TRADICIÓN


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LA TRADICIÓN GNÓSTICA DEL VIAJE CELESTIAL

miraj

El Mi’raŷ o la ascensión celestial del Profeta Muhammad (saww) es el viaje nocturno que tomó el Santo Profeta (saww) durante una noche alrededor del año 621 de nuestra era. El viaje celestial ha sido descrito tanto en su forma física y espiritual. Los acontecimientos de este viaje están en la Suratul-Isrâ’ del Sagrado Corán, y los detalles de éste provienen de los hadith (narraciones tradicionales) y de los akhbar (colecciones de los reportes de las enseñanzas, hechos y dichos del Santo Profeta y su bendita Familia). El recuerdo de este viaje nocturno es uno de los acontecimientos más significativos en el calendario islámico y el propósito más importante de revivir la experiencia intima del Santo Profeta (saww) en la noche del Mi’raŷ.

El Mi’raŷ del Profeta Muhammad (saww) ha sido claramente explicado en dos surahs (capítulos) del Sagrado Corán. En otros capítulos también hay referencias a este viaje. Primero en la Suratul-Isrâ’ (17) ayât 1, el Santo Profeta (saww) viaja sobre el corcel Buraq hasta la mezquita más lejana (Jerusalén) donde encontramos que nos dice:

سُبْحَانَ الَّذِي أَسْرَى بِعَبْدِهِ لَيْلاً مِّنَ الْمَسْجِدِ الْحَرَامِ إِلَى الْمَسْجِدِ الأَقْصَى الَّذِي بَارَآْنَا حَوْلَهُ لِنُرِيَهُ مِنْ آيَاتِنَا إِنَّهُ هُوَ السَّمِيعُ البَصِيرُ

«Gloria a Quien hizo viajar a su Siervo de noche, desde la Mezquita Sagrada a la Mezquita lejana, cuyo entorno hemos bendecido, para hacerle ver parte de Nuestros signos. En verdad, Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve

Este versículo del Sagrado Corán nos dice que el propósito ideal del Mi’raŷ era que Al-lâh subhanna wa ta’ala (glorificado y altísimo) le mostrase sus signos. Y luego encontramos en la Suratun-Naŷm (53) ayât 18, lo siguiente:

لَقَدْ رَأَى مِنْ آيَاتِ رَبِّهِ الْكُبْرَى

«Ciertamente, vio parte de los grandes signos de su Señor

Este versículo confirma que el Profeta Muhammad (saww) fue testigo de las grandes señales de su Señor. Ahora veamos en la doctrina shiíe y miremos quienes son los Ayatullâhs (signos de Al-lâh) citado en las tradiciones del Kitab al-Kafi, hadith 530, capítulo 18, párrafo 3: Muhammad ibn Yahya ha narrado de Ahmad ibn Muhammad, quien a su vez tomó de Muhammad ibn Abu ‘Umayr o de Muhammad ibn al-Fudayl que tomó de Abu Hamza quien ha dicho lo siguiente: «Una vez le dije a Abu Ya’far, recipiente del convenio supremo divino, Que Al-lâh guarde mi alma en servicio por tu causa, tus seguidores shiíes preguntan sobre el significado de las palabras de Al-lâh, “¿Acerca de qué se preguntan unos a otros? Por la enorme noticia” (Suratun-Nabâ’ [78], ayats 1-2). El Imam, recipiente del convenio supremo divino, dijo, “Depende de mi decisión. Puedo o no puedo decirles.” Luego dijo: “Sin embargo, quiero decirte el significado de esto.” Entonces le pregunté cuál es el significado de “¿qué se preguntan unos a otros?” El Imam dijo, “Se refiere a ‘Ali, Amir al-Mu’minin, recipiente del supremo convenio divino.” ‘Ali siempre decía, “Ninguno de los signos de Al-lâh, el Glorificado, el Altísimo, es más grande que yo y ninguna de las noticias de Al-lâh es mayor que yo”

Los hadith sobre el Mi’raŷ

Discutiremos nuestro tema bajo los siguientes epígrafes:

  1. ¿Cuáles fueron las observaciones de los ángeles quienes se reunieron con el Profeta Muhammad (saww)?

Es citado del Kitab al-Kafi que cuando el Profeta Muhammad (saww) alcanzó el primer cielo, el Santo Profeta (saww) fue saludado por los ángeles quienes le preguntaron, « ¿cómo está tu hermano? Cuando regreses, ofrécele nuestros saludos.»

El Bendito Profeta (saww) les preguntó: « ¿cómo ustedes lo saben?» Ellos respondieron, «Cómo podemos no conocerle, cuando nosotros hemos tomado el juramento de ti, de tu hermano y de sus shiíes; y realizamos la ziyarat en los rostros de sus shiíes cinco veces al día, que son los tiempos de la Salat; y hemos recitado el Darud y el Salam sobre ti y sobre él.» En el segundo cielo, Yibrail introdujo al Santo Profeta (saww) y todos le ofrecieron saludos y salutaciones, y dijeron «Por favor saluda a ‘Ali una vez que vuelvas a la tierra.» El Santo Profeta (saww) dijo: « ¿Cómo obtuvieron su marifat  (reconocimiento)?» Ellos respondieron, «Hemos prestado juramento a ti, a él y a sus shiíes desde el primer día, y hemos realizado la ziyarat en los rostros de sus shiíes cinco veces al día.» La misma conversación se repitió en el tercer y cuarto cielo. En el cuarto cielo, el Santo Profeta (saww) guío las oraciones, y entonces un ángel vino y le cuestionó, « ¿Pregúntales por qué obtuvieron la profecía?» Y el Santo Profeta (saww) respondió, «Sobre su Wilaya y la Wilayatu-‘Ali.» Tafsir anwaarun-najaf, volumen 8, página 260-262.

  1. ¿Cuál fue la Kalima (palabra) que el Profeta Muhammad (saww) testimonió?

Abu Hamra narra que el Bendito Profeta (saww) dijo: «En la noche del Mi’raŷ, vi escrito sobre los pilares del Paraíso, Yo soy Al-lâh y no hay divinidad excepto Yo; Creé el Jannati-Adn con mi Mano de Poder, Muhammad es Mi Creación y el Profeta Elevado, y le ayudé a través de ‘Ali.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 262, hadith 21; y también en el capítulo Aimmah Masumin, según las tradiciones sunnis, página 331, hadith 2.

El Shayj Muhammad ibn ‘Ali Khazar Qummi narra con su isnad (cadena de narradores) en su libro kafayatul-athaar de Anas ibn Malik (ra) que el Santo Profeta (saww) dijo: «Cuando fui a los cielos, vi la Kalima escrita sobre el Trono La il-laha ila Al-lâh Muhammad Rasulu-lâh ayyaddathi bi ‘Ali wa nasrathu, y vi los nombres de los Aimmah escritos en luz los cuales incluyen a ‘Ali, mis nietos, y nueve descendientes; Le pregunte a Al-lâh, ¿cuáles son estos nombres?»

Al-lâh dijo: «Ellos son los Awsiya (depositarios) y herederos tuyos; Daré la recompensa a través de ellos a los piadosos y daré castigo a los pecadores a través de ellos.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 318-319, hadith 113.

Shayj Hasan Tusi narra con su isnad de Ibn Abbas que narró del Santo Profeta (saww) que dijo: «Vi sobre la puerta del Paraíso escrito, No hay divinidad excepto Al-lâh; y Muhammad es su Rasul, ‘Ali es el amado de Al-lâh, Hasan y Husayn son los elegidos; Fatimah es la devota especial de Al-lâh, y aquellos quienes tienen rencores contra ellos, que la eterna Maldición de Al-lâh sean sobre ellos.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 300, hadith 82.

  1. El hadith el cual menciona que el mandato de la Wilayat fue dada en los cielos, y que el Imam ‘Ali (as) fue declarado Imamul-Muttaqin (Imam de los Piadosos)

Ibn Abbas narró del Profeta Muhammad (saww) que el Santo Profeta dijo: « ¡Oh ‘Ali! Tu eres el Imam de los musulmanes y el Amirul-Muminin (Príncipe de los Creyentes), el Guía de los hombres con rostros resplandecientes, el Huyyatullah (Prueba de Al-lâh) tras de mi sobre toda la creación, el Sayidul-Wasin (Señor de los Depositarios), y el Wasi de los representantes de los Profetas. ¡Oh ‘Ali! Cuando fui al Mi’raŷ, penetré en la Sidratul-Muntaha, entonces llegué al velo de la luz, y fui bendecido por el Señor con la Munayat. El Señor dijo, ¡Oh Muhammad! Yo dije, Labbaik Oh mi Señor. Mi Señor dijo, ‘Ali es el Imam de Mis amigos, hay luz para quien me sigue, y la Kalima la cual ha sido obligatorio para los Muttaqin (piadosos), quienes le obedecen Me obedecen, y quienes lo desobedezcan Me han desobedecido, así que dale estas buenas nuevas.» Shayj Saduq, al-Amali, maylis 49, hadith 16.

‘Ali dijo, « ¡Oh Profeta! ¿Es mi condición tal que fui recordado incluso ahí? El Santo Profeta (saww) dijo, Gracias a Al-lâh por esto. Así que ‘Ali  realizó la postración de agradecimiento. El Santo Profeta (saww) dijo, ¡Oh ‘Ali! Levanta tu cabeza que Al-lah está orgulloso de ti delante de los ángeles.» Una narración similar está también en un hadith qudsiya, página 266-267, hadith 29 y la página 271, hadith 37. En otra narración similar está presente en la maylis 89, hadith 9, que es de un largo hadith. Citamos la parte relevante: La única diferencia aquí, aparte del hecho que es una narración diferente, es que al final, encontramos a Mansur diciendo que es la Gracia de Al-lâh, quien da a quien Él desea hacerlo. Similarmente, lo encontramos en el Amali del Shayj Saduq, maylis 50, hadith 14 del mismo libro.

Ibn Abbas ha narrado del Profeta Muhammad (saww) que el Santo Profeta dijo: « !Oh ‘Ali! Tu eres el Maestro de la Fuente; el dueño de la Bandera; el que cumple mis promesas; el amado de mi corazón; heredero de mi conocimiento; el depositario de la herencia de los Profetas; el Confiable de Al-lâh sobre la tierra; la Prueba de Al-lâh, el Pilar de la fe; la lámpara de la guía; y el conocimiento del cual ha sido elevado para los pueblos del mundo. Quienquiera que te siga, tendrá éxito y quienquiera dejarte será destruido; tu eres el Camino Abierto; la Siratul-Mustaqim (el Camino Recto); el Guía de aquellos con los rostros brillantes; Yasubul-Mu’minin; el Maestro de aquellos de quienes Soy el Maestro; Yo soy el Maestro de cada creyente hombre y de cada creyente mujer; nadie te amará excepto el de nacimiento legítimo; y ninguno guardará rencor contra ti sino del nacimiento ilegítimo. Cuando fui al Mi’raŷ, Al-lâh me habló, y me dijo que te dijera que tú eres el Imam de Sus amigos, y para aquellos quienes me obedecen, hay luz para ellos. ¡Oh ‘Ali! Felicitaciones por esta Bendición.»

Y encontramos en la obra Amali del Shayj Saduq, donde Ibn Abbas ha narrado que el Santo Profeta (saww) le dijo a ‘Ali cuando estaba sentado en la Masyid Qaba en la presencia de los Ansar: « ¡Oh ‘Ali! Tu eres mi hermano y yo soy tu hermano; ¡Oh ‘Ali! Tu eres mi Wasi, mi Califa, y el Imam de mi Ummah (comunidad) tras de mí. Al-lâh ama al que te ama y odia al que te odia; Al-lâh tendrá rencor para quien tenga rencor contra ti; Al-lâh ayudará a quien te ayude; y Al-lâh degradará a quien trate de hacerte esto. ¡Oh ‘Ali! Tú eres el esposo de mi hija y el padre de mi progenie. ¡Oh ‘Ali! Cuando fui al Mi’raŷ, Al-lâh tomó un Juramento con respecto a ti y de mí, diciendo: ¡Oh Muhammad! Yo respondí: Labbaik. Al-lâh dijo: ‘Ali es el Imam de los piadosos, guía de los hombres con los rostros brillantes, y el Príncipe de los Creyentes.» Narraciones similares están presentes en el Hadith Qudsiya de Hurr al-Amili, página 268, hadith 32. Lo encontramos también en la maylis 72, hadith 17.

Y en el mismo maylis 56, en el hadith 10, encontramos los tiempos de la revelación los cuales son mencionados en el versículo coránico de la Suratul-Ma’ida (5), ayât 67: «Oh Profeta predica lo que te fue revelado…» El hadith nos dice que esto se realizó en el tiempo cuando el Santo Profeta fue al Mi’raŷ. El hadith es largo y cubre el evento de Ghadir Jum, así que sólo cubrimos una parte de ello el cual trata con nuestro tema. «El Santo Profeta (saww) siguió avanzando en su viaje siempre y cuando Al-lâh quisiera y entonces escuchó a su Señor decir, Yo soy Mahmud (el más Digno de Alabanza) y tú eres Muhammad (el alabado). Derivo tu ism (nombre) de Mi ism; quien se acerca a ti, se acerca a Mí; y quien se aleja de ti, se aleja de Mí. Dile a mi pueblo acerca de la Bendición que te he dado. Yo no envié a ningún Profeta, sino que hice un Wazir (vicerregente) para él. Tú eres el Profeta y ‘Ali es tu Wazir. El Santo Profeta dijo: En la noche del Mi’raŷ, Al-lâh hizo una promesa con respecto a ‘Ali en tres Kalimat (palabras) y Al-lâh dijo: ¡Oh Muhammad! ‘Ali es el Imamul-Mutaqin, guía de la gente de rostros brillantes, y el Yasubul-Mu’minin.»

Ibn Abbas narró que el Santo Profeta (saww) dijo «que cuando fue al Mi’raŷ, fue llevado a la Sidratul-Muntaha, y desde ahí a los velos de la Nur, mi Señor dijo: ¡Oh Muhammad! Tú eres mi abd (esclavo) y Yo soy tú Señor, así que realiza el tawazu delante de mí, sé mi abd solamente y confía en Mi; Yo soy razi en la que tú eres mi abd, mi habib (amigo), rasul y nabi, tu hermano ‘Ali es el khalifa, la puerta de la Salvación y el Imam de Mi creación, Mis amigos serán conocidos de Mis enemigos por causa de él; por causa de él, el partido shaytani se diferencia de Mi partido; la religión se establecería a causa de él; Mi legislación estará protegida; Mis mandatos son implementados; debido a los Aimmah (Imames) de su progenie, Yo tendré misericordia de Mi creación; por causa del Qaim (el libertador), Mi tierra sobrevivirá para mi tasbih, tihlil, taqdis, takbir, y tamyid, limpiaré Mi tierra de Mis enemigos; declararé la tierra como herencia para Mis amigos; degradaré la kalima de kufr y elevaré Mi kalima; debido a él, hombres y ciudades sobrevivirán; le doy el ilm (conocimiento) de todos los tesoros y minas; le muestro Mis secretos; le ayudo a través de Mis ángeles; de modo que Mi amr (mandato) es implementado; y Mi religión es anunciado; él es Mi Wali al-Haqq, Mahdi y Abd.» Maylis 92, hadith 4. Una narración similar está presente en un hadith qudsiya de Hurr al-Amili, página 276, hadith 46.

‘Ali ibn Hamza narra que Abu Basir dijo del Imam Ya’far (as), mientras estaba sentado ahí, « ¿cuántas veces el Profeta tuvo el Mi’raŷ? El Imam respondió dos veces, Yibrail le dijo que se detuviera en un lugar y dijo: ¡Oh Muhammad! Colócate en este lugar, porque éste es el lugar donde ninguno de los Profetas o ángeles habían estado antes. Entonces Al-lâh dijo: ¡Oh Muhammad! ¿Quién es el líder de la ummah tras de ti? El Profeta dijo, Al-lâh conoce mejor, Al-lâh dijo, ‘Ali es el Amirul-Muminin, líder de los Musulmanes, y líder de aquellos cuyos rostros brillaran aquel día; El Imam Ya’far (as) dijo: ¡Por Al-lâh! la Wilaya de ‘Ali viene de los cielos, y no de la tierra.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, páginas 255-256, hadith 8.

Ismail ibn Yabir narró del Imam al-Baqir (as) que dijo en un hadith que cuando el Profeta Muhammad (saww) fue llevado al Mi’raŷ, Al-lâh dijo: « ¡Oh Muhammad! Tu duración se acaba y tu comida se termina, ¿quién estará allí para tu ummah? El Santo Profeta (saww) dijo: He probado a toda tu creación pero no pude encontrar a nadie más obediente que ‘Ali. Al-lâh dijo: ¿quién está allí tras de ti? El Santo Profeta (saww) dijo: He probado a todos pero no pude encontrar a nadie más amado. Al-lâh dijo: Lo mismo está aquí. Y luego Al-lâh dijo: Dile a ‘Ali que él es el signo de la guía, el Imam de Mis amigos, y la luz para aquellos quienes son obedientes.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 269, hadith 34.

Imam Ya’far (as) dijo que el Santo Profeta (saww) mencionó en la noche del Mi’raŷ: «Al-lâh me habló y dijo: ¡Oh Muhammad! Yo dije, labaik. Al-lâh dijo: ‘Ali es Mi huyyat tras de ti, y el Imam de Mi obediencia, quien le obedecerá, Me ha obedecido; y quien le ha desobedecido, Me ha desobedecido; por lo tanto lo nombraré como bandera de guía para que la gente pueda encontrar el verdadero camino y la guía.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 271, hadith 36.

Sulaiman Yufi narró del Imam Ya’far (as) que dijo que cuando el Profeta Muhammad (saww) fue llevado al Mi’raŷ, que alcanzó donde Al-lâh quiso, Al-lâh le habló en privado; y cuando alcanzó el cuarto cielo, Al-lâh dijo: « ¡Oh Muhammad! ¿A quién has designado como tu sucesor? El Santo Profeta dijo: ¡Oh Señor! Elija con el poder que tiene. Al-lâh le dijo: Yo elijo a ‘Ali ibn Abi Talib.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, páginas 275-276, hadith 45.

Khuwarzmi en el libro Majamut-Tabarani dice con su isnad que Abdullah ibn Alim Yahni menciona que el Santo Profeta (saww) dijo: «Me fue revelado tres cosas con respecto a ‘Ali; él es Amirul-Mu’minin, Imamul-Muttaqin y líder de aquellos cuyos rostros brillarán en el día de la Qiyamat. » Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin (como por las tradiciones sunníes) página 322, hadith 2.

Shayj Abu Fatah Karajki cita de Ibn Abbas que el Profeta Muhammad (saww) dijo: « ¡Juro por Aquel que me ha hecho bashir y nazir! El Trono y el escaño no se asentaron, los cielos y la tierra no lograron la estabilidad hasta el tiempo que no fue escrito sobre ello: la il-laha il-la Al-lâh Muhammad Rasulul-lâh ‘Aliyun Waliul-lâh.»

«Cuando Al-lâh me llevó a los cielos, me honró con Su discurso, dijo: ¡Oh Muhammad! Yo dije: Labbaik. Al-lâh dijo: Yo soy Mahmud y tú eres Muhammad, tomé tu nombre de mi nombre; Te di preferencia sobre todas las creaciones; nombré a ‘Ali como un signo de guía para la gente para que les guíe a Mi religión; ¡Oh Muhammad! Hice de ‘Ali Amirul-Mu’minin, así quien trate de ser su amir, Yo lo maldeciré; y quien se oponga a él, Yo lo castigaré; y quien le obedece, Yo lo recompensaré con respeto; ¡Oh Muhammad! Hice de ‘Ali Imamul-Muslimin; así quien intente adelantársele, Yo lo humillaré; y quien trate de oponérsele, Yo lo destruiré; ‘Ali es el representante de todos los Awliya (sucesor divino), y líder de aquellos cuyos rostros brillarán en ese día; y mi Huyyat.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 336, hadith 11.

  1. Descripción de nuestro Mawlana ‘Ali (as) por el Profeta Muhammad (saww)

Encontramos en un hadith: «Imam Ya’far (as) dijo que el Santo Profeta (saww) dijo: Cuando fui llevado a los cielos, y Al-lâh habló conmigo; algo de lo que mencionó incluye: ¡Oh Muhammad! ‘Ali es el primero y el último; ‘Ali es el aparente y oculto; y él es consciente de cada cosa. Yo dije, ¡Oh Señor! ¿No son estas tus características? Al-lâh explicó esto para mí: ‘Ali es el primero, significa que él es el primero de los Imames de quienes tomé juramento; y ‘Ali es el último, significa que él es el último cuyo espíritu tomaré, y él es el dueño de tal vida quien puede hablar; ‘Ali es el aparente, significa que todos aquellos quienes le han sido revelados han sido evidentes para ‘Ali; y ‘Ali es el oculto, significa que los secretos que han sido informados, ‘Ali es también consciente de aquello, y los protege; no hay secreto entre tú y Yo de que él no sea consciente; y no creé ningún halal (lícito) o haram (ilícito) que no sea de conocimiento de ‘Ali.» Del libro Basair al-Darayat, volumen 1, página 526, hadith 36. También del tratado Bihar al-Anwar, volumen 18, página 377, hadith 82.

  1. El lenguaje utilizado en la conversación que transpira en los Cielos

Abdullah ibn Umar dice que escuchó al Santo Profeta (saww) cuando se le preguntó acerca de cuál era el tono de Al-lâh cuando le habló. El Profeta Muhammad (saww) dijo: «Él me habló con el tono de ‘Ali. Le pregunté, ¡Oh Al-lâh! ¿Es Usted o ‘Ali quien me está hablando? Al-lâh respondió: ¡Oh Muhammad! Soy tal que no es como otras entidades; No puedo ser comparado con otros; Ni Yo puedo ser alabado como otros; Yo te creé de Mi Nur y creé a ‘Ali de tu Nur; Cuando leí tu corazón, descubrí que no amas a nadie más que ‘Ali; así que te hablé en su tono para que te sientas más a gusto.» Del libro Kashaful-Ghama fi Ma’arifatul-Aimmah, volumen 1, página 106; también presente en el Bihar al-Anwar, volumen 38, página 312, hadith 14; También Shayj Hurr al-Amili cita este hadith de Khuwarzmi en un hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin (como por tradiciones sunnis) páginas 332-333, hadith 5. Allamah Hashim Bihraini cita este hadith de ibn Shahar Ashub en su libro Muyazat ali Muhammad, Hashim Bihraini, volumen 1, página 383.

  1. La revelación en Qaabu-Qusain

El Santo Profeta (saww) dijo «que en la noche del Mi’raj cuando Al-lâh me hizo visitar los cielos, y cuando llegué a Qusain, más cerca que eso; Al-lah me reveló: ¡Oh Muhammad! Llama a ‘Ali con el nombre de Amirul-Mu’minin. Y Al-lah no nombró a nadie más con ese nombre, ni antes ni después de él.» Shayj Hurr al-Amili, hadith qudsiya, página 302, hadith 86; también en el Tafsir Nuruz-Zaqalayn, volumen 5, página 149.

Similarmente, también encontramos en otra narración: «Cuando se le preguntó al Santo Profeta (saww) acerca del versículo coránico «y le reveló a Su siervo lo que le reveló» (Suratun-Naŷm [53], ayât 9). El Santo Profeta (saww) dijo que fue revelado que ‘Ali es el Sayidul-Wasin, Imamul-Muttaqin, Qaidul-Gharul-Muhayilin, y el primer Califa del último Profeta.» Tafsir qummi, volumen 2, tafsir suratun-naym, página 334; también en el Tafsir Nuruz-Zaqalayn, volumen 5, página 152; Tafsir Anwarun-Nayaf, volumen 13, página 150.

  1. ¿El Santo Profeta (saww) vio algo extraordinario?

Muhammad ibn Abu ‘Abdullah ha narrado de Muhammad ibn Isma’il, de Husayn ibn al-Hasan, de Bakr ibn Salih, de Hasan ibn Sa’id, y éste de Ibrahim ibn Muhammad al-Khazzaz y de Muhammad ibn al-Husayn en que ambos han dicho lo siguiente: «Nos encontramos con el Imam Abu al-Hasan al-Rida (as) y le dijimos que el Profeta Muhammad (saww) vio a su Señor en la forma de un hombre joven de treinta años y agregó que Hisham ibn Salim, Sahib al-Taq y al-Maythami dijeron que Él está santificado hasta Su ombligo y el resto es sólido.»

«El Imam se inclinó hacia una posición de prosternación y luego dijo: ¡Oh Señor! La Gloria te pertenece a Ti, ellos no Te han reconocido ni han conocido Tu unicidad, por lo tanto Te atribuyen tales cosas. ¡Oh Señor! La Gloria te pertenece a Ti, Si Te hubieran reconocido Te hubieran atribuido lo que Tú mismo Te has atribuido a Ti mismo y no Te hubieran considerado semejante a otras cosas aparte de Ti. ¡Oh Señor! No Te atribuyo a ningún otro que seas Tú que Te has atribuido a Ti mismo y no Te considero semejante a Tus criaturas. A Ti pertenece todo lo bueno. No me pongas entre los injustos.»

«Luego el Imam se volvió hacia nosotros diciendo, Todo lo que puedan imaginar de considerar a Al-lâh algo distinto de Él. El Imam continuó, Nosotros, la gente de la familia del Profeta (saww), somos elevados de tal modo que somos la Escala Divina. Aquellos quienes exceden no pueden ponerse a la par con nosotros y aquellos quienes nos siguen no pueden adelantársenos. Oh Muhammad cuando el Mensajero de Al-lâh miró la Grandeza de su Señor la cual era tan poderosa y perfecta como alguien que está plenamente desarrollado a la edad de treinta años. Oh Muhammad, mi Señor, el Majestuoso, el Glorioso, es mucho más grande que sea de las cualidades de las criaturas. El narrador ha dicho que yo dije, Que el Señor tome mi alma por tu servicio, ¿Quién era el que tenía los pies en el verdor? El Imam dijo, Él era el Profeta Muhammad (saww) cuando miró a su Señor con su corazón. Lo colocó en la luz como del Huyub para que pueda ver lo que hay dentro del Huyub. De la luz de Al-lâh algunos son verdes, rojos, blancos y otros. Oh Muhammad lo que tiene conformación en el Libro y la Sunnah nosotros lo afirmamos.» Del Kitab al-Kafi, hadith 266, capítulo 10, página 3. Shayj Saduq, al-Tawhid, capítulo 8, hadith 13, Tafsir Anwarun-Nayaf, volumen 13, páginas 146-147.

Del mismo modo, encontramos que una vez el Santo Profeta (saww) fue preguntado por lo que vio en el Mi’raŷ, y él respondió: «Vi un rio, luego velos, nur, y no vi nada más, es decir, aquellos quienes vieron que el Santo Profeta (saww) vio a Al-lâh están equivocados, en su lugar el Santo Profeta (saww) vio escenas de Qudrat y Ayatullâh (signos del Señor).» Tafsir anwarun-nayaf, volumen 13, página 151.

Por lo tanto se confirma que el Santo Profeta (saww) vio una Nur (luz) y un Ayat (signo), y aquello no fueron los del Señorío, como veremos más adelante en una tradición.

  1. La visión completa de nuestro Mawlana Imam ‘Ali (as) sobre el Mi’raŷ

Ibn Abbas dijo que escuchó al Santo Profeta (saww) decir que «Al-lâh le había concedido cinco primicias; y Al-lâh le concedió a ‘Ali cinco primicias. Al-lâh me dio la Yawamaul-Kalam (los mandatos completos), y le dio a ‘Ali  la Yawamaul-‘Ilm (el conocimiento completo). Él me hizo un Profeta e hizo de ‘Ali  mi Wasi (sucesor). Al-lâh me dio el Kuthar y le dio a ‘Ali el Salsabil (la Divina Primavera). Me dio el Wahi y le dio a ‘Ali el Ilham. Él me dio el Mi’raŷ, y abrió todas las puertas y velos del cielo para ‘Ali en aquella noche tanto que pude ver que ‘Ali me estaba mirando. Ibn Abbas dijo entonces que el Santo Profeta (saww) comenzó a llorar, y le pregunté, ¡Oh Profeta! ¿Por qué lloras? Que mis parientes mueran por ti, y él dijo: ¡Oh Ibn Abbas! La primera cosa, la cual Al-lâh me dijo en aquella noche es: ¡Oh Profeta! Mira hacia abajo hacia la tierra, por lo tanto, vi que todos los velos se retiraron y todas las puertas se abrieron. Vi hacia ‘Ali que estaba en un estado mirando hacia mí, así que hablé con él y también él me habló, y mi Señor me habló. Le pregunté al Santo Profeta (saww) ¿Qué fue lo que te habló tu Señor? El Santo Profeta (saww) respondió, mi Señor dijo: ¡Oh Profeta! He elegido a ‘Ali como tu Wasi, Ministro y Califa; por lo tanto infórmale a ‘Ali acerca de ello; y ten cuidado de que él esté escuchando esto. Le informé a ‘Ali en el mismo trono de Al-lâh. Y así ‘Ali dijo, acepto este mandato.»

«Entonces Al-lâh ordenó a todos los ángeles que saludaran a ‘Ali; así lo hicieron, y ‘Ali les respondió. Y vi que todos los ángeles se saludaban unos a otros; y que cada ángel se acercaba a mí, me felicitaban y me dijeron, ¡Oh Muhammad! Por el Señor que nos ha designado con el Haqq, Al-lâh ha hecho felices a todos los ángeles nombrándolo su Califa. Vi que aquellos quienes eran portadores del Arsh (cielos) miraban hacia abajo, le pregunté a Yibrail, ¿por qué están mirando hacia abajo? Yibrail respondió, ¡Oh Muhammad! Todos los ángeles están realizando la Ziyaratu ‘Ali, y felicitándose unos a otros, aquellos de los que estaban ocupados adorando, pidieron un descanso de sus deberes y se les concedió, y también están realizando la Ziyaratu ‘Ali. Cuando volví y quise informar a ‘Ali acerca de ello, él me informó sobre aquello y así me di cuenta de que no había ido a ninguna parte excepto que sus velos fueron levantados para ‘Ali y él me vio allí. Ibn Abbas preguntó al Santo Profeta (saww), por favor deme algún consejo. El Santo Profeta (saww) dijo, realiza la Muwaddat (intensa devoción) de ‘Ali, wayib en ti mismo, juro por mi Señor que Al-lâh no aceptará ninguna buena acción hasta el tiempo en que no pregunte por el amor de ‘Ali, aunque Al-lâh sabe incluso sin preguntar. Si él está teniendo este amor, sus acciones serán aceptadas. Y si no lo tuviera, Al-lâh no le preguntaría nada más; y lo enviaría al infierno. ¡Oh Ibn Abbas! Por el Señor, el fuego del infierno será más duro para aquellos quienes son enemigos de ‘Ali, incluso más que aquellos quienes declaran un hijo para Al-lâh. ¡Oh Ibn Abbas! Si todos los grandes ángeles y el Profeta se uniese e insistirían en los celos de ‘Ali, de seguro que no sucederá, Al-lâh los enviaría al fuego. Ibn Abbas preguntó: ¡Oh Profeta! ¿’Ali tendrá algunos enemigos? El Santo Profeta (saww) respondió: Si, habrá una nación que pretenderá ser mi nación pero no tendrán ninguna parte en el Islam. Su señal de odio será que darán preferencia a los peores hombres sobre ‘Ali, y los declararán superiores. Por Al-lâh, que no ha enviado a ningún Profeta mayor que yo y ni Wasi mayor que ‘Ali. Ibn Abbas dijo que siguiera siendo así, el Santo Profeta (saww) me aconsejó amar a ‘Ali, y lo hice. El tiempo trascurrió y el tiempo de la muerte del Santo Profeta (saww) llegó, así que le pregunté, ¡Oh Profeta! Que mis padres mueran por ti, el tiempo de tu muerte está cercana, así que ¿cuál es tu mandato? El Santo Profeta (saww) dijo: ¡Oh Ibn Abbas! Oponerse a los que se oponen a ‘Ali, nunca ser ayudante de su enemigos, y tampoco de afiliarse a ellos. Luego pregunté, ¡Oh Profeta! ¿Por qué no pides a la gente no oponerse a ‘Ali? El narrador dice que el Santo Profeta (saww) comenzó a llorar y quedó inconsciente, y cuando regresó, dijo: Lo he aprendido de mi Señor; Juro por el Señor que me envió con el Haqq que ninguno de sus enemigos abandonaría este mundo sin que Al-lâh los deformara. ¡Oh Ibn Abbas! Si deseas conocer a Al-lâh en tal estado que Él sea feliz contigo, sigue el sendero de ‘Ali, y dondequiera que él se proponga, tú debes también esforzarte para aquella dirección. Acepta su imamato, y sé enemigo de su enemigo, y sé amigo de su amigo. ¡Oh Ibn Abbas! Nunca dudes de ‘Ali, pero dudar de ‘Ali es incredulidad hacia Al-lâh.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 305, hadith 91.

  1. ¿Quiénes fueron aquellos en la visión del Santo Profeta (saww)?

Antes de seguir leyendo, tomemos el hadith siguiente: «Abdullah ibn Masud narró que fue a la puerta de Sayyida Fatima (as) y le pregunté ¿Dónde está tu esposo? Sayyida Fatima (as) respondió: Yibrail lo ha llevado a los cielos. Le pregunté ¿por qué? Sayyida Fatima (as) contestó: Hubo un desacuerdo entre los ángeles sobre una cuestión, y le pidieron a Al-lâh que nombrará a un juez para ellos; Al-lâh les dijo que ellos mismos deberían elegir a un intercesor, y los ángeles eligieron a ‘Ali ibn Abi Talib.» Biharul-Anwar, volumen 39, página 150.

Así que esto no debería ser una sorpresa que Mawlana Imam ‘Ali (as) visitara los cielos. Ahora bien, comencemos con los hadith relacionados a nuestro título:

«Buraida Aslama narró del Santo Profeta (saww) que dijo: ¡Oh ‘Ali! Al-lâh te hizo presente conmigo en siete lugares; el primero fue cuando me llevaron a los cielos y Yibrail me preguntó ¿dónde está tu hermano? Yo le dije, lo dejé atrás. Yibrail dijo, Oremos a Al-lâh para que lo traiga aquí. Yo rezaba y tú estabas conmigo. En aquel lugar los ángeles estaban de pie en fila; Le pregunté a Yibrail ¿Quiénes son? Yibrail dijo en aquel momento comentándome, Ellos son aquellos a través de quienes Al-lâh se enorgullece; y hablé tan elocuentemente que no hice nada hasta ese momento, y hablé con respecto a todo lo que Al-lâh había creado o que Al-lâh crearía. La segunda vez fue cuando Yibrail vino a mí y me llevó para visitar los cielos; y me preguntó ¿Dónde está tu hermano? Respondí, Lo dejé atrás. Yibrail dijo, oremos a Al-lâh para que lo traiga. Recé y tú estuviste conmigo a la vez; los velos de los siete cielos y las siete tierras fueron desvelados para mí; vi a los residentes de ese lugar y el lugar incluso de los ángeles; y lo que vi también tú lo viste. La tercera fue cuando fui hacia los yinns; y Yibrail me preguntó, ¿Dónde está tu hermano? Yo le respondí, Lo dejé atrás. Yibrail dijo, Oremos a Al-lâh para que lo traiga. Recé y tú estabas allí conmigo; y lo que hablaba allí, y lo que me dijeron; tú escuchabas todo; y tú eres consciente de esto hasta el punto de que lo sé. En cuarto lugar, todo lo que pedí de Al-lâh, Quien dijo: ¡Oh Muhammad! especifiqué la profecía para ti. El quinto fue cuando Al-lâh especificó la Lailatul-Qadr con nosotros, y nadie más tiene parte en ello. En sexto lugar, fue cuando Yibrail vino y me preguntó ¿Dónde está tu hermano? Yo le dije, Lo dejé atrás. Yibrail dijo, oremos a Al-lâh para que lo traiga. Recé y tú estabas allí conmigo; Yibrail le dio el Adhan y yo dirigí las oraciones y tú estabas allí conmigo. El séptimo, sobreviviremos y todo el resto será destruido en nuestras manos.» Del Tafsir Qummi, volumen 2, páginas 335-336; también, presente en el Biharul-Anwar, volumen 18, página 405, hadith 112.

Similarmente, encontramos en Bihar al-Anwar, volumen 18, páginas 388-390, hadith 97 en el capítulo: «Abu Basir narra del Imam Ya’far (as) quien narró de Amirul-Mu’minin (as) citando al Santo Profeta (saww) que dijo: Cuando fui al Mi’raŷ, los ángeles me dieron las buenas nuevas en cada cielo; y luego Yibrail vino junto con un grupo de ángeles y dijo, si toda la ummah se hubiese unido en torno al amado ‘Ali, Al-lâh no hubiese creado el infierno. ¡Oh ‘Ali! Testifico que hubo siete ocasiones en las que estuviste presente junto a mí y ello me dio compañía; Primero, fue cuando fui llevado a los cielos, y Yibrail me preguntó, ¡Oh Muhammad! ¿Dónde está tu hermano? Y respondí, Lo dejé atrás y él dijo, oremos a Al-lâh y le hará venir. Recé a Al-lâh y tú estabas conmigo, vi allí que los ángeles estaban de pie; y pregunté a Yibrail ¿quiénes son ellos? Respondió, ellos son los que Al-lâh se enorgullece en el día de la Qiyamat, me acerqué y les dije lo que sucedió y que transcurriría hasta el día de la Qiyamat. Segundo, fui cuando me estaba moviendo hacia el trono, y Yibrail me preguntó ¿Dónde está tu hermano? Y respondí, Lo dejé atrás y él dijo, oremos a Al-lâh y le hará venir hacia ti. Recé y vi que estabas presente conmigo. Y se abrieron las puertas de los cielos para mí y vi a los que vivían allí y el lugar de todos los ángeles. Tercero, fue cuando me enviaron hacia los yins, y Yibrail me preguntó ¿Dónde está tu hermano? Y respondí, Lo dejé atrás y él dijo, oremos a Al-lâh. Recé y tú estabas allí; y tú oíste y recordaste todo lo que les dije y todo lo que me dijeron. Cuarto, fue cuando fuimos especificados para la Lailatul-Qadr y tú estabas conmigo; y ninguno tuvo parte en ello. Quinto, fue cuando estaba realizando las oraciones a Al-lâh y tú estabas conmigo; todas las cosas que pedí por ti a Al-lâh fueron aceptadas, excepto la profecía como me fue especificado y tuvo que finalizarlo en mí. Sexto, fue cuando estaba haciendo Tawaf (circunvalación) de la Baitul-Mamur y tú estabas conmigo. Séptimo, fue cuando diferentes ejércitos fueron asesinados por mi mano y tú estabas conmigo. ¡Oh ‘Ali! Al-lâh me miró y me escogió entre todos los hombres; y luego volvió a mirar y te eligió de mí; entonces miró por tercera vez y escogió a Fatima (as) de todas las mujeres; y luego miró por cuarta vez y escogió a Hasan (as), Husayn (as) y a los Aimmah (as) de su progenie de todos los hombres; ¡Oh ‘Ali! Vi en cuatro diferentes lugares tu nombre combinado con el mío y me sentí feliz. Cuando fui a los cielos y llegué a la Baitul-Maqdis, vi escrito sobre una roca, no hay divinidad excepto Al-lâh y Muhammad es su Profeta y le ayudé a través de su Wazir y le ayudó. Le pregunté a Yibrail en cuanto a ¿Quién es mi Wazir? Él dijo, ‘Ali ibn Abi Talib, y cuando llegué a la Sidratul-Muntaha, vi escrito: No hay divinidad excepto Al-lâh y Soy único; y Muhammad es mí característica en Mi creación; y Yo le ayudé y lo apoyé a través de su Wazir, y cuando crucé el Sidrat y llegué al trono, vi allí escrito sobre los pilares del trono: No hay divinidad excepto Al-lâh y Muhammad es mi amado y la característica en Mi creación; Yo le ayudé y le apoyé a través de su Wazir y hermano. ¡Oh ‘Ali! Al-lâh te ha dado las siete cosas de lo que tú eres, la primera cuya tumba se abrirá conmigo; estarás allí en el puente de Sirat y diciendo infierno, cógelo, él es tuyo; y no lo toques, como él es el mío, y cuando estaría vestido, también estarás vestido; cuando yo esté animado, tú también lo estarás; serás el primero en estar a la derecha del trono a mi lado; y tú serás el primero en tocar la puerta del cielo conmigo; tú serás el primero en llegar a residir en los iliyin (ascendidos) junto a mí; tú serás el primero a quien se le dará la bebida con olor a almizcle y estas son tales cosas por las cuales debemos esforzarnos.»

Del mismo modo, encontramos que Allamah Hashim Bihraini cita a Hafiz Rayab Barsi que escribió en su libro Sharaq anwarul-yaqin fi kashaf israr Amirul-Mu’minin que Ibn Abbas narró que el Santo Profeta (saww) vio a ‘Ali (as) Fatima (as), Hasan (as), y Husayn (as) en los cielos y los saludó. Muyazati ali Muhammad, página 50.

Shayj Hasan Tusi narra con su isnad, de Anas ibn Malik (ra) que el Santo Profeta (saww) cuando fue llevado al paraíso, dijo: «Llegué cerca de mi Señor; escuché una voz de Qudrat: ¡Oh Muhammad! ¿A quién le gusta más? Le dije ‘Ali. El Señor dijo, mira a tu alrededor. Cuando miré a la izquierda, encontré a ‘Ali de pie.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 300, hadith 81; también el el Tafsir Nuruz-Zaqalayn, volumen 5, página 149, hadith 21.

«Imam ‘Ali al-Ridha (as) narró con sanad (cadena) de sus ancestros que el Santo Profeta (saww) dijo que Al-lâh subhanna wa ta’ala no creó nada que sea superior a mí; entonces el Imam narró una larga narración y lo combinó con el hadith mi’raŷ; el Santo Profeta (saww) dijo: Al-lâh me hizo sumergir en la luz; por lo cual alcancé aquel alto lugar en Su estado que Él deseaba; Yo escuché: ¡Oh Muhammad! Yo dije: Labaik. Escuché, ¡Oh Muhammad! Tú eres Mi hombre especial; y Yo soy Tú Señor; así que Adórame; y confíes en Mí; porque tú eres Mi Nur, Profeta y Huyyat; tu progenie está en mi creación; Yo creé el paraíso para tus seguidores; y el infierno para tus oponentes; e hice obligatorio el honor y la gloria para tus herederos. Pregunté: ¿Quiénes son mis herederos? Al-lâh respondió: Ellos son tus herederos quienes han sido mencionados en Mi Trono. Vi allí doce luces; y había una línea verde en cada Nur; en la cual los nombres de mis herederos fueron escritos; y el primero fue ‘Ali y el último fue el Mahdi, pregunté: ¿Ellos son mis herederos? Escuche: ¡Oh Muhammad! Ellos son mis Awliya (amigos), elegidos, Mi huyyats (pruebas) después de ti; y ellos son tus herederos, califas y lo mejor de la creación tras de ti; Juro por mi honor que respaldaré Mi religión a través de ellos; elevaré Mi Kalima a través de ellos; limpiaré la tierra de Mis enemigos a través del último de ellos, daré el poder sobre el Este y el Oeste; haré que el aire les obedezca; que las nubes se les sometan; les daré la grandeza; y les ayudaré a través de un ejército especial de ángeles; así, ellos darán Mi invitación a otros; reunirán a la gente sobre Mi Tawhid (unicidad); luego les daré la fuerza a su estado; y hasta el Qiyam del Qa’im, cambiaré los días entre mis Awliya.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 281, hadith 54.

El Shayj Muhammad ibn ‘Ali Khazar Qummi narra con su isnad en su libro Kafayatul-Athar de Anas ibn Malik (ra) que el Santo Profeta (saww) dijo: «Cuando fui a los cielos, Yibrail me dejó en la Sidratul-Muntaha; y dijo: Si me muevo hacia delante en este lugar, se quemarían mis alas. Entonces viajé sobre los ríos de luz hasta que Al-lâh quiso; luego me reveló: Miré a la tierra y te elegí como Profeta; entonces miré nuevamente y elegí a ‘Ali; lo nombré como tu Wasi, heredero de tu conocimiento, y hago salir de tu luz a Fatimah y a los Aimmah Masumin quienes serán los portadores de la antorcha de mi conocimiento; Si tu gente no estuviera allí, no hubiese creado la tierra y la Qiyamat; cielo o infierno. ¡Oh Muhammad! ¿Quieres verlos? Yo respondí, sí. Al-lâh dijo: Mira hacia arriba. Y vi las luces de ‘Ali, Fatimah, Hasan, Husayn, Zainul-abidin, Baqir, Ya’far, Musa, Taqi, Naqi, Hasan Askari, y el huyyat ibn Hasan Mahdi; Y el Mahdi brillaba entre todos ellos. Le pregunté ¿Quién es él y quiénes son? Al-lâh respondió: Ellos son los Tahir Aimmah (Imames puros) de tu progenie, y él es el Huyyatullâh; quien llenará la tierra con justicia; y dará paz a los corazones de los creyentes.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, páginas 317-318, hadith 112.

Wathla ibn Asqa’a narra del Santo Profeta (saww) «que cuando fui llevado a los cielos; y llegué a la Sidratul-Muntaha; mi Señor me llamó: ¡Oh Muhammad! le respondí: Labbaik. Al-lâh dijo: Yo no envié a ningún Profeta sino que nombré a un Califa antes de tu muerte; tú lo harás tu Wasi a ‘Ali ibn Abi Talib como te hice de una Luz; y Creé a los Aimmah de tu Luz; ¡Oh Muhammad! ¿Quieres verlos? Le respondí, sí. Al-lâh dijo: Levanta tu cabeza. Cuando levanté la cabeza, vi los rostros de los Doce Aimmah; le pregunté: ¿De quiénes son esos rostros? Al-lâh dijo: Aquellos quienes serán Aimmah tras de ti.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 319, hadith 114.

Akhtab khuwarzam narra en su libro Manaqib que el pastor del Profeta Muhammad (saww), Abi Sulayman (ra), dijo que escuchó al Santo Profeta (saww) decir: «Cuando fui llevado a los cielos, Al-lâh me habló y me dijo, amanur-rasul bima anzal alih min rabih (el Profeta trajo iman (fe) sobre lo que se te reveló). Dije: wal mu’minun (y de los creyentes). Al-lâh dijo: tienes razón; ¡Oh Muhammad! ¿A quién nombré sobre tu ummah? Yo le dije: al mejor de la ummah. Al-lâh contestó: ¿’Ali? Le respondí, sí. Al-lâh dijo: ¡Oh Muhammad! Miré la tierra y te escogí; y derivo tu nombre de Mi nombre; así que donde quiera que sea discutido, tú también lo serás; Entonces miré a la tierra y elegí a ‘Ali y le di Mi nombre; así que soy ‘Aala y él es ‘Ali. ¡Oh Muhammad! Yo te creé, ‘Ali, Fatimah, Hasan, Husayn, y los nueve Aimmah de la progenie de Husayn, quienes son de Mi Luz especial; Y he presentado tu Wilaya a las creaciones de los cielos y la tierra; así, quienes lo acepten serán mu’minin (creyentes) y quienes lo rechacen serán kafirun (incrédulos); Si hay alguno quien ofrece muchas de las oraciones que se debilita como un papel, pero no acepta tu Wilayat y luego viene a mí en ese estado; No lo perdonaré hasta que él no aceptara eso. ¡Oh Muhammad! ¿Quieres verlos? Yo dije, sí. Al-lâh dijo: Mira al lado derecho del trono. Cuando vi, encontré a ‘Ali, Fatimah, Hasan, Husayn, y al Mahdi de pie en el mundo de la luz ofreciendo oración. Y el Mahdi brillaba como una estrella; Al-lâh dijo: ¡Oh Muhammad! Ellos son Mis Huyyats (representantes divinos); y este Mahdi es el que se vengará; Juro por mi honor, él es el Huyyat Wayiba (prueba a seguir) por mis amigos y castigador de mis enemigos.» Hadith qudsiya, capítulo Aimmah Masumin, página 343-345, hadith 24.

  1. Nuestra conclusión en la cual podríamos afirmar el «propósito básico del Mi’raŷ

Se narra en el volumen III del Tafsir Burhan en la narración de Saffar que el Imam Ya’far (as) dijo que el Santo Profeta (saww) había viajado celestialmente ciento veinte veces; y cada vez se le aconsejó que predicara y enfatizara la Wilayatu ‘Ali y la Wilayatu Aimmah Ahlul-Bayt (as) más que cualquier cosa. Incluso así, hay en el Tafsir Ayashi un hadith con una narración similar, en donde las preguntas y respuestas de los ángeles también destacan este hecho. Otro aspecto importante del Mi’raŷ, véase por ejemplo en el Maymaun-Nurain del Shayj Abul-Hasan Nayafi, según numerosas tradiciones de los Imames Inmaculados, es el establecimiento del califato de ‘Ali ibn Abi Talib, así como del matrimonio de Mawlana Imam ‘Ali (as) con Sayyida Fatima (as).


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

INTRODUCCIÓN AL IMAM

imam-ali

En el contexto shiíe, el Imam no sólo es presentado como el hombre de Allah por excelencia, sino también como partícipe pleno en los nombres, atributos y actos que la teología sólo reserva usualmente para Allah. En el shiísmo los Imames son elegidos por Allah de ser los modelos perfectos para los fieles y de guiar a la humanidad en todos los aspectos de la vida. Por lo tanto, los Imames están investidos bajo la sacralidad del ismah (impecabilidad) puntualizado en el versículo coránico (33:33) y deben ser seguidos ya que son nombrados por Allah. Veamos en una tradición escrita en el texto del Nahyul-Asrar, la exhortación del Imam Ali (as) a uno de sus fieles seguidores, Tariq ibn Shihab.

Hadith Tariq[1]

Tariq ibn Shihab preguntó: «Oh Amir al-Mu’minin explíquenos por favor las virtudes de un Imam masum (inmaculado).» Amir al-Mu’minin (as) respondió:

«Oh Tariq, el Imam es la Kalimatul-Allah (palabra de Allah); la Huyyatu-Allah (prueba de Allah); laWayu-Allah (dirección de Allah); la Nuru-Allah (luz de Allah); el Hiyabu-Allah (velo de Allah) y el Ayatu-Allah (signo de Allah).[2] El Imam es elegido por Allah quien le concede lo que sea (cualidades, perfecciones). Allah Designa y Obliga a todas Sus criaturas a obedecer (al Imam). Así el Imam es el representante designado de Allah en los cielos y en la tierra. Allah ha tomado un pacto al respecto de todos Sus siervos. Quien precede al Imam ha negado el reino establecido de Allah. Un Imam puede actuar como lo considere apropiado, sin embargo sus acciones sólo corresponden a la voluntad de Allah.

Inscrito está en su altísimo trono la declaración: Las palabras de Allah cumplen con la verdad y la justicia. Porque el Imam es tanto la justicia como la verdad. Una columna de luz (expandida) desde la tierra hasta el cielo es creado para él, en la cual el Imam atestigua las acciones de la humanidad. Está envuelto en el manto del poder y la dignidad; conoce lo que hay en las mentes y tiene acceso al ghayb (oculto); se le ha confiado el poder absoluto (en la conducción de sus asuntos); contempla todo lo que descansa entre los dominios de Oriente y Occidente: Tampoco hay nada de los reinos del Mulk (mundo sensible) y del Malakut (mundo angélico) que se oculten de él; y tiene asimismo la capacidad de comunicarse con los pájaros, que se someten a su Wilayah.[3]

Por lo tanto, el Imam es el único, a quien Allah ha designado para Sus revelaciones, lo admitió para el conocimiento de al-ghaib (oculto), lo fortaleció con su palabra, y le dio la sabiduría. Su corazón ha sido una estación para Su voluntad. Allah ha proclamado su gobierno y le ha concedido el privilegio de gobernar y ha ordenado a todos a que le obedezcan. Esto es debido a que el Imamato es el legado de los Profetas, que es igual al Manzilat (rango) de los Awsiya (aquellos quienes instruyen al bien). De hecho, es la vicerregencia de Allah y de sus mensajeros, y por lo tanto, es considerado infalible, con verdadero dominio y gobierno. En efecto, es la guía verdadera, ya que es la perfección del din y el punto de referencia de todas las virtudes.

El Imam, es el guía para los buscadores de la verdad, una inspiración para el camino bien guiado, un camino establecido para los viajeros hacia Allah y un sol radiante en los corazones de los al-Arifun (devotos) de Allah. Su Wilayah es el vehículo que conduce a la salvación, la sumisión al Imam es obligatoria en esta vida (tiene muchos beneficios), así como un instrumento de liberación en el más allá, el Imam es la fuente del valor y la gloria para los verdaderos creyentes; el medio de intercesión para los pecadores; un minarete de liberación para aquellos quienes inmensamente lo aman; un estandarte del triunfo para los obedientes. Esto es debido al hecho de que el Imam, es el único que puede guiar al real camino islámico, a través de la revelación de las virtudes del Aman, el reconocimiento de los límites de las recompensas y los castigos, la clarificación de las leyes relativas a lo permitido y lo prohibido. Por lo tanto, este estatus no se le da a nadie, sino a quien es nominado especialmente y bendecido por Allah, que le es dado una distinción clara y el derecho de administrar los asuntos públicos, y que es el único hacedor responsable para el sustento de la gente. De hecho, el Imam proporciona el conocimiento de los límites y los mandatos de Allah, aclarando lo lícito y lo ilícito.

El Imamato es una estación que nadie puede alcanzar excepto aquellos a quienes Allah ha escogido, y les ha dado precedencia sobre otros, invistiéndolos con la autoridad para regir y decidir. Así, la wilayah no es nada más que salvaguardar a la gente del peligro, del desastre, y de la gestión de todos sus asuntos, incluso hasta la demarcación de los días y los meses.

El Imam, es el agua fresca y dulce para aquellos sedientos (de conocimiento y sabiduría). Una guía para la verdadera Guía. El Imam, es el ayatul-Tathir, está familiarizado con los misterios de lo oculto. El Imam, es el sol que se eleva sobre los siervos de Allah con sus rayos iluminadores.

La comprensión y el entendimiento de la gente no pueden concebir sus atributos. Esto se alude en las palabras de Allah altísimo en el Qur’an: A Allah le pertenece el valor y la gloria, y a su mensajero y a los creyentes. Aquí, los creyentes están referidos al Imam ‘Ali (as) y a su progenie. Así, el poder y la gloria son para Allah, Su Profeta (saww) y su progenie. Este versículo muestra que el Profeta (saww) y su familia no pueden estar separados el uno del otro hasta el fin del tiempo, están en el centro de la esfera de la fe; son los polos de la existencia (es decir, alrededor de los cuales giran todas las entidades existentes); son los cielos de la generosidad y el honor de toda la creación; son el resplandor del sol del tributo, y la iluminación de su luna; son el origen de todo poder y gloria y la fuente de la inspiración; son el verdadero significado de la fe y su fundamento.

El Imam, es la fuente luminosa del camino de la luz (iluminando la oscuridad y compadeciendo la crueldad); la corriente que conduce hacia Allah; la corriente de agua dulce para la tierra seca; el océano aglomerado, la resplandeciente luna llena y el desborde del arroyo de la guía, el camino y la liberación en los lugares de peligro. La lluvia torrencial, la luna llena perfecta, la guía noble, el cielo sombreado, la bendición gloriosa, el mar que nunca secará. La nobleza que no puede ser descrita, una fuente que fluye para siempre, un jardín lleno de cantos de los pájaros, una flor perfumada y deliciosa con el olor más dulce y el aroma emergente, la conducta recta, la transacción exitosa, el camino claro, el médico amable, el padre compasivo, el refugio para la gente en los tiempos de calamidad, el juez, el dador de los mandatos, el que prohíbe, el vicario de Allah sobre su pueblo, Su confidente en los asuntos de la realidad, la Prueba de Allah sobre sus siervos, es la finalidad de la peregrinación en la tierra de Allah y el universo, el Informado de lo Oculto. Sus cualidades personales no pueden ser abarcadas, sus virtudes interiores no pueden ser imaginadas, y el Imam es la realidad insondable. El Imam es el único de su época e inigualable a ninguno. El Imam es el vicario de Allah en Sus mandatos y prohibiciones. No hay ninguno similar a él, y nadie puede tomar su lugar.

Por lo tanto, quién está allí que pueda alcanzar el conocimiento acerca de nosotros; o puede alcanzar nuestro rango; o puede ser testigo de nuestros milagros; o puede comprender nuestro estatus. En este asunto, la sabiduría y el intelecto están turbados; el entendimiento queda perplejo. Nuestro estatus es tan elocuente que los grandes parecen carecer de valor, y los eruditos disminuyen insignificantemente; los Poetas se extenúan y desconfían; el genio tartamudea y se queda sin palabras; los nobles oradores comienzan a balbucear; y los maestros del lenguaje son degradados.

Quien tiene la capacidad y la percepción de reconocer incluso un atributo Divino de un Imam, o pueden imaginar o comprender como los cielos y la tierra se humillan cuando intentan describir la realidad de alguien quien está en el punto central del Universo, el eje de todo lo que gira, los secretos de todo lo posible, el rayo del creador Divino, la majestad del Más Grande y el honor de los cielos y la tierra.

La estación de la progenie del Profeta (saww) es exaltada por encima de la descripción de los exponentes y las calificaciones representadas por los altamente calificados. Tampoco pueden compararse con nadie en ningún reino o mundo. Cómo puede ser posible describirlos, ya que son la primera luz (creada por Allah), las palabras sublimes, los radiantes nombres Divinos y la mayor unicidad de Allah. Por consiguiente, quien se aparta de ellos ha abandonado la unicidad de Allah, ya que son los grandes velos de Allah.

Así, quién tiene los méritos para elegir a un Imam, no puede ser reconocido por la sabiduría. En realidad, no hay nadie que tenga habilidades para identificar al noble Imam o incluso describir una de sus virtudes. Sin embargo, aquellos quienes imaginan que algunas de la cualidades de la progenie del Profeta (saww) pueden ser encontrados en otras personas, son por lo tanto, astutos mentirosos que se han extraviado del camino recto y eligieron adorar al becerro (dios falso), como su Señor y se han unido a las filas del Shaytan. Todo esto es debido a su intensa enemistad contra la casa de las cualidades Divinas, la familia de la virtualidad y la infalibilidad, y la envidia hacia la casa del Profeta (saww).

Shaytan les ha hecho creer que sus acciones, después de todo, son honorables. Que Allah los destruya y los destine hacia el infierno. Cómo pudieron haber elegido a un ignorante como un Imam, quien solía adorar ídolos y había sido un conocido desertor en las batallas sagradas. Aunque, le incumbe al Imam el deber de ser el mayor entendido y no un ignorante; el valiente y no un desertor. Y ninguno debe ser superior a él en descendencia y ni debe ser inferior a ninguno en su linaje. Toma atención: el Imam sólo puede ser el mejor de los Quraysh, el mayor de la nobleza de los Hashim y de la progenie de Abraham (as). El Imam es de la línea de sangre del Profeta (saww) y es el Nafas’i-Rasul.[4] El Imam es elegido por la voluntad de Allah y su elección es directamente ejecutada por Allah.

Así, el Imam es el honor de todos los nobles y una rama de los descendientes de Abdu Manaf; el Imam tiene el conocimiento completo de los asuntos terrenales y está bien versado en la administración de todos los asuntos. Su obediencia es obligatoria hasta el día del juicio y Allah ha hecho de su Corazón un recipiente para Su misterio y elige hablar a través de la lengua del Imam. Por lo tanto, el Imam es infalible, representante de Allah, y está libre de cualquier elemento de ignorancia y extenuación.

Oh Tariq, el pueblo lo abandonó y siguió sus propios deseos, y quien puede estar más extraviado que alguien quien sigue sus caprichos sin ninguna guía de Allah. ¡Oh Tariq! El Imam puede ser considerado como un ángel en apariencia de ser humano, un cuerpo celestial, un mandato divino, un espíritu sagrado, una estación elevada, una luz manifiesta, un secreto oculto. El Imam es angélico en esencia con atributos de los poderes Divinos, dotado de cualidades ilimitadas, posee el conocimiento de los reinos de lo Oculto, específicamente elegido por el Señor de los Mundos y está conectado con el Verdadero y el Confiable (mensajero de Allah). Todo esto es únicamente para la casa de Muhammad (saww); nadie más puede participar en esto con ellos. Esto es porque ellos son: el origen de la revelación y el significado de su exposición; los elegidos del Señor de Majestad; El lugar de Gabriel, el descenso del al-Amin; las palabras de los atributos de Allah; Su secreto y Sus palabras; el árbol que cubre al Profeta; la fuente de la caballería; la esencia de todas las opiniones; el significado y la significación última; la estación de la sabiduría del mensaje; la iluminación de majestad en la proximidad hacia Allah, y en Su esmero por la ubicación de la palabra de Allah; la llave de su sabiduría; las lámparas de la misericordia de Allah; los manantiales de Su generosidad; el camino que conduce hacia Allah, la salsabil (escala vertical), el Qistas al-Mustaqim (camino recto); el recuerdo total de la sabiduría; el rostro noble; la eterna luz; los poseedores del honor y el prestigio; tienen precedencia sobre todos los nobles y exaltados; los sucesores del noble Profeta (saww); la progenie del Profeta (saww) compasivo y amable; somos la progenie de uno de los otros, en la custodia del Altísimo, del Supremo- Allah conoce todo y observa todo esto.

Estos son los signos inmensos e inconfundibles de la guía y del camino recto. Quienquiera que los reconozca y toma su guía, pertenece a nosotros. Según la declaración de Rasulu-llah, “Quien me sigue, ciertamente es de mí”, es una alusión a esta realidad. Allah los creó (la casa del Profeta) de la iluminación de su majestad y les confió el gobierno de los asuntos de Su reino. Por lo tanto, no hay duda de que son los secretos apreciados de Allah y Sus Awliya al-Muqarrabun (amigos íntimos, aquellos quienes están cerca).

El mandato creativo de Allah está entre la letra Kaf y la letra Nun. En efecto, son la Kaf y la Nun que invitan hacia Allah, sólo hablan de lo que reciben de Él y cumplen sus mandatos. El conocimiento de todos los Profetas, los misterios divinos de los Awsiya y el poder y la gloria de los Awliya, en su comparación, es como una gota de un océano y un grano de un desierto. De hecho, los cielos y la tierra para el Imam son como la mano y su palma. El Imam reconoce lo que es visible y lo que está oculto; El Imam conoce a los piadosos entre los pecadores; lo que está en lo húmedo y dentro de las formas secas. Esto es porque Allah ha enseñado a su Profeta (saww) el conocimiento de lo que ha pasado y de lo que aparece, y todos estos secretos protegidos fueron heredados por los Awliyah del noble Profeta (saww). Quien niegue esto es un cruel y maldito miserable, y como tal es maldecido por Allah, así como por todos aquellos quienes también remiten la maldición en obediencia de Allah.

Cómo podría Allah hacer obligatorio a sus siervos la obediencia de aquel que le está velado los misterios de los cielos y de la tierra. La realidad es que, una sola palabra pronunciada en el Qur’an en alabanza de Ale-Muhammad (la familia de Muhammad), excede las setenta dimensiones del conocimiento. Cuántas veces en los versículos del Noble recuerdo, el libro bendito, las palabras eternas son mencionadas en nuestra alabanza, es decir, al-Ayn (ojo), al-Wayh (rostro), al-Yadh (mano) y al-Yanb (costado o lado). Es obvio de lo que se entiende por estas palabras de esta Wilayah (señalándose así mismo), como Imam es el costado de Allah, el rostro de Allah, es decir, la realidad de Allah, el conocimiento de Allah, y la esencia de Allah. En cuanto a la frase la ‘Mano de Allah’, son la manifestación de las dimensiones implícitas de los atributos visibles. Por lo tanto, sus implícitos Ahlul-Bayt es la manifestación de los atributos explícitos de Allah. Los Ahlul-Bayt son la manifestación explícita de lo implícito y de las dimensiones implícitas de lo explícito. Esto está aludido en los dichos del Profeta (saww): “En efecto, Allah no tiene ojos ni manos, sino ciertamente tú y yo, Ya ‘Ali, somos de ellos.”

Los Ahlul-Bayt son al-Yanb al-Aliyy (el lado más elevado); al-Wayh ar-Radiyy (el rostro más agradable); el temple de la sed en primavera y el camino recto; Son los medios para alcanzar a Allah, el vínculo a Su perdón y a Su placer. Son el misterio del Único, y la unicidad del Único. No hay posibilidad de comparar a nadie de la humanidad con ellos; Son los elegidos de Allah y elegidos por Él; el secreto de la religión y su sabiduría; la entrada a la fe y su Kaaba; la prueba de Allah y Su destino; las señales de la guía y su modelo; la gracia de Allah y Su misericordia; la certeza absoluta y su realidad; el camino de lo Real y Su protección; el origen de la existencia y su finalidad; el poder del Señor y Su voluntad; la fuente del libro y su culminación; el discurso elocuente; los símbolos, los guardianes y los protectores de la revelación; el versículo del Recuerdo y su interpretación; el origen de la revelación y su destino final; son las altas estrellas; son las iluminaciones elevadas, alumbradas desde el sol del honor de Fatimah en el cielo o la majestad de Muhammad (saww); son las ramas de la profecía que brotan del árbol de Ahmad; los misterios divinos situados en la forma de un cuerpo humano.

Los Ahlul-Bayt son: La progenie pura de los descendientes Hashimíes; los guías y los guiados verdaderos; son lo mejor de la creación; son los líderes puros; la familia infalible protegida del pecado; la descendencia noble; los sucesores del Profeta guiados correctamente; los grandes de los Siddiqin (veraces); los nobles Awsiya; la tribu de quien Allah estaba complacido; los salvadores guiados correctamente; los más puros de los puros, de la familia de Ta ha y Ya sin (suras coránicas); La prueba de Allah para lo primero y lo último.

Sus nombres están grabados sobre cada piedra, sobre cada hoja de cada árbol, sobre las alas de cada pájaro; sobre las puertas de los cielos y el infierno; sobre el trono de Allah; sobre los horizontes; sobre las alas de los ángeles; sobre los velos de la majestad y sobre las copas de la gloria y la belleza.

Con su nombre los pájaros glorifican a Allah, y los peces en las profundidades del océano piden perdón en nombre de sus seguidores.

En efecto, Allah no creó nada hasta que les hizo declarar la unicidad, la wilayah (supremacía) de la progenie pura y la repulsión para sus enemigos. El Trono de Allah no alcanzó la estabilidad hasta que fue escrito con la luz Divina: La illaha illa Allah, Muhammadan Rasulu-llah wa ‘Aliyyu waliu-llah (No hay divinidad excepto Allah, Muhammad es el mensajero de Allah, y ‘Ali es el wali de Allah).»

NOTAS:

[1] Sermones de Amir al-Mu’minin, Nahyul Asrar.

[2] Estos títulos del Imam masum son frecuentemente usados por los Mullahs no inmaculados de nuestro tiempo, así como lo fue usado también por los califas Abu Bakr, ‘Umar y Uzman en el pasado.

[3] Total autoridad y dominio en todos los aspectos de la vida.

[4] El que reproduce exactamente las cualidades del Profeta (saww), o el alma del Profeta Muhammad (saww).


بِسْمِ اللَّـهِ الرَّحْمَـٰنِ الرَّحِيمِ
الحمد للّه رب العالمين والصلاة والسلام على خير خلقه محمد وآله الطاهرين

LA TRADICIÓN DEL TRONO DIVINO

al-arsh

En la Risâla fî yawâb ba’di al-Ijwân min Isfahân (epístola en respuesta a algunos de los hermanos de Isfahan), hay un texto tradicional de la Escuela Shayjí que aparece contenido y publicado en el volumen XXX, de la gran obra del honorable Shayj Ahmad al-Ahsâî,  titulado Maÿmû’a al-Rasâ’il y editado en Kerman (Irán) bajo el Sello de las ediciones litográficas “Matba’at al-Sa’adat”, págs. 193-215, en el año 2003 de nuestra era.

Así nos dice el honorable siervo Shayj Ahmad ibn Zaynul-Din al-Ahsâ’î: [el tema concierne a una autentica tradición transmitida por Asâm ibn Hamîd tomada de Abu ‘Abdullâh, Imam Ya’far as-Sâdiq (as)] que cita: Recuerdo que Abu ‘Abdullâh (as) transmitió al respecto de acuerdo al-ruyâ (visión luminosa) cuando dijo: «al-shams (el Sol) es una yuz’ (porción) entre setenta porciones de Luz de al-Kursî (Asiento divino). Y al-Kursî (Asiento divino) es una yuz’ (porción) entre setenta porciones de Luz de al-‘Arsh (Trono divino). Y al-‘Arsh (Trono divino) es una yuz’ (porción) entre setenta porciones de Luz de al-Hiyâb (Velo divino). Y al-Hiyâb (Velo divino) es una yuz’ (porción) entre setenta porciones de Luz de al-Sitr (Escudo divino). Estas realidades son en efecto las cosas firmemente establecidas, de tal manera que si se experimenta en la visión podrían confundir completamente los ojos, en virtud de la luz del Sol. No existe aparte de esta deslumbrante luminosidad ningún nublamiento».

Ahora, Shayj Ahmad dice a modo de comentario, que el rango el cual adoptará en la exposición de esta noble tradición está necesariamente en un triple nivel: Primero, ¿Cuáles son estas luces? Segundo, ¿Por qué son quíntuples? Tercero, ¿Por qué son certeras estas setenta luces brillantes que otras?

A continuación, el primer nivel de la exposición. A saber que Allâh, Exaltado Sea su Nombre, es supremamente consciente de su capacidad y por lo tanto, explica meramente que la intención de al-Kursî (Asiento divino) es el mismo Logos de la nafs falak al-burûy (Esfera Celestial del Zodiaco). Es lo que al-‘ilm al-zâhir (la gnosis aparente) el cual abarca todo. Allâh, Exaltado Sea ha dicho: «La extensión de su al-Kursî (Asiento divino) es la longitud de los Cielos y de la Tierra».

Y la intención de al-‘Arsh (Trono divino) es el nafs (Logos mismo) el cual es la falak (Esfera Celestial) de Muhammad, que determina la dirección. ¿Es expresiva de al-‘ilm al-bâtin (la gnosis oculta) y es al-‘ilm al-kayfûfa (la gnosis de cómo son las cosas), de las ‘ilal al-ashyâ’ (causas de las cosas) y la masdar al-badâ’ (fuente del origen)?

Y la significación de al-Hiyâb (Velo divino) es la manâzil al-karûbiyyîn (estación del paso de los Querubines), quienes son las hayâkil al-tawhîd (formas de la Unicidad divina) los cuales fueron mencionados por Amîr al-Mu’minîn (el Príncipe de los Creyentes) Imam ‘Alî (as), cuando disertaba acerca de la haqîqâh ante Kumayl ibn Ziyâd y también mencionado por el Imam Ya’far as-Sâdiq (as), por los cuales fue transmitido por al-Safar en al-Basâ’ir a través de una isnâd (cadena) transmitida del Imam as-Sâdiq (as). Fue por lo tanto registrado que Kumayl preguntó por al-karûbiyyîn (los Querubines) y el Imam dijo: «Ellos son gente de nuestros seguidores (Shiíes) entre al-awwal al-khalq (la Creación primordial)». Allâh los colocó más allá de al-‘Arsh (Trono divino). Empero una porción de su Luz habría de venir sobre la Tierra, esto sería ciertamente más que suficiente a todos aquellos que están en la Tierra. Así, cuando se supo que Moisés preguntó a Allâh de lo que pidió en la visión: «Y cuando Moisés vino a Nuestra cita y su Señor le hubo hablado, dijo: ¡Señor mío! ¡Muéstrate a mí para que yo pueda verte! Dijo Él: ¡Jamás me verás! Pero mira la montaña y si ésta permanece firme en su sitio Me verás. Y cuando su Señor se manifestó a la montaña la desmoronó y Moisés cayó desvanecido. Al volver en sí, dijo: ¡Glorificado seas! ¡Me vuelvo a Ti arrepentido y soy el primero de los creyentes! » (Suratul-‘Arâf [7]: ayat 143). Él simplemente ordenó a una riyalan min al-karûbiyyîn (persona de entre los Querubines) y reveló su tayalli li’l-yabal (Gloria divina ante la Montaña) del Sinaí, en la cual la montaña fue reducida a polvo.

Ahora bien, el significado secreto del al-Sitr (Escudo) es la nûr al-‘azimat wa’l-yamâl (Luz de la Grandeza Divina y de la Belleza) el cual es el primer maqâm (nivel, estación) de al-wuyûd al-muqayyid (la existencia determinada). Esto es aquello de lo que Allâh Exaltado Sea, hace mención cuando dijo: fakâna qâba qawsayni «Hasta estar a una distancia de dos arcos» (Suratun-Naÿm [53]: ayat 9), y en al-du’a (la súplica) que dice: «Te imploro por Tu Nombre por el cual Tu ennobleces los Cielos y la Tierra».

Ahora, como para el segundo nivel de exposición. Sepan que cuando el Imam Ya’far as-Sâdiq (as) menciona las cinco luminarias o modos de Luz: al-Shams (el Sol), al-Kursî (el Asiento), al-‘Arsh (el Trono), al-Hiyâb (el Velo) y al-Sitr (el Escudo), este ya que es lo más bajo de las luminarias es aquello que uno es incapaz de contemplar, a saber el Sol. Luego, la más elevada de las luminarias las cuales no pueden ser rápidamente captadas por el intelecto en vista de su naturaleza desconcertante es al-Sitr (Escudo). La significación de esta última luminaria es la unicidad de todas las al-anwâr almutanâsiba (luminarias interactuando mutuamente), relativa a lo que es superior a una medida de setenta veces.

Con respecto al tercer nivel de exposición. Sepan que la figura setenta en el hadith (la tradición) mencionado, presagia un amr zâhirî (suceso exterior del Logos) y un amr haqîqî (mandato del Logos expresivo de la Realidad). En cuanto al exterior, sabed que, en verdad, el Príncipe de los Creyentes Imam ‘Alî (as) dijo: «Allâh, Exaltado y Glorificado Sea, es el hâmil al-‘arsh (portador del Trono divino) de los Cielos y la Tierra y que los mantiene interno entre ellos. Así, (esto está acorde con lo que dice Allâh en el Qur’ân): En verdad, Allâh mantiene los Cielos y la Tierra para que no se caigan y si se cayesen nadie podría mantenerlos excepto Él. En verdad, Él es indulgente, perdonador» (Suratu Fatir [35]: ayat 41).

Un cristiano armenio, refiriéndose al Qur’ân dijo: Entonces infórmame sobre su dicho…«y ocho ángeles cargarán ese día el ‘arsh rabbika (Trono de tu Señor) sobre ellos» (Suratu Hâqqa [69]: ayat 17). ¿Cómo puede esto ser, cuando usted ha dicho citando al Qur’ân que Él lleva el Trono, los cielos y la tierra? El Imam ‘Alî (as) dijo: «al-‘arsh (el Trono divino y celestial) fue creado por Allâh Bendito y Exaltado Sea, desde cuatro anwâr (Luces): Nûr al-Ahmar (Luz carmesí) mediante el cual al-humrâ (lo rojizo) fue enrojecido; Nûr al-Akhdar (Luz verde) mediante el cual al-khudra (lo verduzco) fue hecho verde; Nûr al-Asfar (Luz amarilla) mediante el cual al-sufra (lo amarillento) fue amarillo; y Nûr al-Abyâd (Luz blanca) por lo cual al-bayâd (lo blancuzco) es blancura realizada. Esta Luz del Trono es huwa al-‘ilm (el conocimiento) que Allâh, al-hamla (el portador) ha llevado a lo alto.

Y aquella al-nûr (Luz) es de la min nûr ‘azimatihi wa qudratihi (Luz de Su Esplendor y de Su Poder). Es así por Su Esplendor y Su Luz que los corazones de los creyentes son hechos perceptivos. Tan solo que ha nacido en lo mahmûl (alto) por Allâh, por la virtud de Su Luz, de su Esplendor y de Su Poder. (Ver el Hadîth del Trono Angélico de las Luces en el Kitâb al-Kâfî, Vol. I, págs. 129-130 de Muhammad ibn Ya’qûb al-Kulaynî; y también en el Bihâr al-Anwâr, vol. LVIII, págs.  9-10 de ‘Allâmah Muhammad Bâqir al-Maŷlisî).

Interpretando estas cuatro al-anwâr «Luces», Shayj Ahmad afirma lo que tiene «la confluencia de estas cuatro Luces que constituye al-‘arsh (el Trono) en su totalidad»: Nûr al-Abyâd (la Luz blanca), es la más al-a’lâ (elevada, trascendente) de realidad y está al yamîn al-‘arsh (lado derecho del Trono); es decir, es el rukn (pilar, soporte) del lado derecho. Nûr al-Asfar (la Luz amarilla), se encuentra por debajo de Nûr al-Akhdar (la Luz verde), está al yasâr al-‘arsh (lado izquierdo del Trono) y es el rukn (pilar, soporte) del lado izquierdo. Nûr al-Ahmar (la Luz carmesí), se encuentra debajo de Nûr al-Asfar (la Luz amarilla) es el rukn (pilar, soporte) del lado derecho debajo del al-abyâd (Blanco). La Nûr al-Ahmar (Luz carmesí) es el rukn del lado izquierdo debajo del al-Akhdar (Verde).

Estas cuatro Luces son subhânallâh (Glorificado sea Allâh) las cuales es el pilar de la Luz al-abyâd (Blanca), alhamdu-lilâh (Alabado sea Allâh) que es el pilar de la Luz al-asfar (Amarilla), mientras lâ ilâha ilâ Allâh (No hay otra divinidad excepto Allâh) es el pilar de la Luz al-akhdar (Verde) y Allâhu akbar (Allâh es el más Grande) que es el pilar de la Luz al-ahmar (Carmesí).

Estos Cuatro al-arkân (pilares) constituyen la yamî al-wuyûd al-muqayyad (totalidad del establecimiento de la existencia), cuyo principio es el ‘aql al-Awwal (primer intelecto) y cuyo fin es el polvo de al-thurâ (la tierra). Allâh Glorificado Sea, estableció un malak (Ángel) para cada Pilar, así como para su soporte. Ellos son Yibrîl (Gabriel), Mîkâ’îl (Miguel), Isrâ’fîl (Rafael) y Azrâ’îl (Azrael).

El significado del dicho tradicional del Imam ‘Alî (as): «Allâh lo lleva en lo alto», es que Su gravedad se enfocó en este Ángel. Y por cada Arcángel hay multitud de ángeles, el número de quien nadie puede estimar, excepto Allâh.

Una parte de esta tradición es citada y comentada con cierto detalle por el Shayj Ahmad al-Ahsâ’î en una de sus epístolas «La interpretación de estas cuatro Luces». Shay Ahmad afirma lo que tiene la confluencia de estas cuatro Luces constituye el Trono en su totalidad: Nûr al-Abyâd, en cuanto a la Luz Blanca. Es al-Qalam (Pluma Divina). Es el nombre de Allâh, a través del cual los Cielos y las Tierras se ennoblecen. Y es un malak (ángel) quien distribuye los principios del número de las al-khalkâ’iq min al-khulq (cosas creadas en el mundo de la Creación), y de tales como para la Nûr al-Asfar (Luz Amarilla), para la Nûr al-Akhdar (Luz Verde) y para la Nûr al-Ahmar (Luz carmesí).

El Hadîth del Trono Angélico de las Luces, un complemento al texto citado que aparece en el Kitâb al-Kâfî, Vol. I, págs. 129-130 del Shayj Muhammad ibn Ya’qûb al-Kulaynî; y también en el Bihâr al-Anwâr, vol. LVIII, págs.  9-10 de ‘Allâmah Muhammad Bâqir al-Maŷlisî.

Existe una tradición islámica que registra un diálogo entre el Imam ‘Alî y un cristiano armenio. La naturaleza de la entronización de Allâh es discutida. El cristiano cuestionó al Imam acerca de la naturaleza Divina y su posible sostenimiento y soporte del al-‘arsh (Trono divino). En el transcurso del diálogo, el Imam llegó a expresar la opinión de que al-‘arsh está soportado o constituido por cuatro luces celestiales con los siguientes patrones: nûr hamrâ’ (luz roja), nûr akhdar (luz verde), nûr asfar (luz amarilla) y nûr bayâd (luz blanca).

Amir al-Mu’minin Imam ‘Alî (as) dijo: Allâh Exaltado y Glorificado Sea, es el hâmil al-‘arsh (Portador del Trono), de los cielos y la tierra, y de lo que está dentro y entre ellos. En consecuencia (de acuerdo al dictado de Allâh en el Qur’an): «En verdad, Allâh mantiene los cielos y la Tierra para que no se caigan y si se cayesen nadie podría mantenerlos excepto Él. En verdad, Él es indulgente, perdonador» (Suratu Fâtir [35]: ayat 41). El cristiano dijo, entonces infórmame acerca de Su dictado (coránico): «y los ángeles estarán sobre él y ocho cargarán ese día el Trono de tu Señor sobre ellos» (Suratul-Hâqqa [69]: ayat 17). ¿Cómo puede esto ser, cuando usted ha dicho (citando el Qur’an) que Él es el portador del Trono, de los cielos y la Tierra?

El Imam ‘Alî (as) dijo: al-‘arsh (el Trono divino celestial) fue creado por Allâh Bendito y Exaltado Sea, de cuatro anwâr (luces): una nûr ahmar (luz roja carmesí) por medio del cual se al-humra (enrojece) y fue enrojecido, la nûr al-akhdar (luz verde) por medio del cual se al-khudra (enverdece) y fue hecho verde, la nûr al-asfar (luz amarilla) por medio del cual se al-sufra (amarillenta) y fue amarillo, y la nûr al-abayd (luz blanca) a través del cual se albayad (emblanquece) y se realiza el blanqueado. Esta (la luz del Trono) es el huwa al-‘ilm (conocimiento) por el cual Allâh, el Portador imparte a los que están facultados para sostenerlo. Y aquella al-nûr (luz del conocimiento) es la min nûr ‘azimatihi wa qudratihi (luz de su Grandeza y de su Poder).

Así por lo tanto, a través de ‘azimatihi wa nûrihi (su Grandeza y su Luz) que los qulûb mu’minîn (corazones de los creyentes) han sido hechos perceptivos. Y fue a causa de su Luz y su Grandeza que los ignorante fueron obligados a retroceder. Además es a la vista de ‘azimatihi wa nûrihi (su Grandeza y su Luz), que tales de sus criaturas como son los habitantes de los cielos y de la tierra buscan el deseo divino. Su beneplácito a través de diversas buenas acciones y a través de la práctica de las multitudes de las al-adyân almushtashabih (religiones afiliadas).

Por lo tanto, todo lo que ha mahmûl (nacido) ha sido yahammalahu Allâh (elevado por Allâh) en virtud de binurihi wa ‘azimatihi wa qudratihi (su Luz, su Grandeza y su Poder). De li-nafsihi (su propia alma), estas realidades no tienen poder para actualizar dhurr an (ni daño ni desgracia, ni peligro) o naf (buen beneficio); ni tiene el poder de hayât (otorgar vida) o resurrección de nushûr an (entre los muertos). Sin embargo, todo se sostiene emergido en lo alto, actualizado por Allâh. Allâh, Exaltado y Glorificado Sea, es Quien sostiene estos dos (los cielos y la tierra), para que no se descuelguen y es Aquel Quien abarca a ambos y a todo lo demás. Él es el hayât kulli shay (dador de toda vida) y al-nûr kulli shay (la Luz de todas las cosas); «Glorificado y ensalzado está Él, muy por encima de lo que dicen» (Suratul-Isrâ’ [17]: ayat 43).

Entonces el cristiano le preguntó al Imam ‘Alî (as): Infórmame acerca de Allâh Exaltado y Glorificado Sea ¿Dónde está Él? Amir al-Mu’minin Imam ‘Alî (as) respondió: huwa hahunâ wa hanunâ wa fawq wa taht wa muhît bi-nâ wa ma’na (Él está aquí y allí, arriba, abajo, dentro y con nosotros), de acuerdo con su enunciado coránico: «No hay conversación secreta entre tres sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto, ni de menos que esto ni de más sin que Él esté con ellos donde quiera que estén» (Suratul-Muyâdila [58]: ayat 7). Por lo tanto, al-kursi (escaño del Trono) es el que rodea los cielos y la tierra, y todo lo que se encuentra entre ellos, y lo que está debajo de al-thurâ (la tierra) húmeda y polvorienta; «Y aunque hables en voz baja, en verdad, Él conoce lo secreto y lo más oculto» (Suratu Ta Ha [20]: ayat 7). El significado de ello está indicado en Su dicho: «Su Trono se extiende sobre los cielos y la Tierra y cuidar de ello no le causa fatiga. Él es el Altísimo, el Inmenso» (Suratul-Baqara [2]: ayat 255).

Aquellos quienes transportan al-‘arsh (el Trono) son al-‘ulamâ’ (los eruditos) a quienes Allâh dio la capacidad de llevar Su conocimiento. No hay nada que emerge de estas cuatro cosas (el Trono, el Escaño, los Cielos y la Tierra), las cuales Allâh ha creado en Su reino, salvo lo que Allâh quiso para Sus al-asfiyâ’ (elegidos) y lo que Él mostró a Su amigo (Abraham), como Él dice en el Qur’ân: «Así mismo, mostramos a Abraham el gobierno de los cielos y de la Tierra para que fuese de los que tienen ceerteza» (Suratul-An’âm [6]: ayat 75). Cómo puede ser posible que los hamlat al-‘arsh (portadores del Trono) transporten al mismo Allâh a través de cuya vida sea la misma vida de sus propios corazones y a través de nûrihi (cuya Luz) son guiados hasta la ma’rifatihi (conocimiento, gnosis) de Él.