Allah dijo: Los Ángeles del castigo devorarán estas acciones y Allah convertirá estas en cargas y aflicciones porque no fueron llevados por el amor del Príncipe de los Creyentes. Estos Ángeles invocarán las acciones (enemistad hacia ‘Ali y amistad con sus enemigos) y Allah Todopoderoso los convertirá en serpientes negras y cuervos con fuego que saldrá de sus bocas que destruirá todas sus acciones y nada será a excepción de su amistad hacia los enemigos de ‘Ali y su lucha contra sus amigos que lo llevarán al Infierno, y así se perderán todas sus acciones, sus cargas y sus dificultades se incrementarán. Esta es una peor condición que la de quien no le da Zakat manteniendo la Salat.

Uno debe seguir a un Imam elegido por Allah

Algunos de nuestra gente han narrado desde Ahmad ibn Muhammad ibn Isa, quien escuchó de Ibn Mahbub, quien reportó de ‘Abd Aziz al-Abdi, quien tomó de Abdullah ibn Abu Yafur, quien ha dicho lo siguiente: Una vez le dije a Abu Abdullah (as), me encuentro con gente y aumenta mi asombro cuando encuentro personas que no te consideran (Ahlul-Bayt) como sus guardianes y Aimmah, pero te consideran como tal su Imam. Sin embargo, son confiables, veraces y leales. También encuentro personas que te consideran tus guardianes y Aimmah, pero que no son confiables, leales ni veraces.

Abu Abdullah (as), luego se inclinó hacia adelante y se sentó en posición vertical y se volvió hacia mí como si estuviera enojado con mis comentarios y dijo: Aquel que sigue la religión de Allah bajo la tutela de un Imam injusto, que no posee la Autoridad Divina, no tiene religión. Quien sigue la religión de Allah bajo la tutela de un Imam, quien es justo en sus tratos y posee Autoridad Divina, no sufrirá efectos negativos.

Entonces pregunté: ¿Acaso, estos hechos no tienen religión, y aquellos no enfrentan destrucción? El Imam dijo: Eso es correcto. Estos no tienen religión y no enfrentan destrucción. Luego el Imam dijo: «Allah es el protector y Amigo de aquellos que creen. Él les saca de las tinieblas hacia la Luz» (Suratul-Baqara [2]: ayah 257). Significa que Allah los saca de las tinieblas de los pecados y los lleva a la luz del arrepentimiento y al perdón debido a su amor y a su estar bajo la tutela de los Aimmah Justos que poseen la Autoridad Divina. Allah también ha dicho: «Pero aquellos que no creen, tienen por guardián a los demonios que los llevan de la Luz a las tinieblas» (Suratul-Baqara [2]: ayah 257). Los significados de estos versículos son que obviamente fueron a la luz del Islam, pero cuando aceptaron la tutela y el liderazgo de cada Imam injusto que no poseía ninguna autoridad de Allah, su tutela los sacó de la luz del Islam a la oscuridad de la incredulidad. Allah hizo necesario que sufrieran en fuego junto con los incrédulos: «Estos son la gente del Infierno en el cuál estarán eternamente» (Suratul-Baqara [2]: ayah 257).

El propósito de nuestra Creación

Intentemos entender los significados de la Ibada, por la cual Allah ha creado Yinns y seres humanos: «Y no he creado a los genios y los humanos excepto para que me adoren» (Suratud-Dhâriyât [51]: ayah 56).

Se le preguntó al Imam Ya’far al-Sadiq (as) sobre las palabras de Allah, que Allah no creó a los yinn y a la humanidad excepto para adorar, el Imam respondió: Allah los creó y les dijo que lo adoraran. El narrador dice: luego le pregunté acerca de las palabras de Allah: “Si tu Señor lo hubiera querido, podría haber convertido a la humanidad en un pueblo, pero no dejarán de disputarse… llenaré el infierno de yinns y hombres todos juntos.” El narrador prosiguió: Esto significa que todas las personas han sido creadas para el desacuerdo. El Imam respondió: No, sino que Allah ha creado personas para realizar aquellas acciones que los califica en tener éxito en el Más Allá.

También refiere el Imam Ya’far al-Sadiq (as) que el Imam Husayn (as) fue a sus compañeros y se dirigió a ellos: Oh Gente, Allah ha creado seres humanos con el propósito de que obtengan el reconocimiento de Allah, una vez que lo reconocen, comenzarán a adorarlo y cuando comiencen a adorarlo, solo entonces rechazarán todo lo que es diferente de Él. Una persona le preguntó al Imam ¿cuáles son los significados de Muarafat (reconocimiento) de Allah? El Imam respondió: Es reconocer al Imam de su tiempo, en cada época y considerar que su Wilaya es obligatoria para ellos.

La mejor Ibada es la sumisión a Ahlul-Bayt

Es narrado por el Imam Abu Abdullah (as): Hay un acto de adoración el cual es más gratificante que los otros actos de adoración, pero la sumisión a los Ahlul-Bayt está por encima de todo tipo de Ibada (adoración).

El Imam Hasan al-Askari narra que Ibada no se refleja en las ofrendas excesivas de la Salat y en guardar Sawm, sino en la consideración del Amr Allah. En varias tradiciones, los santos Imames han dicho: Nosotros somos los Amr Allah (Autoridad de Allah), ver por ejemplo:

Un número de nuestra gente han narrado de Ahmad ibn Muhammad ibn Abu Nasr, quien escuchó de Muhammad ibn Humran, quien tomó de Aswad ibn Said, que dijo lo siguiente: Una vez estuve en la presencia del Imam Abu Ya’far que dijo: Nosotros somos las puertas hacia Allah. Somos las lenguas de Allah. Somos el rostro de Allah. Somos los ojos de Allah en su pueblo. Somos los Amr Allah (Autoridad de Allah) entre sus siervos.

Una vez Said Khafa preguntó al Imam Muhammad al-Baqir (as), ¡Oh Mawla! ¿El Corán habla? El Imam sonrió y dijo: que Allah proteja a nuestros devotos y enfermizos shias. ¡Oh Said! No solo el Corán sino la Salat también hablan porque tienen rostro y cuerpo, emite mandatos para actuar y emite advertencias para evitar los pecados. Said dijo: Me puse muy nervioso después de escuchar esto y pensé que no podría compartir esta información con nadie. El Imam agregó además, nadie es capaz de comprender esto, excepto nuestros shias. Quien no reconozca la verdadera esencia de la Salat ciertamente negará nuestros derechos. ¡Oh Said! Te lo narraré desde el Sagrado Corán. Said respondió: Sí, por favor dimer, que la salawat de Allah sea contigo. El Imam recitó el siguiente versículo: «Recita lo que te ha sido revelado de la Escritura y haz la oración. En verdad, la oración protege del pecado y de la equivocación y el recuerdo de Allah es más grande. Y Allah sabe lo que hacéis» (Suratul-‘Ankabût [29]: ayah 45).

Y luego agregó, que la negación es el estado de la Salat cuando se refiere a las personas específicas. Y se refiere a nosotros los Ahlul-Bayt, y la Ibada más exaltada es el Dhikr.

En el Tafsir Safi, está escrito que se refiere al número Uno y al número Dos, ya que son el símbolo de la inmundicia y la corrupción. La real Salat es la que liberaría a uno de su amistad y asociación.

Amir al-Mu’minin dijo en el sermón de la Mairafati Nuraniya, los medios intrínsecos de su misión a mi Wilaya. Por lo tanto, cualquiera que se haya adherido a nuestra Wilaya ha establecido su Salat, pero es extremadamente difícil de lograr. En otro sermón, Amir al-Mu’minin dijo: Solo aquellos han establecido Salat quienes se adhirieron a mi Wilaya.

Amir al-Mu’minin dijo en el sermón de Iftikharia: Anna Sahibi Salat, significando que la Salat me pertenece. Hay numerosos lugares donde los santos Imames han dicho, nosotros somos la Salat, el Sawm, el Hayy de un mu’min (creyente), por ejemplo:

Zara narra del Imam Ya’far al-Sadiq (as): La Salat que Allah te ha pedido es que salvaguardes a Muhammad, ‘Ali, Fatima, Hasan y Husayn. Mientras que la Salati Wusta es Amir al-Mu’minin. Y significa obediencia al Imam inmaculado.

En otra tradición el Imam dice: ¡Oh Dawud! Nos referimos a la palabra Salat, en el Libro de Allah y somos la Zakat, somos el Sawm, somo el Hayy, somos la Shaher al-Haram (la Ciudad Sagrada), somos los Qabh-tul-Allah y somos la Qibla-tu-Allah, con respecto a esto Allah dice: «A Allah pertenecen el Oriente y el Occidente. Por tanto, a donde quiera que os giréis, encontrareis el rostro de Allah. En verdad, Allah todo lo abarca, es sabio» (Suratul-Baqara [2]: ayah 115).

Y somos sus Aiyat (versículos), y somos sus al-Bainat (declaraciones). Nuestros enemigos en el Libro de Allah han sido llamados con los nombres de: la indecencia, la negación del Justo, el mal y la opresión, el vino, los juegos de azar, los ídolos y los partidarios más crueles, los ídolos Yibt-Taqut, la muerte y el cerdo (los nombres de los enemigos de Ahlul-Bayt).

¡Oh Dawud! Allah nos creó y bendijo con el elevado estatus y luego fue benévolo con nuestros modales y nos prefirió sobre todo lo demás y nos hizo custodios de sus tesoros y todo lo que está en los cielos y en la tierra, y ha nombrado aquellos que se volvieron contra nosotros en su Libro, y Allah nos atribuyó la mayoría de los nombres elevados como epítetos en el Libro, así como dio epítetos a nuestros enemigos en su Libro, que son los nombres más odiosos. Los seguidores de nuestros enemigos también fueron llamados con epítetos odiosos.

En otra tradición, el Imam Ya’far al-Sadiq (as) dice: Somos el origen de cada bien, de nosotros emanan todas las ramas de la benevolencia para bendecir lo que hay en la tierra. Nosotros somos el Tawhid, la Salat, el Sawm, la supresión de la ira, el mejor perdonador de los ofensores, la misericordia para los pobres, el prójimo y el reconocimiento del favor prometido a su pueblo. Mientras que nuestros enemigos son el origen de todos los males y de ellos surgen las ramas de toda fealdad, la atrocidad, el engaño, la mentira, la distorsión de lo justo, la mezquindad y la arrogancia, la usura devoradora y la apropiación de la propiedad del huérfano sin derecho, superando los límites establecidos de Allah.

Ellos son los que siempre se están preparando para cometer atrocidades contra los justos para cumplir sus deseos sucios. Son descendientes del adulterio y el mal, y observan que fueron ejecutados por ellos, pero la inmundicia, el mal y la falsedad, y todo lo que estuvo de acuerdo con eso de la fealdad y la mentira. Estos son los que siempre pasan el rato como una rama de nuestros enemigos.

El duelo por los santos Imames es una Ibadah

Husayn ibn Muhammad y Muhammad ibn Yahya han narrado de ‘Ali ibn Muhammad ibn Sa’d quien reportó de Muhammad ibn Muslim, quien tomó de Muhammad ibn Sa’id ibn Ghazwan, quien escuchó de ‘Ali ibn al-Hakam, que informó de ‘Umar ibn Aban, quien toma de ‘Isa ibn Abu Mansur quien ha dicho lo siguiente, escuché a Abu Abdullah decir: Un suspiro con un aliento de preocupación y tristeza debido a la injusticia que se nos ha hecho es Tasbih, y la preocupación por nuestra causa es la adoración, su ocultación de nuestro secreto es la Yihad.

Muhammad ibn Sa’id me dijo que lo escribiera con oro. Entonces no escribí nada mejor que aquello.

Adorar a Allah y ser amable hacia los Padres Espirituales

Ya’far ibn Muhammad ibn Said al-Hamsi Munana narró del Imam Ya’far al-Sadiq que en el versículo coránico: «Y adorad a Allah y no adoréis nada junto a Él. Y sed buenos con vuestros padres» (Suratun-Nisâ’ [4]: ayah 36), waladain (padres) significa Rasulullah, ‘Ali, Hasan y al Husayn que son los cercanos de la familia.

El Imam Musa al-Kazim dijo: La recompensa de su Salat es proporcional al respeto y la sumisión de ambos a los padre Muhammad y ‘Ali.

En el sermón de Muarafati Nurania de Amir al-Mu’minin dice, ¡Oh Salman! Allah dijo: No busquen la ayuda de Allah, sino a través de la paciencia y la Salat: Es realmente difícil, excepto para aquellos que poseen un espíritu humilde. La paciencia es Muhammad y la Salat es mi Wilaya. Por lo tanto, es por eso que Allah ha declarado que es realmente difícil de comprender estos atributos. En verdad, mi tutela es desconcertante, confusa para todos menos para aquellos que tienen un espíritu humilde. Así Allah hizo que mi Wilaya sea más fácil solo para aquellos que tienen espíritus humildes. «… a quienes creyeron y obraron rectamente» (Suratu Yûnus [10]: ayah 4).

Se narra del Imam Musa ibn Yafar que Allah en el versículo, por los higos y las aceitunas significa al-Hasan y al-Husayn, y por el Monte Sinaí significa ‘Ali ibn Abi Talib y por la ciudad segura significa Muhammad. Hemos creado al humano en el mejor de los moldes, luego lo devolvimos al estado más bajo con su odio al Príncipe de los Creyentes excepto de aquellos quienes creyeron y se sometieron al virtuoso ‘Ali ibn Abi Talib, aun así todavía lo niegan, ¡Oh Muhammad! Wilaya de ‘Ali ibn Abi Talib.

En la explicación del versículo anterior, el Imam ‘Ali narró en nombre de Rasulullah que el Profeta dijo: ¡Oh ‘Ali! «En verdad, a quienes creen y obran rectamente, Allah les guía por medio de su fe. Correrán a sus pies los ríos en los Jardines de las Delicias» (Suratu Yûnus [10]: ayah 9) en el versículo, es referido a Ti y a tus Shias.

Recitar Salawat al escuchar el Nombre de Allah

‘Ali ibn Muhammad ha narrado de Ahmad ibn al-Husayn, quien escuchó de ‘Ali ibn al-Rayyan, quien tomó de Ubaydullah ibn Abdullah al-Dehqan, quien ha dicho lo siguiente: Una vez estuve al servicio del Imam Abu al-Hasan al-Ridha (as) y el Imam me preguntó: ¿Cuál es el significado del versículo: «Y recuerde el nombre de su Señor y ofrece su Salat» (Suratul-‘Alâ [87]: ayah 15)?

Dije: Cada vez que recordaba el Ism (nombre) de su Señor, se ponía de pie y rezaba. El Imam me dijo: Así es, Allah lo había agobiado mucho, pero esto iría más allá de los límites de lo que se puede lograr. Entonces dije: ¿Puedo ser tu rescate, cómo es entonces? El Imam respondió: Cada vez que recordaba o recitaba el Ism de Allah, enviaba Salawat sobre Muhammad y Ale Muhammad. Los santos Imames son el Ism de Allah.

En una conversación con el Imam Abu Ya’far, Tawus Yamani le preguntó al Imam: Por favor, infórmeme acerca de aquel Salat que uno puede ofrecer sin Wudhu (ablución) y sobre aquel Sawm (ayuno) en el que no está prohibido ingerir alimentos. El Imam respondió: La Salat que se puede ofrecer sin Wudhu es enviando la Salawat a Muhammad y Ale Muhammad. Y el ayuno en el cual la ingesta de comida no está prohibida fue el ayuno del silencio, que los Maryas se comprometieron a observar.

Abstenerse de recordar el Ghair Allah en la Salat

«En verdad, Allah ha prohibido la carroña, la sangre, la carne del cerdo y la de todo animal sacrificado en nombre de otro que no sea Allah» (Suratul-Baqara [2]: ayah 173). Sin embargo, todo lo que se lleve a cabo para el Ghair Allah no será aceptado, con la excepción de los intoxicantes al cual Allah dice: Lo aceptaré como se salvó de la destrucción.

Y no se postraron ante Adam, él fue la dirección para ellos en la que se postraron ante Allah el Altísimo, y hubo una marca de reverencia de su majestad. No le conviene a nadie postrarse ante otro que no sea Allah, o ser sincero con él como ser sincero con Allah, y reverenciarlo postrándose ante Adam como reverenciando ante Allah.

Allah el Altísimo dice: «Así les hará ver Allah sus obras, para su propia desgracia. Y nunca saldrán del Fuego» (Suratul-Baqara [2]: ayah 167) y que han trabajado en el mundo para otro que no sea Allah. Verán que otros que han trabajado para Allah han recibido grandes recompensas de Allah, se verán a sí mismos y verán que no tienen ninguna recompensa con ellos, ya que sus esfuerzos fueron para otros que no sea Allah, o que llevaron a cabo sus obras de una manera distinta a la que Allah les ordenó que realizaran.

Los santos Imames no son Ghair Allah

«En verdad, aquellos que no creen en Allah y en sus Mensajeros y quieren hacer diferencias entre Allah y sus Mensajeros, dicen: Creemos en algunos pero no creemos en otros. Queriendo tomar una postura intermedia entre unos y otros, son los verdaderos incrédulos. Y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante» (Suratun-Nisâ’ [4]: ayahs 150-151).

En la interpretación del versículo anterior, un hadith qudsi es citado en el Tafsir Qumi, que si una persona viene a ti Oh Profeta y niega tus buenas palabras y rechaza las instrucciones divinas y no acepta a ‘Ali, seguramente sus mentiras lo han perjudicado. Y diciendo que aquellos que no creen en Allah y sus Mensajeros, y quieren hacer una distinción entre Allah y sus Mensajeros dicen: Creemos en algunos y no creemos en otros. Reconocieron al Mensajero de Allah pero negaron a Amir al-Mu’minin (Príncipe de los Creyentes), y quieren abrirse un camino intermedio de lo que ha sido revelado, aquellos son los verdaderos incrédulos.

En una carta (Tuqi Mubarak), el Imam Zaman dice: Oh Allah, no hay diferencia entre Tú y Muhammad y los Ale Muhammad, excepto que Tu eres su Creador y ellos son la Creación. Ellos son los gobernantes sobre la mayoría nominadas por Ti.

Una mirada superficial de algunos versículos sagrados del Corán, según el enfoque de aquellos que piensan que no necesitan el hadith y que el Sagrado Corán es suficiente para su salvación, es decir, los seguidores de Abul-Wahab, a menudo recitan el versículo de la Suratul-Fatiha y enfatizan: iyaka naabudu wa iyaka nastain (solo a ti adoramos y solo a ti pedimos ayuda), mientras rechazan convenientemente todos los versículos que permiten la ayuda de los intercesores, ver por ejemplo «¡Oh Creyentes! Temed a Allah y busca la manera de acércate a Él y esfuérzate por Su causa, quizás, así, tengas éxito» (Suratul-Mâ’idah [5]: ayah 35); «Él conoce lo que tienen entre sus manos y lo que tienen a sus espaldas y no interceden por la salvación de nadie excepto de quien Allah esté satisfecho y sólo por temor a Allah se angustian» (Suratul-Anbiyâ’ [21]: ayah 28); «¿Quién puede interceder por alguien ante Allah, si no es con Su permiso? Allah conoce lo que hay ante ellos y lo que hay tras ellos, mientras que ellos no abarcan nada de Su conocimiento, excepto lo que Allah quiera enseñarles» (Suratul-Baqara [2]: ayah 255); «Ese día no servirá la intercesión excepto de aquel a quien el Clementísimo de permiso y de cuya palabra Allah esté satisfecho» (Suratu Ta Ha [20]: ayah 109). De manera similar, una gran cantidad de versículos que han sido revelados en el reconocimiento y alabanza del Árbol Piadoso de la Familia, los Ahlul-Bayt, la progenie del Profeta, y en la condena de algunas familias y su linaje, son completamente ignorados por ellos.

En resumen, los santos Imames nos han instruido a adorar al Señor del Universos y nos han demostrado adorar a su Señor. En el ritual de adoración, es decir, la Salat, las Palabras de Allah según se revelan en los versículos sagrados nos recuerdan a los Ahlul-Bayt y su elevado estatus. Por ejemplo, cuando recitamos la Suratul-Fatiha ihdina siratal-mustaqim, nos recuerda a los Ahlul-Bayt. Rasulullah dijo: El significado del versículo anterior es: El Camino que conduce hacia ‘Ali es la Siratal-Mustaqim (el Camino recto).

«En verdad, Allah es mi Señor y vuestro Señor, así pues ¡Adoradle! Este es el camino recto» (Suratu Ale ‘Imrân [3]: ayah 51). Salman Farsi narra del Profeta, como parte de una larga tradición, que la Siratal-Mustaqim que Allah ha mencionado en el versículo anterior se refiere a Amir al-Mu’minin. Además, es narrado por Ibn Abbas que el Profeta dijo: Oh ‘Ali, tú eres el auténtico Camino hacia Allah, la Siratal-Mustaqim y tú son los Yasubul-Mu’minin (criterios para separar).

La adoración y el Tawhid

«Levanta pues, tu rostro hacia la religión, como un buscador de la fe pura, siguiendo la naturaleza esencial en la que Allah ha creado a los seres humanos. En la creación de Allah no hay cambios. Esta es la verdadera religión pero la mayoría de las personas no tienen conocimiento» (Suratur-Rûm [30]: ayah 30). Allah ha creado a la humanidad en Su naturaleza. El Imam ‘Ali al-Ridha (as) dijo: Este es La illaha ila llah Muhammadur-Rasulullah Ali Amir al-Mu’minin, ¡Y esto es el Tawhid!

¿A quién adoramos en la Salat?

Una vez Sadir le dijo al Imam Ya’far al-Sadiq (as), que un cierto grupo de personas creen que ustedes los Aimmah son Allahiya, dignos de adorar, según nos lee el Sagrado Corán: «Allah es aquel que es un divino en los cielos y un divino en la Tierra. Allah es el sabio, el Conocedor de todo» (Suratuz-Zujruf [43]: ayah 84). El Imam dijo: Oh Sadir, mi oído, mi vista, mi piel, mi carne, mi sangre y mi cabello desdeñan a tales personas, y Allah también los desprecia. No siguen mi religión y la religión de mis ancestros. Dije: Por Allah, Allah no me colocará con ellos en el Día de la Resurrección. La única cosa de Allah hacia ellos será Su ira. Entonces el narrador dijo: Entre nosotros hay un grupo de personas que creen que ustedes son mensajeros y ellos nos leen el Sagrado Corán: «¡Oh Profetas! Comed de los alimentos puros y obrad rectamente. En verdad, Yo conozco bien lo que hacéis» (Suratul-Mu’minûn [23]: ayah 51). El Imam dijo: Oh Sadir, mi oído, mi vista, mi piel, mi carne, mi sangre y mi cabello desdeñan a tales personas, y Allah y su Mensajero también los desprecian. No siguen mi religión y la religión de mis ancestros. Dije, por Allah, Allah no me pondrá con ellos en el Día del Juicio. La única cosa de Allah hacia ellos será Su ira. El narrador preguntó: ¿Qué son entonces? El Imam dijo: Somos los tesoros del conocimiento de Allah. Somos los traductores de los Mandatos de Allah. Somos los Infalibles. Allah ha ordenado a las personas que nos obedezcan y les ha prohibido desobedecernos. Somos los defensores de la Autoridad Divina sobre todo lo que está debajo de los Cielos y sobre la Tierra.

También decimos en la Ziyarat al Imam: Ustedes son la Nur elevada que nos rodea cuando ofrecemos la Salat y a través de ustedes está nuestra salvación.

2° Parte

En la primera parte de la Salat, hemos intentado introducir el aspecto batin (esotérico) de la Salat. Los hadith que se ocupan de cuestiones relacionadas con la ejecución y realización de la Salat, están incluidos en esta segunda parte.

La Salat es uno de los cinco pilares del Islam, el Imam Abu Ya’far dijo: El Islam fue construido sobre cinco pilares: la Salat, la Zakat, la Peregrinación, el Sawm y la Walaya. Zrara preguntó: ¿Cuál es el más importante entre estos cinco pilares? El Imam respondió: la Walaya es la más importante, porque es el alma y su Wali son la evidencia sobre los adoradores. Además, según varias tradiciones de los santos Imames, la Salat no se acepta hasta que se acepte la Zakat.

La Salat es un acto extremadamente importante de adoración, como todos sabemos, su aceptación depende de la adhesión a la verdadera fe. Por lo tanto, las recompensas de ofrecer Salat están sujetas a estas condiciones sin las cuales no serán de ningún beneficio. El primero y el más importante es la Wilaya (sumisión total a los mandatos divinos de Allah, de Rasulullah y de los Imames, como lo explican los inmaculados en los hadith).

Sin embargo, antes de recitar la Salat, uno debe estar tahir (limpio) de cuerpo y ropa en un lugar donde es permisible ofrecer la Salat. La Zakat debe ser pagado o se paga Zakat (la Salat no se acepta sin pagar Zakat, el cual debe ser pagado a un mu’min), si han realizado el Wudhu.

Los hadith sobre los diversos aspectos de la realización de la Salat son compilados para que nuestros actos de adoración se lleven a cabo de acuerdo con los Mandatos de Allah tal como nos demostraron y narraron Sus representantes Divinos, los Ahlul-Bayt. Sin embargo, algunos antecedentes de la importancia de la Salat, donde su zahir (exotérico) se da a continuación:

Ha sido narrado por Abu ‘Abdullah diciendo: Los Salat obligatorios y opcionales son cincuenta y un Rak’at, de los cuales hay dos Rak’at después del Isha para ser rezados en forma sentada, contandose como un Rak’at (similar a cuando uno reza estando de pie). Los Salat obligatorio son diecisiete Rak’at y los Salat opcionales son treinta y cuatro Rak’at.

La fe es inútil a menos que uno actúe según lo que uno cree

De Ahmad ibn Muhammad ibn Isa, quien reporta de Adam ibn Ishaq, que escuchó de Hasham, quien tomó de al-Haitham al-Tamini, quien ha dicho lo siguiente: Al-Haitham al-Tamimi dice que Abu Abdullah dijo: ¡Oh Mithm al-Tamimi! Aquellas personas quienes creen superficialmente pero no creen desde sus corazones no obtendrán ningún beneficio de su fe. Sin embargo, aquellos quienes creen de corazón pero no lo practican tampoco obtendrán ningún beneficio. Por lo tanto, uno no tiene la creencia si es solo zahir (exotérico) a menos que también tenga lo batin (esotérico), y de manera similar uno no tiene fe si es solo batin (esotérico) sin haberlo realizado y demostrado.

Wudhu (ablución) y Ghusl (tomar un baño)

Antes de la Salat uno debe tomar Wudhu (antes del wudhu uno debe estar limpio y usar ropa limipia). Uno también debería saber qué hacer cuando el Wudhu es inválido. La máxima cantidad de agua para el Wudhu es aproximadamente 750 ml, al usar más agua el Wudhu se vuelve inválido, ya sea para untarse el rostro y las manos.

La niyah (intención) de la Salat y la recitación

Para ofrecer la Salat, uno debe tener derecho legítimo al lugar donde uno tiene la intención de ofrecer la Salat. La recitación de la Salat para hombres y mujeres es la misma, pero las posturas de pies, inclinación y sentado son diferentes.

Como se cita principalmente en los libros básicos de la Salat, uno necesita recitar antes de comenzar la Salat (oración) una niyah, es decir, “ofrezco la Salatul-Fayr de dos rakat’ qurbatin”. Este prerrequisito no se encuentra en las tradiciones de los Imames inmaculados, más bien es una simple niyah en la propia mente y se considera suficiente; ver por ejemplo las siguientes tradiciones:

Abu Ya’far (as) ha dicho: Si te olvidas de realizar la Salatul-Duhr hasta que realices el Salatul-Asr, entonces recuerda en medio de la Salat o después de completar un Salat, considerando que es el primero (Salatul-Duhr que se olvidó) y luego recitas la Salatul-Asr.

Amir al-Mu’minin (as) dijo: No desvíes tu atención de la Salat. Allah le dirá al siervo que desvía su atención de la Salat: Quédate conmigo siervo mío, ciertamente soy mejor para ti que para lo que estas recurriendo.

Cuando el siervo desvía su atención de la Salat, Allah le dice: ¡Oh mi siervo! ¿Donde está tu propósito? ¿A quien buscas? ¿Quieres otro Señor? ¿Quieres un protector que no sea yo? ¿O algún otro perdonador? Yo soy el más indulgente, el más misericordioso, y el mejor dador. Te daré recompensas que están más allá de tu imaginación, así que pon atención en mi, y te prestaré mi atención, y los ángeles también dirigirán su atención hacia ti.

Si prestas atención, entonces tus pecados cometidos debido a la negligencia pasarán, pero si te desvías de nuevo, entonces Allah te hablará nuevamente, y luego tus pecados de negligencia volverán otra vez. Cuando vuelves a estar atento por tercera vez, Allah te habla nuevamente y acepta tu Salat, perdonando tus pecados anteriores. Pero cuando desvías tu atención por cuarta vez, Allah se aparta de ti, y los ángeles se alejan de ti, diciendo: Debido a que te apartas, Oh siervo nuestro, nos hemos alejado.

Adhan e Iqamah

Ha sido narrado de Abbas ibn Hilal que lo escuchó de Abi al-Hasan al-Ridha (as) decir: Quien recita la Salat después de pronunciar el Adhan e Iqamah, dos filas de ángeles recitan la Salat detrás de él, pero si recitó la Salat después de pronunciar solamente la Iqamah, entonces un ángel se parará sobre su lado derecho y otro ángel sobre su lado izquierdo para recitar la Salat. Entonces el Imam dijo: Lo mejor es conformarse con las dos filas de ángeles, es decir, pronunciar ambas Adhan e Iqamah.

La Salat empieza con el Takbir

Es una narración del hadith anterior a través del padre de Hammad, quien toma de Hariz, que narra Zurarah quien ha dicho que Abu Ya’far (as) dijo: Cuando te levantes para la Salat decir el Takbir (Allahu Akbar) y levanta tus manos. Pero no permitas que tus palmas se eleven más arriba que tus oídos. Mantelos a los lados de tu rostro.

La Salawat

Un grupo reporta de Ahmad ibn Muhammad, quien toma de Husayn ibn Said, quien recoge de Nazar ibn Suweyd, quien cita de Abdullah ibn Sinan, quien narra de Abdullah ibn Sulayman quien dijo: Le pregunté a Abu Abdullah (as) sobre aquel hombre que recordó al Profeta durante la Salat prescrita, cuando estaba en Ruku o en postración, si podía enviar Salawat (bendiciones) mientras estaba en ese estado. Entonces el Imam dijo: Sí. Enviar Salawat sobre el Profeta de Allah es como la exclamación del Takbir, la glorificación, y diez recompensas. Dieciocho ángeles administraran para entregárselo.

Imam Ya’far al-Sadiq (as) comenzó la Salat diciendo Allahu Akbar

Abu Abdullah (as) se puso recto frente a la dirección de la Qiblah. El Imam permitió que sus brazos y manos descansaran sobre sus muslos, con los dedos juntos uno al lado del otro, mantuvo sus pies cerca uno del otro, solo dejando entre ellos una distancia de tres dedos, con los mismos mirando hacia la Qiblah sin permitirse desviarse de esta dirección y con humildad dijo: Allahu Akbar (Allah es Grandioso más allá de toda descripción).

Luego el Imam recitó la Suratul-Fatiha (la primera sura del Sagrado Corán) con claridad y fluidez y también la Suratul-Ijlas (Sura 112 del Sagrado Corán). El Imam luego hizo una pausa para respirar mientras aún estaba de pie, y levantó sus manos hacia los lados de su rostro y dijo: Allahu Akbar, mientras estaba quieto.

Ruku’ (inclinación)

Entonces el Imam se inclinó para el Ruku’. El Imam colocó sus palmas sobre sus rodillas permitiéndose apoyarse con las rodillas separadas una de la otra, se arqueó hacia delante hasta que su espalda quedó tan recta que incluso si hubiera habido una gota de agua o de aceite, no fluiría hacia ningún lado. Estiró el cuello hacia delante, bajó los ojos y luego dijo con claridad y fluidez tres veces: Subhanna Rabbiul-Azim wa Bihamdih (Alabado sea Allah, el Grandísimo, quien está libre de todos los defectos).

La posición de pie tras el Ruku’

Entonces el Imam se levantó derecho. Mientras estaba de pie el Imam dijo: Sami’a llahu Liman Hamidah (Allah oye a todos los que lo alaban). Luego el Imam mientras estaba de pie, levantó las manos hacia los lados de su rostro y dijo: Allahu Akbar. Por lo tanto, el Imam se inclinó para ir a la sajdah (postración). El Imam abrió sus palmas con sus dedos cerrados uno al lado del otro, los colocó cerca de sus rodillas en los próximos lados a su rostro y dijo tres veces: Subhanna Rabbiul-a’ala wa Bihamdih (Alabado sea Allah, el Altísimo quien está libre de todos los defectos).

Realización de la Sajdah (postración)

El Imam no colocó ninguna otra parte de su cuerpo en ningún otro lado del mismo. Realizó la Sajdah en ocho partes de sus extremidades: sus dos palmas, sus dos rodillas, sus dos dedos gordos de sus pies, su frente y su nariz.

El Imam dijo: Colocar siete partes de estas extremidades en el suelo es obligatorio durante la Sajdah, pero una de ellas (la nariz) no es obligatoria. Luego Abu ‘Abdullah dijo: No debes realizar la Sajdah en nada excepto en la tierra o en lo que crece de la tierra a excepción del algodón y el lino.

Imam Abu Ya’far dijo: Toda la frente, desde la linea del cabello hasta las cejas es para la Sajdah, incluso si la parte de esta área que cae al suelo tiene el tamaño de un dirham o tiene el tamaño de la punta de un dedo, entonces esa área es suficiente.

La postura sentada entre los dos Sayuds (postraciones) 

Entonces el Imam levantó su cabeza de la Sajdah. Mientras se movía hacia la postura sentada el Imam recitó: Allahu Akbar. Luego el Imam se sentó en su muslo izquierdo colocando la parte posterior de su pie derecho sobre la planta de su pie izquierdo y dijo: Astagfirullah Rabbi wa Atubu Ilaih (Busco el perdón de Allah, mi Señor y me dirijo a Él en arrepentimiento). Luego el Imam dijo: Allahu Akbar, inclinándose para la segunda Sajdah diciendo lo que el Imam había dicho en el primer Sajdah tres veces: Subhanna Rabbiul-a’ala wa Bihamdih.

El Imam no colocó ninguna otra parte de su cuerpo en ningún otro lado durante el Ruku’ o la Sajdah. El Imam separó los codos y no colocó los brazos en el suelo. De esta forma, el Imam realizó dos Rak’at de Salat. El Imam mantuvo los dedos de sus manos uno al lado del otro cuando recitaba el Tashahhud (testimonio) en la posición sentada (similar al sentado entre las dos Sajuds). Cuando el Imam terminaba de decir el Tashahhud recitaba el Taslim (salutaciones) y finalizaba la Salat.

Amir al-Mu’minin dijo: Y cuando te sientas en tu lado izquierdo mientras tu pie derecho cruza la planta de tu pie izquierdo, simbólicamente indicamos que hemos establecido el camino recto y hemos aniquilado la falsedad.

Recitando el Qunut

El Imam Abu ‘Abdullah (as) ha dicho que es suficiente para el Qunut decir: Allahumma ighfir lana wa arhamna wa a’afina wa a’fu anna fid-dunya wa ajirati innaka ala kulli sha’i qadir (Oh Allah, perdónanos, concédenos la misericordia, la buena salud y perdónanos en este mundo y en la próxima vida, Tu tienes el poder sobre todas las cosas).

Recitando el Tashahhud

Amir al-Mu’minin (as) dice: En el Tashahhud renovamos nuestra fe, la reanudación del Islam, la aprobación de la muerte y la resurrección después de la muerte. Y debemos decir: Ashhadu la illaha ila Allah wahdahu la sharika llah wa ashhadu anna Muhammadan abduhu wa Rasuluh wa ashhadu anna Aliyyu wali Allah Allahumma sali ala Muhammadin wa ale Muhammad assalamu alayna wa ala ibadillahi assalihin wa rahmatullahi wa barakatu.

La posición de pie tras los dos Sayuds (primer y tercer Rakat)

Por su cadena se transmite de Muhammad ibn Ahmad ibn Yahya, quien narra de Yaqub ibn Yazid, quien toma de Muhammad ibn al-Hasan ibn Ziyad, quien recoge de Muhammad ibn Abu Hamza, y este de ‘Ali ibn al-Hazawwir, quien reporta de Asbagh ibn Nubata quien dijo: Amir al-Mu’minin (as) cada vez que levantaba la cabeza de los Sajdahs, permanecía sentado hasta que estuviera en reposo, luego se ponía de pie.

Entonces se le dijo: ¡Oh Amir al-Mu’minin! Ocurrió que antes de ti, Abu Bakr y Umar, cada vez que levantaban la cabeza de los Sajdahs, se levantaban sobre la base de sus pies como el camello tiende a levantarse.

Asi que Amir al-Mu’minin dijo: Pero más bien, aquello es hecho por la gente de la aversión. Verdaderamente esto proviene de la dignidad de la Salat. Luego el Imam dijo: Después de los dos Sajdahs de la Salat, debes sentarte hasta que tus órganos reposen, entonces te puedes poner de pie. Esta es nuestra práctica.

La Salat finaliza con el Taslim (Salutación)

Ha sido narrado por ‘Ali ibn Muhammad, quien toma de Sahl ibn Ziyad,  quien recoge de Ya’far ibn Muhammad al-Ashary, y éste de al-Qaddah, quien dijo haber escuchado a Abu Abdullah decir: La ablución es la apertura de la Salat y el Takbir marca el inicio y el Taslim lo termina.

De Muhammad ibn Yahya, quien recoge de Ahmad ibn Muhammad, quien reporta de Husayn ibn Said, quien toma de Fazalat ibn Ayub, y éste de Husayn ibn Usman, quien narra de Ibn Muskan, que dice al-Halby, que Abu Abdullah le dijo: Lo que sea que digas de Allah y su Profeta es de la Salat. Tan pronto como digas la frase, los saludos sean sobre nosotros y los siervos justos de Allah, entonces has terminado la Salat.

Por esta cadena de narraciones a través de Ibn Muskan, quien reporta de Abu Basir, quien cita que Abu Abdullah dijo: Siempre que estés en la fila, realiza el Taslim saludando desde tu derecha y un saludo desde tu izquierda, porque a tu izquierda está el que te está saludando y cuando eres el líder de la oración y saludaste, así que saluda mientras te enfrentas a la Qiblah.

Tasbih (glorificación) y súplicas después de la Salat

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Muhammad, quien narra de Sahl ibn Ziyad, quien toma de Muhamad ibn Abdul-Hamid, quien reporta de Safwan, quien recoge de Ibn Muskan, quien cita a Abu Basir, que Abu Abdullah hubo de decir: En el Tasbih de Fatima, se comienza con la exclamación del Takbir (Allahu Akbar) treinta y cuatro veces, luego Alhamdulillah (la alabanza es para Allah) treinta y tres veces, finalmente Subhanallah (la gloria es para Allah) treinta y tres veces.

Ha sido narrado de ‘Ali ibn Ibrahim, quien toma de su padre y éste de Hammad, quien recoge de Hareyz, quien reporta de Zurara, quien escuchó a Abu Ya’far haber dicho: La súplica después de la Salat obligatoria es superior que la Salat voluntaria.

Sajdah-e-Shukar (postración de gracias)

Es narrado del Imam ‘Ali ibn al-Husayn (as): Al realizar la postración de gracias, baja tu mejilla derecha al suelo y recita: Allahumma la taslubuni ma ana’mtu bihi, Aliyya min Wilayatika wa Wilayati Muhammadin wa Ali Muhammad (Oh Allah, no me quites lo que me has otorgado, tu wilaya, la wilaya de Muhammad y la familia de Muhammad). Luego colocas tu mejilla izquierda en el suelo y reitera lo anterior.


 

 

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